01/07/2020

50 contagios en Coto Lanús

La cadena de supermercados Coto está entra las líderes en trabajadores contagiados de Covid-19, lamentablemente. La sucursal de Lanús alcanzó los 50 casos, a los que hay que sumar familiares de trabajadores infectados. El salto en solo una semana, cuando se duplicaron los casos, es el resultado de una orientación criminal por parte de la empresa, que ante los primeros contagios se negó a reconocer los infectados y a licenciar a los contactos estrechos. Esas medidas de desprecio a la salud de los trabajadores permitieron que se expandiera rápidamente a 50 trabajadores, por lo menos, poniendo en riesgo la salud de ellos y sus familias.


Solo el escándalo público generó la clausura de la sucursal,  lo que se debió a que se viralizaron dos videos indignantes: uno que tuvo como protagonista al ladero de Alfredo Coto, Eduardo Búfalo amenazando a personal del municipio para que no clausuraran la sucursal; y otro que reflejó el abandono de dos trabajadores contagiados, que durmieron durante dos noches en la sala de espera del hotel del sindicato, sin la atención debida, frente a la lavada de manos de la obra social Osecac y de la ART Prevención.


La sucursal de Lanús abrió en 24 horas, convocando a personal de otras sucursales y al personal que diera negativo en el hisopado, lo que es otro hecho de irresponsabilidad de la empresa, porque para evitar falsos negativos en los testeos es fundamental que se cumplan 14 días de aislamiento obligatorio.


Los trabajadores de supermercados están entre los más golpeados por la pandemia, debido a que no tiene los recursos sanitarios necesarios, las patronales no toman las medidas y licenciamientos correspondientes y la burocracia sindical deja pasar todos los atropellos.


En momentos en que aumentan los contagios y Fernández, Kicillof y Larreta asumen un posible colapso sanitario, la amplia excepción a la cuarentena brindada a centenares de fábricas y lugares de trabajo es una medida sanitaria limitada para no tocar los intereses capitalistas, a costa de seguir exponiendo la salud de los trabajadores. En este cuadro se expanden las luchas de los trabajadores de supermercados, con paros autoconvocados, frente a la parálisis del sindicato de comercio, en defensa de la salud de las familias trabajadoras. Esta respuesta es parte de conflictos en diferentes lugares por salario y puestos de trabajo.


Está planteada una acción de conjunto de todo el gremio de comercio para terminar con los abusos patronales; que se conformen comisiones de higiene electas por los trabajadores, que elaboren y verifiquen la aplicación de un protocolo obrero que tenga como prioridad la salud de los trabajadores; que se tomen medidas sanitarias en cada lugar de trabajo; licenciamiento con goce de sueldo a todos los contactos estrechos definidos por la comisión electa; por el pago en efectivo del bono y una urgente recomposición salarial.