22/10/2020

Alquilar una cuenta para trabajar: otra vuelta de tuerca en la precarización de las apps

Muchxs trabajadorxs se ven obligados a recurrir a esta modalidad por los bajos pagos y, en el caso de lxs migrantes, la falta de papeles.
Por Ale A. Agrupación de Trabajadorxs de Reparto (ATR)

Foto: Juan Diez / Ojo Obrero Fotografía / @mr.j.ten

Desde que llegaron las apps al país, y a medida que cada vez somos más quienes nos dedicamos al trabajo de reparto por la situación económica ya conocida, se instaló también un mercado paralelo de alquiler de cuentas -es decir, pagos a terceros para poder trabajar utilizando su cuenta.

Esta situación se ve promovida, a la vez que representa una vuelta de tuerca más, en la situación general de precarización del sector, en que no hay reconocimiento laboral, seguros, licencias, días de descanso ni salarios fijos, viviendo en la enorme mayoría de los casos (con excepción de un pequeño sector de trabajadorxs registradxs en PedidosYa), de los pedidos que se hagan día a día, tanto en el caso de quienes reparten (riders) como de quienes realizan compras en locales por encargo (shoppers).

El avance de las apps en todo el mundo, que genera millones para las empresas, busca tirar para atrás todos los derechos laborales que lxs trabajadorxs conquistamos a lo largo del tiempo. Y es tan crítica la situación que muchxs necesitamos abrir cuentas en distintas apps y extender las jornadas hasta tres turnos diarios para obtener ingresos suficientes para vivir y mantener una familia. Ello se combina con el sistema de rankings que nos empuja a tomar la mayor cantidad de trabajo, lo más rápido posible, para sumar puntos y acceder así a más pedidos, ya que si la empresa considera -arbitrariamente- que el puntaje es bajo, termina bloqueando cuentas, lo que equivale a un despido. Esta situación, que hace que nos expongamos todo el tiempo a distintos accidentes, lleva a su vez a muchxs a recurrir al alquiler de cuentas como única forma de generar ingresos, dejando la vida incluso en ello. Como Franco Almada, uno de los 11 repartidores muertos durante la cuarentena.

Lxs más afectadxs son lxs compañerxs migrantes, la gran mayoría profesionales, que al no cumplir con todos los requisitos -básicamente contar con los papeles oficiales, demorados por el contexto de pandemia-, no son habilitadxs por las apps a tener cuentas propias, o lxs mantienen en espera por meses y meses.

Pero a su vez, el alquiler de cuentas le da una vuelta de tuerca más a esta precarización. Alquilar una cuenta implica gastos significativos y por lo tanto, una mayor superexplotación de quien tuvo que recurrir a este camino como última instancia. El costo puede llegar a los $2.500 o $3.000 semanales. Eso sumado al pago del monotributo, de la mochila e indumentaria, que salen del bolsillo de cada repartidorx al igual que el mantenimiento de la moto (más combustible) o bici, el celular y la conectividad.

Cada pedido ronda entre los $49 y $70. Es decir, que se vuelve necesario extender las jornadas laborales entre 10 y 16 horas diarias. Algo totalmente insalubre, teniendo en cuenta que nuestro lugar de trabajo es la calle y ni siquiera contamos con la famosa hora de almuerzo o algo tan básico como acceso a baños.

Desde la Agrupación de Trabajadorxs de Reparto (ATR) denunciamos estas condiciones y exigimos el reconocimiento laboral, convenio colectivo de trabajo y la regulación de la actividad. Denunciamos al gobierno nacional que le habilita la entrada y la impunidad para operar a estas empresas a costa de nuestras vidas, aplicando de hecho la reforma laboral que le exigen los sectores patronales y el FMI. Somos trabajadorxs, no “colaboradorxs”, y nos corresponden derechos laborales.

Hemos dejado estos reclamos bien en claro en los cuatro paros internacionales llevados adelante con una organización mundial nunca antes vista. Exigimos a las empresas la eliminación de los rankings y el bloqueo de cuentas sin motivos, y que lxs compañerxs migrantes puedan acceder a cuentas propias.

Es importante que desarrollemos todos los ámbitos de debate para discutir una regulación a la medida de las y los trabajadores, que ponga fin a todo tipo de vulneración de quienes realizamos tareas de reparto. Es por eso que este lunes, a las 15 h, nos encontraremos en un nuevo plenario (virtual) nacional de ATR para continuar la lucha.

¡Basta de precarización laboral en apps!