La sala 2 de la Cámara Federal Laboral anuló la resolución Ministerial que ratificaba la declaración de ‘insalubridad’ del trabajo en el Subterráneo. Con este fallo, la Justicia da lugar a una apelación presentada por la patronal de Metrovías, que intenta cuestionar la histórica conquista de la jornada de 6 horas que los trabajadores recuperaron en 2003.


Las 6 horas en el Subte son una conquista histórica que había sido derogada por la dictadura. Se recuperó en 1984. La privatización, bajo Menem, arrasó otra vez con esta conquista. La resolución de 2003 que la reinstaló fue el fruto de la enorme movilización de los trabajadores del Subte, que contó con el apoyo del movimiento piquetero y el impulso de las bancadas de la izquierda (el proyecto lo presentó Altamira, legislador por el PO). La ley, aprobada en la Legislatura, fue vetada por Ibarra. Finalmente, mediante la lucha, los trabajadores hicieron ceder al gobierno, que promulgó la resolución ministerial que hoy se cuestiona.


El fallo dice que no avala la posición de la empresa en lo que respecta a salubridad, ni se expide sobre la cuestión de fondo, sino que cuestiona “los procedimientos” mediante los cuales se hicieron los exámenes en cuestión y ordena rehacerlos. Pretende volver a foja cero.


El fallo salió casi simultáneamente con otro que plantea el desalojo del Bauen. Coincide, además, con la política común de la patronal y la burocracia de la UTA contra la organización obrera, el cuerpo de delegados y las conquistas del Subte.


Este ataque plantea la necesidad de responder con la realización de asambleas en todas las líneas y talleres para impulsar una gran movilización, para responder al conjunto de la avanzada de la patronal y la burocracia y fijar una posición de lucha por la bolsa de trabajo y los ascensos, superando la política centroizquierdista de parálisis frente a la burocracia y el gobierno.

En esta nota