22/04/2021
tucumán

Autoconvocados del citrus: piquetes contra paritaria de hambre

La policía junto con Gendarmería nacional en un operativo desmedido detuvieron a 5 trabajadores en la zona de Macomita.

Las patronales del limón tucumanas cerraron ganancias millonarias la temporada pasada. Esto fue posible gracias a los «esenciales» que arriesgaron sus vidas en la cosecha y en el empaque del limón para que la fruta y sus derivados puedan distribuirse por todo el mundo. Sin embargo, este año ofrecen una nueva paritaria de hambre.

El acuerdo entre las patronales y el burócrata “Remache” Ferreyra hunde los salarios de cosecheros/as y empacadoras/es en la miseria absoluta. Incluso si el clima ayuda y se logra trabajar sin interrupciones durante la temporada (con suerte de 3 meses), no lograrían ni siquiera alcanzar la línea de pobreza, como le pasa a más de 19 millones de personas en el país.

El 29% pactado a espaldas de los trabajadores citrícolas no sólo consuma la pérdida del año pasado, sino que ante los pronósticos del 50% de inflación para este año y la escalada que ya tuvo en los primeros meses del año, es otro duro golpe. Esto en consonancia a la mayoría de los acuerdos firmados en todo el país, un pedido expreso del gobierno nacional y del FMI, como parte del “saneamiento” de la economía.

La mayoría de los compañeros/as que se encuadran en la categoría de «peón general» cobraría menos de $43 mil por mes, es decir, todavía faltan $15 mil para alcanzar por lo menos, el «ingreso» de pobreza fijado en $60 mil. En el caso de los cosecheros la situación es más dura aun. El trabajo no registrado y a destajo obliga a esfuerzos sobrehumanos en extensas jornadas bajo las inclemencias del tiempo.

Ante esta situación trabajadores de distintas zonas de la provincia se han organizado en autoconvocatorias para rechazar este acuerdo y plantear un pliego de reclamos. Desde el Partido Obrero apoyamos incondicionalmente los cortes que empezaron el lunes 19 y son por tiempo indeterminado y todas las acciones necesarias que permitan avanzar en las principales demandas, postergadas durante décadas.

Hay que avanzar en las asambleas en todos los empaques y cada una de las fincas para exigir que nuestro salario de bolsillo sea igual al costo de la canasta familiar y que se ajuste mensualmente en función a la inflación. Vamos por una obra social que funcione todo el año, no podemos permitir seguir expulsados del sistema de salud, sobre todo en el marco de pandemia y muerte en el que vivimos. Por protocolos obreros en fincas y empaques que garanticen todas las medidas necesarias ante el avance del Covid y la falta de vacunas.