Sindicales

11/5/2006|945

Acambuco: Geografia de lo eliminado


El día lunes 24 de abril, los pobladores de la otrora bellísima y apacible localidad de Acambuco, en el Departamento San Martín, provincia de Salta, hastiados de la política de depredación de la PanAmerican Energy, decidieron cortar el camino a las camionetas de la empresa exigiendo ser escuchados. Pedían trabajo. Cuando la empresa, comenzó a trabajar en la zona hace tres años había prometido contratar gente del lugar y ponerse al servicio de la comunidad. “La empresa debe adaptarse al modo de vida de la comunidad para no afectar el medio ambiente —les dijeron—, no ustedes a la empresa”... Tres años antes, la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia de Salta se había hecho presente en Acambuco presionando a los pobladores para que abandonaran el lugar en razón de que esa zona había sido declarada reserva natural. No obstante, a pesar de que la Secretaría tiene una oficina frente a la escuela de Acambuco, sus funcionarios nunca más volvieron, ni tampoco exigieron a la empresa PanAmerican Energy lo mismo que les pidieron a los pobladores originarios... ¿Querían una zona liberada para la empresa PanAmerican Energy?


 


Hoy, las camionetas, equipos pesados, topadoras, retroexcavadoras recorren el valle con total desaprensión por las vidas de las personas y de los animales del monte; la selva ha sido desvastada, está surcada por profundas picadas que atraviesan los cerros, algunas del ancho de la avenida 9 de Julio de la Capital. Densas nubes de polvo cubren toda la superficie del poblado, cuyos pobladores no tienen luz ni gas, a pesar de que la PanAmerican Energy es una de las operadoras de gas más importantes del mundo. El puesto sanitario está derrumbándose y no tiene ambulancia. No hay medio de comunicación público y la pista de aterrizaje que construyera YPF es un páramo inoperable que las camionetas usan como atajo en sus recorridos. Durante la emergencia hídrica y social ningún avión o helicóptero pudo aterrizar.


 


Cansados, los pobladores cortaron el camino a modo de presión y como gesto desesperado, manifestando por el derecho a la existencia. Como siempre, después de cuatro días de continuas amenazas, fueron reprimidos por la Infantería de la provincia de Salta. Alrededor de 80 agentes pertrechados perseguían a niños desorientados que corrían sin saber por qué ni adónde. Algunos de los pobladores directamente fueron arrancados de sus viviendas. Cinco personas continúan aún detenidas en la Comisaría 42a. de Tartagal. Luego de la represión, los representantes de la empresa se presentaron a negociar; lo hicieron en la iglesia. Ofrecieron 500 pesos, exigiendo la contraprestación de proyectos... ¿Cuáles proyectos podrán presentar los pobladores de Acambuco si ya no queda nada más que tierra, soledad y desesperanza?