16/07/2020

Plan Detectar: Larreta y las autoridades de Medicina-UBA exponen a lxs estudiantes en la pandemia

UJS Medicina

El mes pasado las autoridades de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, junto con todos los claustros del Consejo Directivo, firmaron un convenio con el Gobierno de la Ciudad para establecer los lineamientos de una nueva modalidad del Internado Anual Rotatorio (IAR).

Sin ningún tipo de garantías para lxs estudiantes, las autoridades enmarcan la última instancia de formación de la carrera de Medicina dentro del programa Detectar, convirtiendo al estudiantado en una fuente de trabajo gratuito para el sistema de salud.

Qué es el “IAR”

El IAR es la instancia de la carrera de Medicina en la que deben acreditarse horas de práctica en hospitales y centros de salud (Cesac’s) para poder ejercer como profesional. El ciclo tiene una duración de ocho meses y, al terminarlo, se debe rendir el último examen de la carrera de grado para poder comenzar a tramitar el título universitario y con él la matrícula habilitante. Además, se debe asistir a cinco talleres, de los cuales la mayoría es de carácter teórico, excepto uno. Estos se encuentran centralizados y organizados por la Secretaría de Talleres, que se encarga de distribuir su asignación.

Pasado un mes de aislamiento social y de desentendimiento por parte de las autoridades de la Facultad y su agrupación estudiantil Nuevo Espacio, alumnxs del IAR se autoconvocaron para reclamar, entre otras cosas, que ni siquiera existía un canal fluido de diálogo o meramente informativo para con lxs estudiantes. Ante la presentación de una carta donde se reivindicaba entre otros reclamos que se pudiera realizar de manera virtual al menos el 20% teórico que forma parte de este ciclo, las autoridades y el Rectorado respondieron con un rotundo “no” por las características prácticas del conjunto de esta instancia, sosteniendo que para poder ejercer la profesión estas horas son irreemplazables. Esto se sostenía, según sus dichos, en los lineamientos de la Ley de Educación superior (Ley n° 24.521).

Aunque esa Ley no es explícita respecto al IAR, para títulos correspondientes a profesiones cuyo ejercicio pudiera comprometer el interés público (como aquellas concernientes a la salud de los habitantes) sostiene que los planes de estudio deberán contemplar, junto con los contenidos curriculares básicos, la formación práctica. Basados en esto y amparándose en la vigente resolución del Consejo Directivo con respecto al programa del IAR (Resolución CD n° 261/14), las autoridades han hecho oídos sordos a los reclamos estudiantiles.

Pagan lxs estudiantes el ahogo en salud

A pesar de las disposiciones explicitadas en la Ley de Educación Superior que citan desde la UBA, no pareció haber ningún inconveniente a la hora de realizar el llamado a estudiantes del IAR (y luego a estudiantes de 6° y 5° año de Medicina) para formar parte del “plan Detectar” y así acreditar parte del contenido práctico del ciclo. Lo que no plantea el convenio impulsado en conjunto con el Ministerio de Salud porteño, al menos de manera explícita, es el carácter extorsivo, precarizador e inseguro del programa.

El Detectar, que en la pasada conferencia de prensa del Ejecutivo Nacional, tanto el gobierno porteño como el bonaerense reivindicaron como instancia laboral, se planteó desde la Facultad de Medicina como una solución a la continuidad del IAR en tiempos de pandemia. Como tal, muchxs estudiantes aceptaron y se volcaron de lleno a participar en él, dada la evidente necesidad de terminar la carrera para poder tener en el corto plazo un trabajo o presentarse a rendir el examen de residencias de este año.

Sin embargo, como lo manifiesta un gran número de estudiantes, este convenio no es de ninguna manera una instancia superadora de continuidad académica. En primer lugar, porque este “voluntariado” es un eufemismo de mano de obra gratuita. Aquellxs que se postulan lo hacen “de buena fe”, sin garantías por parte de la facultad de que su tarea sea acreditada y sin contar con un contrato laboral, obra social ni ART, lo cual coincide con lo sucedido en voluntariados similares que se desenvolvieron en este cuadro, en los cuales se hacía firmar a lxs estudiantes un documento liberando de toda responsabilidad a la UBA y al Gobierno de la Ciudad ante posibles “daños y/o perjuicios” (como sería contagiarse Covid-19).

En segundo lugar, queda a las claras que la dicotomía planteada desde el inicio en el debate cínico de “economía o salud”, es falaz: desde la UBA y el Ministerio de Salud porteño promueven la participación activa de estudiantes en centros de salud y trabajo “puerta a puerta” en el contexto de una pandemia que cuenta cada día con un mayor número de casos, donde cada unx aumenta su riesgo de contagio a la vez que se transforma en un vector, exponiendo así a sus contactos. Sumado a esto, se denunció en múltiples oportunidades que lxs coordinadores, que deberían asistir a cada dispositivo, muchas veces no lo hacen, dejando aún más a la deriva a lxs alumnxs y que en varios de ellos no se cuenta con los Elementos de Protección Personal para lxs voluntarixs. Esto último no sorprende, ya que el personal de salud viene denunciando sistemáticamente la falta de equipos de protección en los propios hospitales y Cesac’s.

En tercer lugar, para aquellxs estudiantes que no pueden o no desean participar en el Detectar, las autoridades no dan respuesta más allá de los talleres virtuales que comenzaron recientemente y con cupos limitados. Es por esto que el programa no es más que una propuesta extorsiva, ya que todo el estudiantado que se niegue a participar queda trunco en su carrera profesional. Es evidente, por lo tanto, que el programa solo sirve de mano de obra gratuita en un momento especialmente peligroso, con el único fin de paliar el ahogo presupuestario que desde hace años se descarga sobre la salud y la educación. Sin inversión, no hay sistema de salud ni educativo que resista.

Lxs estudiantes exigimos una solución real, Larreta y las autoridades son responsables

Como contracara del servicio asistencial, un pequeño puñado de estudiantes se encuentran realizando actividades administrativas en los edificios del ministerio por ser o convivir con personas de riesgo. Siguiendo lo estipulado, según se dijo, por la Ley de Educación Superior, ¿qué formación extraordinaria se encuentran recibiendo? ¿Por qué unx estudiante que tiene un rol administrativo en este contexto puede acreditar horas del IAR y otrxs a través de instancias formativas remotas no pueden hacerlo? ¿Qué es lo que determina que tengamos una mejor formación como médicxs?

Queda claro que de ninguna manera el Detectar en cualquiera de sus variantes implica una salida superadora para lxs estudiantes. El ministerio de Salud de Horacio Rodríguez Larreta debe garantizar un salario para todxs aquellxs que se vean involucradxs en las tareas ministeriales, desde administrativas hasta asistenciales, junto con ART y equipos de protección personal en todos los centros de salud y barrios donde funcione el programa. Exigimos una distribución de tareas remotas por rotación (trabajos, monografías, debates vía teleconferencia, etc.) con acreditación de horas de IAR, de la misma forma que se acreditan para otras instancias prácticas de la carrera.

Que las autoridades de la Facultad de Medicina y Larreta se hagan cargo de la crisis sanitaria. Lxs estudiantes y nuestras familias no podemos ser quienes paguemos el vaciamiento sistemático del sistema de salud.

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