03/05/2020

1° de mayo: la burocracia al desnudo

Lo que expresaron las distintas corrientes de la burocracia en el Día Internacional de los Trabajadores.

El Consejo Directivo de la CGT emitió un comunicado, lo mismo hizo el Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona) y la Corriente Federal, que además realizó un acto donde presentó un manifiesto programático.


El comunicado de la CGT saluda a los trabajadores “que se encuentran poniendo el cuerpo en la primera línea de fuego”. Recordemos que Daer, cabeza de la central obrera, es el secretario general del gremio de Sanidad y que Argentina encabeza a nivel mundial los casos positivos  de Covid-19 en el personal sanitario. Tanto en el sector público como privado los trabajadores no tienen garantizados los Equipos de Protección Personal (EEP), las jornadas laborales son extenuantes y es común el pluriempleo debido a los bajos salarios.


Con respecto al resto de los trabajadores en “primera línea de fuego” hay que señalar que muchas tareas no son esenciales. Las empresas se apoyan en las imprecisiones del DNU presidencial para reabrir sus plantas o directamente apelan a la extorsión y amenazas de despidos y cierres.


Esto no impide a la CGT sostener que “Argentina ha logrado no sucumbir” ante la presión del capital concentrado. Parece, además, una burla a los 1.450 despedidos por Techint y avalados por el Ministerio de Trabajo.


La central obrera, como único planteo frente a la crisis en curso, reclama una “praxis distributiva diferente”. Sin adentrarse en más detalles.


Fresimona


La corriente sindical encabezada por Camioneros y Smata saluda al “compañero presidente Alberto Fernández que puso la Justicia Social como norte”. Recordemos que antes de la pandemia el “compañero presidente” recortó las jubilaciones, decretó un aumento salarial a los docentes que colocaba el salario inicial en la mitad de la canasta familiar, pagó más de 4.500 millones de dólares de deuda al capital financiero, anuló las cláusulas gatillo y suplantó las paritarias con sumas fijas. ¿Justicia social como norte?


El comunicado afirma que “la pandemia ha conmovido los cimientos del neoliberalismo”. En realidad la pandemia conmovió los cimientos del capitalismo y puso al desnudo los límites de un régimen social que prioriza los negocios privados y las rentas financieras. El estado calamitoso del los sistemas de salud público en el mundo es producto de la mercantilización de la salud, propio del régimen. Atacan al neoliberalismo para defender al capital, como régimen social.


Sostienen que “los derechos y conquistas son innegociables” quienes ya tempranamente levantaron la consigna del “Hay 2019” ofreciéndose al capital como gobierno de recambio frente al agotamiento del macrismo y operando como dique de contención de las luchas obreras. Pignanelli (Smata) es un campeón mundial en materia de firmar acuerdo por empresas liquidando los “derechos y conquistas innegociables”.


La cita final al Papa Francisco deja en claro el desprecio de esta corriente sindical a la lucha por los derechos de la mujer.


Corriente Federal


En su comunicado “1 de mayo de lucha y esperanza”, la Corriente Federal sostiene que “el presidente está cuidando la salud del pueblo, las fuentes laborales de los trabajadores y la subsistencia de millones de argentinos. Ratificamos nuestro apoyo a la política del gobierno”.


La denuncia se centra en los cuatro años de gobierno macrista. Gobierno al que han acompañado sin ofrecer la mínima resistencia, ahogando y aislando las luchas. Amichetti, secretario general de Gráficos y referente de la CF, no pisó la fábrica durante los 82 días de ocupación de AGR-Clarín. La “lucha” contra el cierre de la planta impresora de La Nación duró 5 días, confinada a estériles cabildeos diplomáticos en el Ministerio de Trabajo. Once talleres gráficos cerrados por mes durante el último año macrista no ameritó ni un solo plenario de delegados, asamblea general o plan de lucha para la burocracia.


