Salud

29/3/2024

Salta: no hay lucha contra el avance del dengue con un gobierno ajustador

Los trabajadores tenemos que tomar la iniciativa en defensa de nuestras vidas.

Brote histórico de dengue.

Nuevamente Salta vuelve a sufrir una nueva oleada de casos de dengue. Pero a pesar que ya desde los 90 existe la enfermedad en nuestra provincia -lo que manifiesta su carácter endémico-, cada año, la extensión territorial es mayor, así como el incremento de casos. Esto plantea la necesidad de una campaña de prevención por parte del gobierno, en el período invernal, para limitar el impacto sobre la población en el verano. Sin embargo, llegamos a esta situación y el Estado solo se limita a recomendarle a la población que limpie su cuarto, descargando toda la responsabilidad en ella.

“En la última Semana Epidemiológica (SE), comprendida entre el 17 y el 23 de marzo, el Ministerio de Salud Pública confirmó 2.255 nuevos casos de dengue en Salta, acumulando 6.479 positivos desde que inició este año y 82 casos de chikungunya. Los casos confirmados de esta enfermedad transmitida por mosquito fueron notificados en 22 de los 23 departamentos de la provincia. La Poma continúa siendo el único en el que no se registraron notificaciones positivas de dengue”, con mayor cantidad de contagios en Capital, Metán y Anta (Ministerio de Salud Pública de Salta). “En la última semana se registró un aumento del 80,5% de casos de dengue y el 73% chikungunya en Salta: hay departamentos con 700% de casos más que la semana pasada” (ídem anterior).

A continuación, la propia página oficial del Ministerio de Salud Pública alerta sobre los pozos ciegos como principales criaderos para la proliferación del Aedes Aegypti.

Una política planificada de Salud Pública de la Provincia, ante la certeza de la llegada de la epidemia, debería haber destinado los fondos necesarios para la extensión de redes de cloacas y la erradicación de pozos ciegos en toda la provincia. Sin embargo, desde los últimos 20 años, venimos padeciendo la desinversión en política sanitaria y el vaciamiento presupuestario de Aguas del Norte. Incluso hemos padecido negociados como el Fondo de Reparación Histórica y el Plan Bicentenario, muestras del manejo corrupto de la clase capitalista en nombre de las necesidades populares.

Al mismo tiempo, el reequipamiento de hospitales y centros de atención primaria de toda la provincia, ya que, ante la mala nutrición y las condiciones precarias de vivienda creciente entre la población trabajadora, una parte puede cursar cuadros graves. Por lo tanto, los pacientes con dengue requieren un seguimiento profesional de al menos 10 días, con control clínico y de laboratorio. El sistema de salud de la provincia hoy, no acepta un incremento de la demanda de atención, lo que se vuelve un riesgo de vida para pacientes con antecedentes de diabetes, enfermedades cardíacas, obesidad, insuficiencia renal crónica, entre otras.

En la última semana, el Gerente del Hospital Del Milagro, Dr. Rodrigo Giménez Lascano, manifestaba para el medio Salta Comparativa, que la guardia se encuentra sobrepasada y que trabajan con el doble de cantidad de demanda. “Solo este fin de semana recibieron más de 300 consultas, de las cuales 280 eran cuadros febriles, y de esos, 240 fueron diagnosticados como dengue. De esa cantidad 30 fueron internados” señaló.

Por falta de espacio debieron agregar camillas en los pasillos para pacientes con cuadros de deshidratación aguda, una de las manifestaciones de la enfermedad. Ni pensar en el aislamiento que estos pacientes requieren, para prevenir que sean nuevamente picados y contraigan dengue los pacientes que llegan al hospital con otra patología. Sin contar que la sobrecarga laboral de estos trabajadores implica la reducción de otros servicios hospitalarios.

En el marco del desfinanciamiento presupuestario, los bajos salarios y los despidos del personal precarizado con los que Sáenz inauguró el año, la motosierra y licuadora pone en peligro la salud de la población.

Recordemos que Sáenz fue responsable del desmantelamiento de la Dirección Nacional de Vectores, conocida como en Salta como La Palúdica, para quedarse con su edificio e instalar allí el Museo del Folklore, en una zona que se ha convertido en un paseo cervecero destinado al negocio inmobiliario y del turismo. El vaciamiento que le siguió, el despido de las cuadrillas de trabajadores que actuaban en todo el ámbito provincial y regional combatiendo los vectores de transmisión del dengue, el zika, la chikungunya, el chagas y el paludismo.

Por otra parte, el Ministerio de Salud Pública informa que ha sido autorizado a comprar 300.000 dosis de la vacuna QDenga, para vacunar a la población. Sin embargo, hasta ahora, solo ha comprado menos del 10% y solo las han aplicado en 3 departamentos de la provincia. A 10 días del pico de la enfermedad, urge la aceleración de la campaña de vacunación. El retraso pone en riesgo la salud de miles de personas.

Y finalmente, una correcta y efectiva limpieza y eliminación de objetos en desuso en los domicilios de la población, así como el desmalezamiento de espacios públicos, baldíos, pastizales, canales, combinada con una fumigación directa en lugares de almacenamiento y depósitos a cielo abierto, drenajes y acumulación de agua, que combata el mosquito adulto, fuertemente desarrollado con las lluvias del período. En la última semana hemos visto el crecimiento de contagios en la población que habita a la vera de los ríos.

Pero esto requiere una campaña del Estado provincial y municipios, que organicen a la población a través de los medios y redes, y con brigadas de trabajadores con la ropa, recursos y capacitación necesaria para el manejo de estos procedimientos.

También, el estado debe garantizar la provisión de repelentes ya que estamos sufriendo una suba generalizada de los precios de repelentes e insecticidas.

Esta nueva epidemia, como ya pasara con el Covid-19, expone el grave problema de desinversión en infraestructura urbana en los barrios obreros, en el sistema de Salud y los bajos salarios y la precarización laboral, ahora agravado por la motosierra de Milei y los gobernadores a niveles extraordinarios.

Los trabajadores y vecinos de la provincia debemos reunirnos y votar un plan de lucha para imponer un fondo especial para equipar hospitales, extender redes de agua potable y cloacas a todos los barrios de la provincia, brigadas de descacharrado, desmalezamiento , fumigación y recolección de residuos desde cada vivienda con disposición final a cargo de la Municipalidad. Y porque no hay forma que la iniciativa particular resuelva algo que afecta a millones de personas, el Estado debe presentar ante la población un plan que enfrente la emergencia. Pero además, una planificación anual para combatir al vector, comenzando por la destrucción de las larvas y huevos en su etapa acuática, antes de cada verano.

Con el Polo Obrero vamos a desenvolver este debate en toda la provincia. El dengue llegó para quedarse y no podemos cometer el error de esperar que llegue el frío. Pongamos en pie asambleas y comités de crisis que organice a la población trabajadora.