Sindicales

26/8/2026

Atención Docentes: razones para rechazar el Memo 13 y JUE del gobierno de Córdoba

Junto a la UEPC-Capital defendamos los derechos de la docencia.

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Abogado de UEPC-Capital y Sutna

Esteban Morales/Fauna Activismo.

En la provincia de Córdoba, el gobierno de Martín Llaryora pretende avanzar con la reglamentación del Memo 13, una circular de carácter interno y administrativo que profundiza el ataque a las condiciones laborales de las y los docentes. Bajo la denominación de "Jornada Única Escolar" (JUE), la medida pretende garantizar que las y los estudiantes permanezcan en la escuela durante toda la jornada, evitando que se retiren antes o ingresen más tarde.

Lejos de tratarse de una mejora educativa, se trata de un mecanismo administrativo que descarga sobre las espaldas del personal docente y no docente la responsabilidad de sostener con el cuerpo lo que el Estado no está dispuesto a garantizar con recursos. Veamos cómo es la "Jornada Única Escolar", que cuenta con la complicidad de la lista Celeste.

Una jornada única sin recursos ni planificación

La JUE ya se aplica en los niveles inicial y primario, y en los hechos se traduce en un régimen de trabajo cada vez más asfixiante. Las docentes no pueden siquiera enfermarse sin que eso implique un problema logístico y económico: en numerosos casos, si necesitan solicitar una licencia para realizar un trámite, deben hacerse cargo de pagar de su propio bolsillo a la persona suplente para que el equipo directivo autorice esa licencia. Es decir, el propio sistema traslada al bolsillo docente el costo de un derecho laboral básico.

No hay ampliación de plantas funcionales, no hay incorporación de cargos, no hay inversión edilicia ni en infraestructura, no hay refuerzo salarial. Lo único que hay es una orden administrativa que exige sostener una jornada ampliada con la misma cantidad —o menos— de personal, y sobre la base de la buena voluntad y el desgaste físico y psíquico de quienes trabajan todos los días en las escuelas.

Preceptoras convertidas en cuidadoras: el corazón antipedagógico de la medida

Uno de los puntos más graves de este esquema es el rol que se pretende imponer a las preceptorías. En muchas escuelas, una sola preceptora debe cubrir hasta 5 cursos con hasta 40 estudiantes cada uno. Con la implementación de la JUE, si un docente falta, es la preceptora quien deberá quedarse a cargo del curso sin docente, cumpliendo una función de mera "cuidadora", mientras simultáneamente continúa siendo responsable de los otros 4 cursos que siguen con sus actividades normales.

La pregunta que el memo no responde es elemental: si faltara más de un docente dentro de la misma preceptoría, ¿Quién se hace cargo de esos estudiantes? La respuesta, en los hechos, es nadie —o bien, cualquiera que esté disponible, sin importar su formación ni su rol específico.

Esto no es un detalle menor: es la esencia antipedagógica de la propuesta. Convertir a las preceptoras en "cuidadoras" de emergencia rompe con la función específica para la cual fueron formadas, y desnuda que el objetivo real de la JUE no es sostener ni fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje, sino simplemente mantener a los pibes y las pibas dentro del edificio escolar, cueste lo que cueste.

El personal administrativo, forzado a tareas para las que no fue formado ni habilitado

El propio Memo 13 establece que los equipos administrativos de las escuelas deberán contribuir también al cuidado de los estudiantes. Esta disposición resulta tan inoportuna como riesgosa: buena parte del personal administrativo se encuentra bajo tareas pasivas o recalificado, precisamente por no estar en condiciones —por motivos de salud u otras razones— de desempeñarse frente a estudiantes o dentro del aula. Pretender que estos trabajadores asuman funciones de cuidado y supervisión escolar constituye una decisión irresponsable, que ignora tanto la normativa vigente como la realidad concreta de cada situación laboral.

La escuela no puede ser un contenedor de pibes

Ninguna Jornada Única Escolar puede implementarse de manera seria sin los recursos necesarios: sin ampliación de cargos, sin edificios preparados, sin salarios acordes a la extensión horaria, y sin personal docente calificado para cada área específica. Cada trabajador de la educación —docente, preceptor, auxiliar, administrativo— cumple un rol pedagógico o de sostén específico, para el cual se formó y se especializó. No existe, ni puede inventarse por decreto, un cargo o rol docente "comodín" capaz de suplir todas las funciones a la vez.

Lo que el gobierno provincial llama "innovación" no es más que una forma de ajuste disfrazada: la escuela pública convertida en un simple contenedor de pibes y pibas, sin proyecto pedagógico, sin cuidado genuino, y sostenida a fuerza de sobrecarga laboral sobre quienes menos responsabilidad tienen en la falta de recursos: las y los trabajadores de la educación.

La complicidad de la burocracia celeste de UEPC

En este marco, resulta imprescindible señalar el rol que viene jugando la conducción celeste de UEPC, que lejos de organizar el rechazo docente a esta medida, sale a presentar el Memo 13 y la Jornada Única Escolar como un "logro" gremial. Esta postura no hace más que evidenciar hasta qué punto la burocracia sindical se encuentra funcional a las políticas de ajuste del gobierno provincial, avalando una medida que precariza las condiciones de trabajo, sobrecarga a preceptoras y docentes, y pone en riesgo el cuidado real de los estudiantes.

Aplaudir como conquista una medida que no viene acompañada de un solo peso adicional en salarios, ni de un solo cargo nuevo, ni de infraestructura, es directamente avalar el vaciamiento de la escuela pública. La conducción celeste, una vez más, prioriza su relación de convivencia con el gobierno provincial por sobre la defensa de las condiciones laborales y pedagógicas de las y los trabajadores de la educación.

Frente a esto, es necesario organizar la respuesta

La Jornada Única Escolar, tal como está planteada, no resuelve ningún problema pedagógico ni de cuidado: los crea. Es responsabilidad de las y los docentes, preceptoras, auxiliares y trabajadores administrativos organizarse en las escuelas para exigir que cualquier ampliación horaria venga acompañada de los recursos que la haga posible, y para rechazar activamente el rol de la burocracia sindical que, lejos de representar los intereses de los trabajadores, se pone al servicio de un ajuste que profundiza la precarización docente y pone en jaque la educación pública.

La Uepc-Capital, realizó una presentación en rechazo al Memo y la JUE, e impulsa una reunión para el próximo 28 a las 18 horas virtual, esto como parte de iniciativas de lucha en defensa de los derechos de la docencia. En ese camino se están juntando pronunciamiento y hay una reunión del conjunto de las y los preceptores. Súmate vos también participando, difundiendo esta nota y todas las iniciativas en defensa de nuestros derechos. Docentes luchando también están enseñando.