12/01/2022

Salta: récord de contagios y colapso del vaciado sistema de salud pública

De 23 departamentos solo 3 no están en alto riesgo sanitario.

El Ministerio de Salud Pública de Salta informó que en las ultimas 24 horas se registraron 2.178 nuevos casos de Covid-19. El cuadro general de la provincia es calamitoso, se registraron 18.608 casos positivos desde que empezó el 2022, menos de dos semanas. Según el diario El Tribuno, en una nota del pasado 10 de enero, a esa fecha los casos positivos alcanzaban al 70% de todos los registrados en 2020 cuando se inició la pandemia.

Actualmente 20 departamentos se encuentran en rojo, es decir, en alto riesgo epidemiológico, esto representa que el 87% del territorio provincial se encuentra en alto riesgo sanitario. En un grado medio se encuentran las localidades de Guachipas, Iruya y La Poma.

Colapso de la salud pública y ajuste brutal

Al igual que en diferentes puntos del país los primeros días del año vieron a los centros de testeo de la provincia con largas filas de personas esperando durante horas bajo el sol, o haciendo fila toda la noche para conseguir alguno de los escasos turnos que se otorgan para ser testeadas. A partir del 12 de enero solo se testea a los que tienen síntomas sin ser contacto estrecho, a los que se le indique internación por síntomas respiratorios y a personas de riesgo o mayores de 60 años con síntomas.

La explosión de los contagios ha producido el colapso de hospitales y centros de salud, que han dejado de atender otras patologías que no sean Covid, e incluso se han postergado todas las intervenciones quirúrgicas a excepción de las oncológicas. Un ejemplo es el Hospital Materno Infantil, que suspendió las consultas externas hasta el 21 de enero debido a que tiene a 300 de sus trabajadores aislados. Contratar personal de salud no, suspender el servicio si. Sáenz responde a la situación con un mayor ajuste.

En medio de la crisis sanitaria no hay agua

La falta de agua potable en toda la provincia ha hecho estallar las luchas de los vecinos en distintas localidades y en la capital. Mientras se escribe esta nota se está desarrollando un corte de ruta en Rosario de La Frontera ante la falta de respuestas luego de una masiva movilización. El Polo Obrero de la localidad es parte de la jornada. Las comunidades wichi del norte tuvieron que salir a cortar la ruta 54 denunciando que llevan días sin agua en plena ola de calor y rebrote del virus.

El pasado lunes 10 el Hospital San Bernardo sufrió el corte del servicio de agua durante 10 horas debido a la obstrucción de las cañerías, mostrando lo gravísimo de la situación.

Mientras todo esto ocurre, el jefe del programa de Vigilancia Epidemiológica, Francisco García Campos, recomienda «higienizarse las manos» para evitar contagios sin reparar que es el propio Estado el que no está garantizando que esta simple y fundamental acción pueda ser realizada.

Siga siga siga el baile

Cuando la tercera ola ya era un hecho el gobierno habilitó a que se realicen varias fiestas y carpas para el año nuevo. Todas tuvieron una concurrencia extraordinariamente masiva y sin ningún método de prevención. El ejemplo emblemático que devela la política antisanitaria del gobierno fue la carpa montada en el centro de convenciones, otrora centro de atención de los casos positivos al inicio de la pandemia.

Sin embargo la crisis provocada por la explosión de contagios obligó al COE a reunirse de emergencia y suspender los boliches por 15 días y hasta nuevo aviso toda actividad con más de 1.000 personas. Sin embargo el martes 11 distintos ministerios e intendentes de los Valles Calchaquíes se reunieron para ver cómo sostener la temporada turística. En esa reunión el ministro de Seguridad, Abel Cornejo, dijo que estudiará la posibilidad de flexibilizar la venta de bebidas alcohólicas. Un viva la pepa.

Los medios de prensa han mostrado estos días las imágenes de contingentes de turistas paseando por el centro de Salta sin barbijo, lo que refleja que desde el propio Estado no se estimula a seguir guardando todos los recaudos que la situación impone.

En sintonía nacional, la política sanitaria la determinan los empresarios

Al igual que el gobierno nacional, con la eliminación de los semáforos epidemiológicos, y el levantamiento del aislamiento por contactos estrechos, la «normalización» capitalista no tiene freno. En los lugares de trabajo no hay en general protocolos. La Cámara de Comercio e Industria se queja de los escasos testeos y pone bajo sospecha a los trabajadores a los que acusan de aprovecharse de supuestos contactos estrechos.

Mientras la crisis sanitaria se desarrollaba con todas sus fuerzas Gustavo Sáenz estaba de vacaciones. Recién regresó el martes 11 e inmediatamente salió a pasear demagógicamente por los centro de vacunación sin decir una palabra sobre la falta de agua o la necesidad de contratar mayor personal de salud.

La disparada de los casos es consecuencia de la política fondomonetarista que adopta el gobierno; precarización, despidos y ajuste.

Para revertir este cuadro es fundamental rechazar el pacto con el FMI y disponer de esos recursos para resolver los problemas más angustiantes de la población: agua las 24 horas, contratación y pase a planta del personal de salud, reforzamiento de los centros de testeos y vacunación, un seguro al desocupado y un salario y jubilaciones igual al costo de la canasta familiar.