08/10/2020

Río Negro: sin reactivos para hisopados de Covid-19 en Cipolletti, Regina y General Godoy

Otro ataque del Estado y el capital contra la clase trabajadora.

De boca de los y las trabajadoras -sean de salud, estatales, rurales, de comercio, o desocupados- se ha conocido que en los hospitales públicos de Cipolletti, de Villa Regina, y en el CIC (Centro Integrador Comunitario) de General Godoy, un apéndice del hospital de Villa Regina históricamente, no quedan en stock reactivos para los hisopados que deberían poder hacerse a quienes se presenten con síntomas relacionados con el Covid-19.

Vale recordar que ha sido el propio gobierno nacional del Frente de Todos, de boca del ministro de salud Ginés García, el que manifestó que cualquier síntoma que pueda asociarse a los del Covid-19 se tomará como Covid-19. En esa línea la provincia de Río Negro ha actuado igual, de la mano de Arabela Carreras y Juntos Somos Río Negro, y su ministro de salud Fabián Zgaib.

A la política de poco testeo en el país y la provincia, ahora, en algunas localidades tenemos que sumar días sin ningún testeo, ni para los y las trabajadoras de la salud de los lugares mencionados, ni de las familias trabajadoras. Todo esto ocurre cuando la provincia presenta cada día cifras más alarmantes y en alza. Solo en agosto se habían dado la mitad de los contagios que la provincia tenía, en ese momento 4.000 acumulados, con una tasa de letalidad del 2,88%, cuando la media nacional era del 1,98%. Al 6 de octubre la provincia ya tenía acumulados más de 14.000 contagios, y una tasa de letalidad como desde aquel agosto, muy por encima de la media nacional, que hoy promedia el 2%. Como el último parte provincial dice que la cantidad de muertos es de 431, la letalidad provincial ya duplicaría a la nacional.

Aunque hay quienes insinúan que la «inmunidad de rebaño» se dará a como dé lugar, en realidad esta escandalosa y criminal noticia es la muestra más descarnada de que el desfinanciamiento del sistema de salud público en la provincia ha sido absoluto y sigue en picada en plena pandemia, por un lado, y por otro de que los partidos patronales -sea cual sea su color político- han mostrado una vez más su verdadera voluntad política y los intereses que defienden. Si a la renegociación de la deuda con los especuladores privados firmada por el gobierno del Frente de Todos, a la cual Juntos Somos Río Negro adhirió a fondo, le sumamos la llegada del FMI, se refuerza el ataque en regla contra la clase trabajadora. Es decir, la ausencia de testeos en la provincia es la muestra de que en nombre de sus propios privilegios, la patronal nacional y sus representantes políticos benefician además a una burguesía internacional saqueadora, aplicando en el país una política ajustadora que comienza a tener sus grandes impactos. De conjunto, con el sistema de salud ya vaciado, y saturado en gran parte de la provincia, y con las políticas que siguen imponiendo los partidos patronales, el ataque capitalista es brutal contra la clase trabajadora, de la cual más del 40% está debajo de la línea de pobreza. En este cuadro los testeos privados son sólo ficción para los y las trabajadoras.

Desde el Partido Obrero rechazamos la continuidad de esta política en contra de la clase trabajadora, y más que nunca decimos no al pago de la deuda externa nacional y provincial. La clase trabajadora, que ha salido a organizarse en varios frentes por diversas reivindicaciones, tiene que intervenir abierta y profundamente también por la defensa de su propia salud y su vida. Quienes utilizan justamente los hospitales públicos son los integrantes de las familias trabajadoras. Esta intervención tiene que defender un programa, que de alguna manera es lo que están debatiendo y defendiendo los sectores arriba mencionados, que como primer punto plantea la unidad de la clase trabajadora detrás de un frente único de lucha, con todas las luchas en curso como banderas. Sin dudas que la lucha por nuestra salud pública, así como la lucha de los y las trabajadoras de salud, son banderas de «primera línea».

Exigimos el cese del pago de la deuda externa provincial y la triplicación del presupuesto de salud pública. La unificación inmediata de todo el sistema de salud público, privado y de obras sociales. Testeos masivos. Salario igual a la canasta básica familiar para cada trabajador y trabajadora de salud. Trabajo genuino y seguro al parado de no menos de $30.000.

Para que la crisis la paguen los capitalistas, y no la clase trabajadora.

Basta de saqueo. Por una salida a la crisis independiente de la clase trabajadora a la crisis.