Sindicales

23/12/1987|211

Brutal ataque a la familia de un activista telefónico

La esposa de un activista telefónico golpeada, con tajos en la espalda y los brazos que obligaron a aplicarle 12 puntos de sutura e internada con un fuerte shock nervioso fue el saldo de una incursión parapolicial el pasado miércoles 15.

Ese día, en que los telefónicos se movilizaban al Congreso, una patota no identificada reclamó en el Sindicato Buenos Aires los datos del “Indio” Álvarez, activista de Foetra y miembro de la Comisión de Presurización. Al no obtener la respuesta requerida, los patoteros se identificaron como policías. ¿Por qué lo buscaban al “Indio"?

Su “crimen" fue demostrar en varias entrevistas radiales que Entel perdía plata con las privatizaciones; que, por ejemplo, la presurización privada le costaba a la empresa 5 veces más que si la hubieran hecho sus propios trabajadores. Por supuesto, las radios a las que pudo acceder el “Indio" no fueron las oficiales (estatales o privadas) sino las que funcionan sin autorización oficial en el Gran Buenos Aires.

Pese a no obtener los datos en Foetra, la patota logró llegar a la casa del compañero Álvarez en la zona de Moreno. Fue entonces que, ante la ausencia de éste, la emprendieron contra su esposa con los sangrientos y bárbaros resultados ya descriptos.        

Un inmediato plenario de delegados de la Zona Oeste votó un paro de media hora por turno para el viernes y el Sindicato Buenos Aires paros de una hora por turno en repudio del ataque.

Llama la atención que los medios de prensa que se rasgaron las vestiduras porque los telefónicos ensuciaron las ropas de Neustadt, no hayan abierto la boca frente a esta brutal agresión parapolicial. No hubo radio, canal de TV o diario que publicara la denuncia, ni siquiera el propio Neustadt, tan preocupado él por la defensa de los derechos individuales. Para la prensa patronal, la sangre de la esposa de un trabajador telefónico vale menos que la tela de los finísimos trajes de “Bernardo”.

A la agresión parapolicial a la esposa del Indio Álvarez se suma esta nueva agresión del monopolio patronal de los medios de difusión contra los telefónicos, desde donde se los Insulta y denigra diariamente sin derecho a la más mínima defensa. Entonces, Neustadt, ¿quién es el agresor y quién el agredido?