08/06/2021

San Isidro: Posse negocia con el sionismo medidas sanitarias tardías

Ofrece recursos del distrito para testear la vacuna israelí sin garantías de recibir dosis.

Gustavo Posse, intendente de San Isidro, se reunió la semana pasada con la embajadora de Israel, Galit Ronnen, con el objetivo de “adquirir nuevas tecnologías” para el sistema de salud del distrito. En el encuentro se trató de avanzar con medidas de cooperación para que San Isidro adquiera un sistema de control respiratorio a distancia que acorte el tiempo de contacto y supervisión entre los profesionales de salud y los pacientes. Pero el punto más importante de esta reunión fue el tema de la vacuna Brilife -desarrollada por el Instituto de Israel, para la Investigación Biológica y el Hospital Universitario Hadassah- que está recién por desarrollarse en fase III. La novedad es que el intendente ofreció a la localidad como lugar para el testeo de la vacuna recién en desarrollo.

Lo que pretende ser una buena noticia no es más que humo electoral puesto que en el año y medio que lleva la pandemia no se destinó ningún tipo de presupuesto para el reforzamiento del sistema de salud en el distrito y mucho menos se amplió la disponibilidad de camas de terapia intensiva. Esto da como resultado que la cantidad de Unidades de Terapia Intensiva -14 en el Hospital Central y 6 en el Materno Infantil- siga siendo la misma que el año anterior. Dejando en evidencia la impronta electoralista, ya que la segunda ola de contagios azotó con más fuerza en el conurbano bonaerense, y, ante esto, el intendente de Juntos por el Cambio eligió hacer la vista gorda.

Por otro lado, Posse ofrece poner a disposición los recursos municipales para el testeo de la vacuna de Israel sin ninguna garantía real de recibir a cambio una partida de esas dosis. Esto se inscribe en la norma de lo que fueron el conjunto de los contratos que llevó adelante el gobierno nacional con los laboratorios, acordados a espaldas de la población donde no hubo ningún tipo de fiscalización popular en torno a los plazos de entrega o a los precios acordados.

Tampoco se privó de elogiar a Israel: “Lograron bloquear la mayor parte de la transmisión, un umbral de inmunidad colectiva con altas tasas de vacunación y una gran disciplina ciudadana” (Clarín, 04/06) ignorando que el plan de vacunación que llevó adelante el sionismo consistió en dejar por fuera a cinco millones de palestinos. Forma parte de la política de ocupación del territorio palestino, de ataque a su población y de «limpieza étnica» que Israel lleva adelante hace años -con el apoyo de las potencias imperialistas- y que hasta hace unas semanas era tapa de noticia por el nuevo bombardeo hacia el pueblo de Palestina.

Hay que destacar que el plan que tiene Posse para San Isidro en ningún lado clarifica bien cómo se llevaría adelante tanto el testeo de la vacuna como la adquisición de nuevas tecnologías. Por eso, desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda Unidad hacemos énfasis en la necesidad de la apertura de los contratos con los laboratorios y darle fin así a la confidencialidad. Es fundamental avanzar en una producción de vacunas en el país en gran escala cuando ya quedó comprobado que tenemos la capacidad técnica para realizarlo. Reclamamos la triplicación del presupuesto de salud, la ampliación de la cantidad de UTI y respiradores disponibles en el distrito, unificando los recursos sanitarios del ámbito público y privado para hacer frente a la pandemia.