La CF le reclama al gobierno mayores recursos apuntando al sector financiero (bancos) y sectores ligados a la exportación (campo). En un planteo que los coloca alineados con la UIA.


Denuncian a los “gobierno neoliberales” de la “derecha reaccionaria” que “están llevando a los pueblos del mundo a la muerte”. La referencia es a los Trump, Johnson, Bolsonaro. Lo que no dice que las muertes por el Covid-19 proliferan en todo el planeta, independientemente del signo político del gobierno: España, Alemania, Francia. El problema es el régimen social que defienden, no un modelo económico.


La denuncia se hace extensiva a “la estructura neoliberal enquistada desde hace décadas”. Se autoinculpan: todos fueron parte o acompañaron al menemismo. Y confían en Fernández para “Que ponga límites a la concentración, al a privatización y a la extranjerización de sus principales resortes económicos”. Si hablamos de concentración se olvidan que Fernández era jefe de gabinete y nexo principal entre el grupo Clarín en el gobierno de Néstor Kirchner, cuando se aprobó la fusión Multicanal y Cablevisión. Si la cuestión es la privatización, señalamos que aún se desconoce el paradero de la plata que entró a Santa Cruz con la privatización fuertemente defendida e impulsada por el entonces gobernador de la provincia. Y sobre la extranjerización basta nombrar las inversiones en Vaca Muerta y la Barrick Gold, socios fundamentales de los Nac & Pop. El zorro a cuidar el gallinero. Otra vez: el problema es el régimen social.


Manifiesto que atrasa


El texto presentado por el sector ultra K del sindicalismo y la centroizquierda reproduce el molde de los programas pseudonacionalistas de la burocracia sindical. Se caracterizan por ser timoratos frentes a los problemas que denuncian.


En un extenso texto reclaman la facultad para imprimir libremente billetes y créditos blandos destinados a salarios. Justamente el plan que le fracasó a Fernández: bancos liberados de encajes y con billetes impresos a cambio de la no renovación de Leliqs, más una tasa del 24% para sueldos. Los bancos compraron dólares y se la fugaron toda. Con este planteo quieren suplantar la necesidad de nacionalizar la banca.


No hay mención alguna al no pago de la deuda (suspensión por cinco años) tampoco la necesidad de un salario igual a la canasta familiar. Sobre las jubilaciones el planteo es escandaloso: 82% del “Salario social de Empleo y Formación” que no es más que el nombre asignado al seguro al desocupado (plan social). Sobra la cuestión de los recursos energéticos plantea la recompra de acciones de YPF, aprovechando el derrumbe de los valores del mercado para que la empresa actúe como reguladora del mercado. Repiten el fiasco de la compra de las acciones a Repsol a precios exorbitantes para evitar el planteo de fondo de nacionalización de los recursos naturales. La defensa de la propiedad privada, que recorre todo el documento, es incompatible con la lucha por la satisfacción de las demandas obreras.


Por una nueva dirección


A las diferentes corrientes actuantes en el seno de la burocracia sindical las unen sus lazos con el Estado burgués. Ninguna realizó un planteo de cara a las suspensiones, despidos, cierres de fábrica y a la flexibilización de hecho que las patronales están imponiendo. Ninguna tomó el problema de la mujer trabajadora. Tampoco se pronunciaron sobre la crisis sanitaria y la necesidad de centralizar el sistema público y privado, justamente porque defienden sus lazos con el capital privado del rubro. Ninguna planteó el no pago de la deuda.


La burocracia sindical es una loza sobre los trabajadores. La lucha contra la pandemia incluye la lucha por nuevas direcciones sindicales antiburocráticas, clasistas y de lucha, que levanten un programa en defensa de nuestras reivindicaciones. El acto del FIT-U reflejó una corriente real, obrera y socialista, que recorre las filas del movimiento obrero y los trabajadores y se propone como candidata para ocupar ese lugar en la lucha de clases.




 

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