29/08/2020

Banco Galicia a la vanguardia de la flexibilización

Pongamos en pie una agrupación independiente y de lucha.
Tribuna Bancaria Banco Galicia

La situación crítica en términos sociales y económicos que atraviesa la Argentina está siendo utilizada por el banco para dar saltos sin precedentes en el proceso de flexibilización y precarización.

Para dar continuidad a los enormes ratios de ganancia a los que accede desde hace años, proyecta el futuro de su negocio sobre el avance enérgico del programa de flexibilización, reducción de personal e informatización de tareas. La hoja de ruta resulta cada vez más clara. Por un lado ampliar su tasa de ganancias a costa de nuestro salario, condiciones de trabajo y salud. Por el otro mediante la migración de las tareas de posventa hacia los clientes mismos, autogestión mediante.

Los planes de retiros voluntarios iniciados ya hace tiempo, como el cierre de sectores completos (en agosto dos nuevos sectores del call center dejarán de funcionar), la fusión de aéreas, la tercerización y precarización (a la fecha hay más de diez agencias externas trabajando para banco Galicia), los cierres de sucursales mediante fusiones, como la imposición de métricas y presupuestos inalcanzables, son solo algunas de las aristas de esta política.

El resultante de esta orientación es, según el último balance trimestral del grupo financiero Galicia, la reducción de personal en un número de más de 280 trabajadores entre el trimestre trimestre de 2019 y el segundo de 2020, y un régimen laboral donde la polifuncionalidad se ha transformado en regla. Flexibilización y reducción de personal una vez más se revelaron como dos caras de una misma moneda

Un salto en la flexibilización

Hoy, con la nueva organización institucional bajo la forma de «Familias Galicia» se han sentado las bases para profundizar el programa impulsado desde recursos humanos. La consolidación de esta nueva estructuración, que ordena al trabajo en función de objetivos de carácter general y ya no a partir de las tareas, es la antesala de una nueva dimensión en la flexibilización dentro del Galicia.

Así, por ejemplo, las sucursales y el Contact Center pasan a ser parte de la familia comercial. De esta manera no solo la atención al público queda relegada, sino que un área puede tomar tareas de la otra sin un freno organizacional. El plan de voluntariado de tareas en sucursales para empleados del call center y áreas centrales, como el seguimiento por canales alternativos de trabajo (teléfono, redes, mailing) de carteras y clientes por parte de los trabajadores de sucursales desde sus domicilios, bajo este paraguas organizacional, dejarán de ser dispositivos coyunturales para consolidarse como formas de trabajo regular.

Algo similar ocurre en áreas centrales. La fusión de áreas avanza a partir de la nueva organización interna avanza a todo vapor. Sectores enteros desaparecen dejando por saldo un aumento muy importante en la carga de trabajo de los grupos que asumirán sus tareas, y a sus trabajadores librados a su suerte. La misma se dirimirá en una mesa de asesoría que determinará a dónde serán migrados y, en caso de no ser favorable su coaching o su adaptación forzada, la respuesta del banco será la invitación al retiro voluntario.

Otro párrafo merece la política de los pases horizontales y el otorgamiento de diferencias salariales en función de las aptitudes y roles asumidos por el personal en células multidisciplinarias básicas de organización, las «tribus». Apelando a este método la carrera bancaria y los salarios serán flagelados de manera categórica. De esta forma, quienes asuman tareas de análisis y/o gestión que demanden un mayor grado de formación y responsabilidad, por un lado, no serán recategorizados como establece nuestro convenio y, por otro, sus compensaciones serán determinadas a dedo, sin tiempo estipulado para que se haga efectivo el incremento ni tampoco garantía de continuidad en su cobro.

Comisión interna y sindicato: dime con quién andas…

Las acciones de la comisión gremial interna durante este proceso, y en particular durante la pandemia, han sido muy escuetas, cuando no directamente favorables a la patronal. En una primera etapa se encargó de justificar los cierres de sectores, la flexibilización y los retiros voluntarios, y desactivar cualquier atisbo de respuesta colectiva, con el argumento de la legalidad de la política del banco y la necesidad de administrar la flexibilización para cuidar los puestos de trabajo.

En la actualidad su acción se reduce a algunas intervenciones individuales y a un comunicado informando los problemas conocidos y que «por la pandemia» no pueden presentarse a los puestos de trabajo. Mientras, los positivos de Covid en Galicia lo ponen a la cabeza de la lista de casos confirmados en la banca, se siguen cerrando sectores, el flagelo al convenio colectivo es la norma y las presiones se extienden en todas las áreas. A pesar de la situación crítica generalizada no hay atisbo de respuesta colectiva.

Más en general, La Bancaria, encabezada por Sergio Palazzo, ve cómo se replica esta situación en los bancos de todo el país sin que se le conozca una acción de lucha. La inacción manifiesta deja a la vista de todos que la mentada combatividad de la dirección del sindicato queda reducida al ámbito discursivo. En los hechos, donde se cristaliza su política, administra junto con los bancos el avance contra los trabajadores. Mientras vociferan para el atril, en la cotidianidad los trabajadores bancarios vemos cómo el camino de La Bancaria confluye con el de la CGT de Daer, que tiene a varios de sus exponentes reclamando la reforma laboral que quieren las patronales.

Abajo el programa flexibilizador, vamos por la defensa de nuestras condiciones de trabajo

El objetivo de Banco Galicia en esta etapa es desestructurar totalmente los esquemas laborales. El zarpazo sobre las condiciones de trabajo y el convenio colectivo pretende ser fulminante.

En este escenario es indispensable poner en pie una agrupación independiente que ponga en el centro de su intervención la lucha contra la flexibilización y la precarización, y la defensa irrestricta de nuestro convenio colectivo trabajo y los puestos de trabajo.

Es necesario más que nunca la puesta en pie de comisiones de seguridad e higiene de carácter mixto, el cumplimiento del convenio colectivo en relación a la dotación de personal mínimo en sucursales y todo lo que atañe a nuestra tarea, que se otorguen la totalidad de las licencias establecidas en el marco de la pandemia y el respeto de la carrera bancaria.

Armemos padrones con las áreas afectadas por los ataques del banco, vamos por asambleas presenciales y virtuales para elaborar un programa de reivindicaciones y un plan de acción que ponga freno a la política flexibilizadora de Banco Galicia.

– Respeto del convenio colectivo de trabajo.
– Basta de presiones y aprietes, no a las métricas inalcanzables.
– Ingreso de personal.
– Entrega de material necesario para el teletrabajo a cargo del banco.
– Por comisiones mixtas para garantizar las condiciones de higiene y salud apropiadas para realizar nuestras tareas durante la pandemia.
– No a la flexibilización y los cierres de sectores.

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