Sindicales
11/3/2004|841
Alerta, curas en educación sexual
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La resolución de la Legislatura bonaerense que obliga a los colegios de la provincia, incluidos los privados, a incluir la educación sexual en los planes de estudio a partir del primer año del polimodal, despertó, como podía esperarse, la resistencia de la Iglesia. El artículo de la ley que incluía esta obligación había sido vetado por el gobernador Solá, pero la insistencia de la Legislatura lo convirtió en ley.
La necesidad de la enseñanza de la educación sexual en las escuelas es algo que está fuera de toda discusión, excepto para los cavernícolas de sotana. En consecuencia, los progresistas de todo pelaje saludan la “valentía” de los legisladores bonaerenses al imponer la ley que obliga a los colegios, incluso religiosos, a impartirla.
No han percibido la contradicción –y hasta el enorme peligro– que significa poner la educación sexual de una parte sustancial de la juventud en manos de los curas y las monjas, una casta que tiene como principios la reacción anticientífica, el oscurantismo y la represión de la juventud, y en particular la represión de la sexualidad juvenil (siempre y cuando, claro, esa sexualidad no la ejerzan los propios curas, como lo muestran miles de casos de violaciones de menores por los ensotanados, en Argentina y en todo el mundo).
Buenos Aires confirma que no hay forma de inyectar “progresismo” en una estructura educativa reaccionaria, dominada por la Iglesia y los privatizadores.

