02/12/2015 | 1392

Bimbo: enfrentemos los despidos hasta la reincorporación de todos


Bimbo es la mayor panifcadora del mercado mundial, con más de 70 firmas que operan en más de 20 países en tres continentes. Este pulpo de la panificación ha despido en la última semana en tres tandas unos 41 trabajadores en su planta de Pilar.


Los despidos no se tratan de un problema de «costos», esta patronal ha anunciado hace dos meses un plan de inversiones de más de 55 millones de dólares, parte de la cual irá para Pilar.


Por el contrario, se trata de atacar a un sector de trabajadores que se enferman o tienen dolencias por los brutales ritmos de trabajo que operan allí. La tendinitis, los dolores de espalda y los accidentes de trabajo son moneda corriente en Bimbo. A esto se le suma el trabajo en los feriados, los domingos y la compulsión a trabajar los francos. Por otro lado, esta «limpieza» es la segunda parte de un plan de reducción de la planta que viene avanzando con más de 60 despidos encubiertos («retiros voluntarios») en el último año.


Pero la andanada de despidos actual provocó una importante reacción obrera que no se produjo en 20 años de superexplotación de esta patronal que llevó a una asamblea en la puerta de la fábrica por la mañana del viernes 20 y que derivó en un paro total y un piquete que impidió el egreso de mercadería.


El mismo día por la tarde, el Ministerio de Trabajo de Pilar dictó una conciliación obligatoria que la empresa no acató, dejando fuera a los despedidos con goce de sueldo. Durante todo el fin de semana se sostuvo el paro y un piquete de los despedidos con apoyo de trabajadores y numerosas delegaciones de trabajadores del parque industrial. Esta medida desgastó a los despedidos y llevó a que el lunes se llegara a un acuerdo con la patronal para levantar el bloqueo y entrar en negociaciones individuales para discutir el arreglo o su incorporación, mientras la empresa violó la conciliación con tres nuevos despidos el 24 de noviembre. En este cuadro existe una crítica muy extendida al gremio STIA, porque le quitó el cuerpo a la medida de los despedidos.


Al momento, la patronal ha quebrado una medida de acción directa del colectivo obrero sin que éste haya logrado su reclamo. Esta nueva etapa pone a prueba a un nuevo cuerpo de delegados que ha ganado con una importante votación un mandato en pos de la defensa de los puestos de trabajo.


La unidad de los trabajadores es crucial para confrontar a esta patronal negrera que destruye físicamente al obrero hasta que lo echa y que prepara una reducción de personal aún mayor. Se impone una medida de conjunto de la fábrica y del gremio para quebrar la avanzada de esta patronal.


¡Toda la solidaridad con los despedidos de Bimbo!

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