01/04/2021

Bancarios: un gremio atravesado por la tercerización

La lucha por el pase a planta es la base para quebrar la ofensiva flexibilizadora de las patronales bancarias.

El Ministerio de Trabajo otorgó a La Bancaria la posibilidad de ampliar su personería y avanzar con el pase a convenio de unos 10 mil trabajadores de las Fintech. Es un “gesto” administrativo que debería dar lugar a una acción decidida del sindicato.

Una parte de estos trabajadores se encuentran encuadrados en Comercio, otra parte tercerizados o subcontratados, sin convenio alguno. Red Link, por caso, tiene un 10% de su planta en Comercio, mientras las áreas tercerizadas y la contratación a través de agencias no paran de crecer. Lo mismo ocurre en la mayoría de los bancos. Éste, y el cierre de sucursales 214 solo en los primeros seis meses de la cuarentena, según informa El Cronista- son los datos más relevantes del estado del gremio, porque son las vías para degradar salarios y condiciones de trabajo a todos los bancarios.

El Santander Tecnología, por ejemplo, que tiene más de 2 mil empleados fuera de convenio y, por supuesto, sin tutela sindical, tuvo hasta el año pasado salarios atados a los acuerdos de La Bancaria, pero a partir de 2021, y de manera inconsulta, la empresa adoptó una política de evaluaciones individuales por objetivos -la famosa “meritocracia”-, que habilita la arbitrariedad patronal más absoluta.

En el Provincia Net, que realiza tareas de atención al cliente en el call center del Banco Provincia, rige el convenio de Comercio. En este caso, los trabajadores realizaron paros por el encuadramiento y los aumentos correspondientes, sin el acompañamiento del sindicato, que literalmente miró para otro lado.

En banco Galicia la mayor parte de las tareas de sistemas es llevada adelante por personal tercerizado. En lo que respecta al trabajo telefónico, diversas tareas que antes realizaban trabajadores del call center, encuadrados en el convenio bancario, hoy son canalizadas en más de 10 agencias externas.

En la misma situación de precariedad se encuentran los trabajadores de Vigilancia y Limpieza, que son los más expuestos a contagios, trabajando sin los elementos de protección y hasta -como ocurre en el Macro y muchos otros- obligados a recibir al público en la calle.

Varias de las empresas tercerizadas de limpieza y seguridad pertenecen a los mismo grupos económicos dueños de los bancos privados. Detrás de ellas se esconde un mecanismo de destrucción del convenio y la organización sindical, que solo puede progresar por la complicidad de los gobiernos (¡de los anteriores y del actual!) y la pasividad de las conducciones de los sindicatos.

La lucha por el encuadramiento convencional de todos los trabajadores que realizan tareas bancarias requiere un impulso desde la base, organizarse desde cada lugar de trabajo, para romper la ofensiva flexibilizadora de las patronales y poner el reclamo en el tope de la agenda del sindicato.