07/07/2021

Santa Cruz: cuál es el verdadero problema sanitario en Gobernador Gregores

El responsable de la situación epidemiológica es el Estado.

Una denuncia por redes sociales apuntó al hospital distrital de Gobernador Gregores, “Dr. Ramón Erasmo Santa Paúl”. Se trata de la alerta de una “reunión clandestina” que involucraría a varios trabajadores de la salud de la localidad. La realidad es que cargar las responsabilidades sobre las reuniones recreativas desvía la atención del verdadero problema de la salud de Gregores. Porque después de un año y medio de pandemia, la situación del nosocomio local, lejos de mejorar, se encuentra en una profunda crisis, y entre los principales afectados están sus propios trabajadores.

En un hospital tan escaso de recursos resulta realmente increíble que no tengamos que contar decenas de internados o un número mayor de muertes. Es cuanto menos preocupante el desabastecimiento de la institución, sobre todo porque  transcurrido tanto tiempo no se ha previsto un equipamiento acorde o un reforzamiento, a la par de que en Río Gallegos colapsaba todo el sistema sanitario y se coartaba la posibilidad de derivar a los enfermos. No se vieron cambios sustanciales en las políticas de funcionamiento interno y mucho menos presupuestaria. Contrario a lo que pretende “subsanar” la intendencia de Héctor Vidal, la donación de un freezer para conservar vacunas claramente no alcanza para enfrentar el coronavirus.

La municipalización de la salud muestra la verdadera política de Estado propuesta desde el gobierno provincial de Alicia Kirchner, que pone la “esencialidad” en otra parte, mientras los hospitales se caen a pedazos. Gobernador Gregores, siendo un pueblo minero, tiene un alto y preocupante tránsito de la enfermedad en las empresas, pero continúa teniendo un solo hospital -y de baja complejidad, el mismo desde hace casi 40 años- que implica solo la atención básica para los más de 7 mil habitantes del pueblo. En oportunidad de los primeros brotes de Covid-19, el personal se vio excedido y muchos de ellos no soportaron la situación de estrés que sufrían al intentar contener la situación. Pero ello no pareció inquietar a las autoridades, ya que después de varios meses (y con el contagio comunitario no declarado) los trabajadores de nuestro hospital se encuentran desbordados. Y es que sobran los dedos de una mano para contar la cantidad de personal que hay por cada sector. El ejemplo más claro es el de los agentes sanitarios que luego de atender durante toda la semana salen también a vacunar los fines de semana al sector rural.

Cuando las autoridades hablan de “protocolos y responsabilidad civil”, es necesario mirar la realidad del sistema sanitario, o como día a día las patronales vulneran cualquier tipo de protocolo de bioseguridad, que es la discusión que buscan evadir. Las consecuencias en las que nos han puesto las políticas sanitarias de los que nos han gobernado en las últimas décadas es paupérrima, cuando tenemos para adelante la mutación del virus en nuevas cepas, un plan de vacunación que avanza “a paso de tortuga” o la ineficiencia del COE local.

Llamamos a los vecinos a movilizarse y reclamar por un hospital en condiciones y en defensa de sus trabajadores, con un aumento de presupuesto que cubra cada sector, un equipamiento integral y la contratación efectiva de profesionales así como el pase a planta bajo convenio de todo el personal. Es necesario terminar con el oportunismo político que caracteriza el ingreso al hospital y los parches para la fotos de quienes nos gobiernan.

La salud es esencial. Ante las políticas de ajuste camufladas detrás del “nos cuidamos entre todos”, que terminan corriendo solo por cuenta de la propia gente, decimos que el Estado es responsable.