17/01/2021

Neuquén: el repunte de contagios expone el ajuste sanitario

Radiografía del colapso en los hospitales de la provincia.
Por Daniela Rojas Bioquímica -Hospital Zapala

Durante diciembre y el inicio de este año, los casos de Covid-19 han repuntado abruptamente. Los hospitales neuquinos ya se encuentran nuevamente saturados, exponiendo que el ajuste que llevó al primer colapso, se mantiene al presente y demuestra la sanata sobre la política sanitaria en la “mejor provincia del país”. El megaendeudamiento votado con por todos los bloques de la Legislatura (excepto el FIT) en marzo de 2020 no estuvo al servicio de fortalecer el sistema sanitario, sino de abrir un ciclo de negocios financieros.

Esta semana, hospitales como el de Zapala y de San Martín de los Andes, o la clínica Chapelco de esta última localidad (destinada a la internación de pacientes con Covid en la zona sur), se encuentran colapsados, y no poseen más camas en unidades de cuidados intensivos, ¡ni el Clínica Médica! Por estas horas, la provincia acumula 48.000 casos, con más 6.000 activos y más de 895 fallecidos.

La vacunación al personal esencial también es puro verso. Según la página del Ministerio de Salud, al día de hoy han llegado 1.800 dosis de la vacuna Sputnik, para 16.000 trabajadores de salud. Por supuesto, no han alcanzado siquiera para la primera línea, de forma que el plan de vacunación no alivia la situación de colapso en lo inmediato. Además, más grave aún es que este cronograma de vacunación no contempla siquiera a los trabajadores tercerizados, que trabajan en muchos hospitales de nuestra provincia en zonas sensibles. Mostrando el desprecio del gobierno hacia los trabajadores precarizados, quienes en distintos hospitales de la provincia, protagonizaron fuertes luchas por la entrega de EPP (equipos de protección personal) adecuados, el pago de sus salarios y el pase a planta. En muchos hospitales falta personal de terapia intensiva, por lo cual puede haber camas y respiradores, pero no hay quien asista al que las ocupa.

El gobierno sí se lava las manos

Como argumento ante este colapso, el gobierno señala que se debe a las vacaciones del personal de salud. Y debido a que la franja etaria de mayor contagios es menor a 40, concluye que se debe al aumento de las reuniones familiares.

Pero como reuniones familiares hubo en todas las localidades, el gobierno no puede explicar por qué los contagios se concentran en ciudades turísticas (abiertas 100% desde el 1º de diciembre). Es el caso de San Martín de los Andes, donde hay 923 casos activos, más de la mitad de casos de la capital neuquina, siendo que ésta última tiene 8 veces más de habitantes que la ciudad turística. Lo que explica dichos números es la apertura desmedida de la actividad turística y la falta de controles, la inexistencia y aplicación de protocolos como medidas de bioseguridad, y la precarización laboral de quienes trabajan en el sector gastronómico-hotelero.

El relato oficial es una hipocresía total de parte del gobierno, ya que el aumento de casos se produce luego de la completa liberación de la actividad económica. Dentro de la franja etaria que el gobierno responsabiliza por los contagios, para eximirse de las responsabilidades por la suba de los mismos, se encuentran los trabajadores y trabajadoras formales e informales que impulsan dichas actividades.

Las medidas, una “curita” para una hemorragia

La única medida anunciada ante el colapso provincial fue la vuelta de los planteles médicos itinerantes. El gobierno de Neuquén confirmó que el viernes 15 de enero arribará a la provincia personal de salud proveniente de Buenos Aires. En total serán 6 médicos, 4 kinesiólogos y 12 enfermeros.  Se montarán 6 camas de unidades de cuidados intensivos en Zapala y 6 en San Martín de los Andes. Esta medida ya se realizó durante el primer pico de contagios. Lo cierto es que esta decisión se encuentra con muchas limitaciones. Una es que solo se refuerzan ciertos equipos y el aumento de camas disponibles; significa una sobrecarga para todos los demás servicios que no se ven reforzados: desde los servicios diagnósticos (laboratorio, rayos, hemoterapia) hasta los servicios generales (lavadero, mantenimiento, electromedicina, mucamos). Más camas significan más sobrecarga para un personal agotado. Tampoco se encuentra preparada la infraestructura de los hospitales así como el equipamiento, que ya está sufriendo las consecuencias de la sobrecarga.

Los/as trabajadores/as de la salud debemos ponernos de pie

Los trabajadores/as de la salud hemos sufrido grandes ataques a nuestras condiciones laborales. El gobierno de la provincia congeló los salarios durante todo el 2020, hemos perdido un 35% de nuestro salario, por la inflación. El aguinaldo del primer semestre lo cobramos en 3 cuotas y además nos prohibieron las licencias. La superexplotación que trajo la pandemia, la falta de protocolos y de EPP, que llevó al aumento de contagios dentro de los equipos, nos obligaron a organizarnos y conformar comités de seguridad e higiene en algunos hospitales. Los trabajadores de enfermería protagonizaron una gran campaña por la lucha por las 6 horas  junto a los trabajadores tercerizados que reclaman por el pase a planta y las condiciones de bioseguridad.

El gobierno, en vez de preocuparse en fortalecer el sistema sanitario, y oír las demandas de los trabajadores, se encargó de perseguir a los que se organizaban, impulsando sumarios a trabajadores de enfermería del Hospital de Centenario que llevaban adelante la campaña de las 6 horas. Incluso pretendía suspenderlos durante 3 meses sin goce de haberes. Gracias a la lucha de los compañeros y el apoyo de otras organizaciones de trabajadores se dio marcha atrás ante ese atropello. El gobierno aún no renuncia a enviar un mensaje a aquellos que nos organizamos, pero nosotros no renunciaremos a la lucha hasta que se caigan los sumarios a todos los compañeros y compañeras de Centenario y por nuestras reivindicaciones

Las medidas y las denuncias llevadas adelantes fueron impulsadas por la oposición, las agrupaciones clasistas como Tribuna Estatal, ya que la burocracia sindical de ATE en un principio se limitó a repartir barbijos, y atacar a los que nos organizábamos. Luego salió en rescate del gobierno del MPN haciendo un pedido de fondos a Nación y a fin de año levantó medidas de lucha por una conciliación obligatoria, que resultó en el festejo por el pago del aguinaldo en una sola cuota y un bono miserable de 15.000 pesos que aún no se cobró y no incluye a los jubilados.

Debemos retomar la lucha, está claro que de la burocracia de Carlos Quintriqueo (secretario general de ATE y CTA) no va a quebrar los compromisos que tiene con el gobierno provincial y nacional. Debemos organizarnos independientemente, fortalecer nuestra agrupación clasista Tribuna Estatal para enfrentar el colapso. El gobierno opta por sus compromisos con empresarios y con el pago de la deuda. ¡Nosotros defendemos la vida!

El financiamiento para poner en pie nuevamente el sistema de salud debe salir del no pago de la deuda, es vital nuestro planteo sobre la centralización del sistema de salud bajo control obrero, de la mano de la apertura de los libros contables de todos los sectores que lo integran.

La situación sanitaria demanda un giro de 180 grados, volviendo solo a autorizar las actividades esenciales, con estricto cumplimiento de protocolos sanitarios, elaborados y bajo control de los trabajadores, y con la centralización del todo el sistema sanitario bajo el comando de profesionales, especialistas y trabajadores; el pase a planta de todos los trabajadores precarizados, las 6 horas para enfermería. Esto debe ser acompañado con un ingreso mensual de $30.000 para todos los trabajadores, ocupados y desocupados, afectados.

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