07/01/2021

Bajan los despidos pero crecen las “renuncias”: la trampa del gobierno y las patronales

Ante la prohibición de despidos por la pandemia los empresarios hacen valer su voluntad por otros medios.

La Encuesta de Indicadores Laborales, publicada por el Ministerio de Trabajo, da a conocer un hecho llamativo aunque esperado por todos: el decreto de prohibición de despidos, por la cuarentena, fue eludido por las patronales valiéndose de “renuncias” y otros métodos de intimidación.

Se trata del decreto presidencial presentado como la solución contra los despidos, que ni bien promulgado había sido vulnerado por el grupo Techint, en una clara muestra de que se trataba de un instrumento impotente, que no otorgaba ningún resguardo real a los trabajadores.

Es que ni bien comenzada la cuarentena, la mayoría de las patronales buscó la forma de disminuir el impacto en sus negocios reduciendo el plantel de trabajadores y/o procediendo a suspensiones con rebaja salarial ostensible, que dejaron a millones de trabajadores reducidos en su capacidad económica.

El auxilio para las patronales vino de la mano del gobierno y la burocracia sindical, pactando suspensiones “consensuadas”, subsidios sin distinción de pérdidas y en muchos casos acuerdos de despidos, como terminó el propio caso de Techint.

Las estadísticas que presenta el gobierno señalan que en las empresas del sector privado con más de 10 de trabajadores, los despidos pasaron de representar un 18% del total en el promedio de 2019 a un 2% en la segunda mitad de 2020, aunque con una suba en noviembre a 3,1%.

Sin embargo, este “exitismo” estadístico debe ser confrontado con el cuadro completo: en el mismo periodo se registran niveles históricos de retiros por “renuncias” y “otras causas”. Los casos de “renuncias” se elevaron unos 13,9 puntos porcentuales, y los de “otras causas” en 6,2 pp. Es decir que las desvinculaciones asociadas a las medidas adoptadas durante la pandemia se elevaron unos 10,5 pp. (Infobae, 7/1).

Cabe destacar que un salto significativo en las renuncias, en medio de una crisis sanitaria y de una contracción del mercado laboral, no puede explicarse por la “libre voluntad de cambiar de oficio o empleo”. Las patronales suelen usar este mecanismo en procesos donde se preparan para efectuar una serie de despidos y luego de una constante presión y manipulación contra los trabajadores, para que estos acepten retirarse.

La pandemia ha dejado trascender algunas postales de esta realidad en conflictos que se han negado a aceptar los términos unilaterales de las empresas y que han rechazado esta metodología, como los trabajadores del Frigorífico Penta, Gri Calviño, Dánica, entre algunos.

Muchas de estas “renuncias” han pasado en los sectores más golpeados por la pandemia, como gastronomía y hotelería, esparcimiento, comercio y construcción –con un régimen especial que incluso no prevé indemnización.

Otro dato importante es que la reactivación poscuarentena vino de la mano de un recambio de empleo formal convencional por contratos temporarios y agencias de colocación. En el primer saltando del 18,5% al 23,1%, y el segundo de 2,7% a 5,5%. El puestos convencionales cayeron de 78,9% a 71,4%.

Resulta imposible imaginarse este escenario de ajuste antiobrero sin la complicidad de la burocracia sindical entreguista, lo que pone de relieve la necesidad de pelear por nuevas direcciones clasistas y combativas en el movimiento obrero y por seguir el camino impulsado por el Sutna y el sindicalismo combativo, por un paro general y un plan de lucha para derrotar el ajuste.

También te puede interesar:

Desde el Frente de Izquierda Unidad defendemos el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.
Vamos con todo a la movilización nacional este miércoles 21. La concentración será en el Obelisco a partir de las 11 de la mañana.
Contracción de la actividad, pérdida de la capacidad instalada y caída del consumo de energía.