Sindicales

8/2/2007|980

'Call centers', tercerizaciones y... superexplotación

Con despidos y persecuciones quieren crear 200.000 empleos precarios


La “macartista” ministra de Economía, Felisa Miceli, junto a la Cámara Argentina de Comercio y la “Agrupación de Centros de Atención al Cliente”, preparan un plan para crear 200.000 mil empleos en ‘call centers’ a lo largo del país. La proliferación del sector avanza a ritmos vertiginosos.


 


Los pulpos telefónicos se aseguran el apoyo oficial y de la burocracia sindical para mantener a centenares de miles de trabajadores con salarios que apenas superan los 700 pesos. La patronal plantea que los salarios de los trabajadores representan el 70% de sus costos, y que éste es el principal obstáculo para su crecimiento: “Una forma es reducirlos, y otra, subsidiar tal como funciona el modelo chileno, cuyo gobierno paga 3.000 dólares por cada puesto de trabajo que se genera en el sector” (Infobae).


 


El ministro de Trabajo homologó el año pasado un convenio de comercio en Córdoba para “operadores telefónicos tercerizados”, mediante el cual se “blanquean” las condiciones negreras y de superexplotación de miles de teleoperadores. Ahora van por la ‘exportación’ de ese convenio negrero al resto del país. Para eso cuentan con el visto bueno del Ministerio de Trabajo y de las recientes declaraciones de la ministra Felisa Miceli.


 


Nos encontramos ante una verdadera política de Estado. Los gobiernos provinciales dejan zonas liberadas de impuestos en Córdoba, Salta, Rosario, Mendoza y, por supuesto, Buenos Aires. El Sindicato de Comercio está metido de cabeza en estos negociados con los pulpos de las telecomunicaciones a cambio de fabulosas prebendas. La “Justicia” se ha puesto de acuerdo para golpear a los trabajadores de Atento con un fallo patronal que intenta “revocar” la resolución 766 que reconoce a los trabajadores de Atento como telefónicos (Atento es una empresa del grupo Telefónica que trabaja para... Telefónica).


 


En este contexto, continúa el vaciamiento en Atento Barracas bajo la modalidad de retiros voluntarios, que no son otra cosa que despidos encubiertos; continúan los contratos renovables cada dos meses y los despidos en Atento Martínez, buscando quebrar a la organización en Foetra Buenos Aires; continúa la deslocalización de Atento, del trabajo de Telefónica y Telecom hacia el interior del país o hacia otros ‘call centers’, junto a cambios de razón social; continúan los despidos en todos los ‘calls’, donde los trabajadores logran tener una incipiente organización.


 


En las últimas semanas los trabajadores de varios ‘call centers’ han salido a ponerle freno a los permanentes abusos de las patronales. En Action Line-Tacuarí, una huelga de los trabajadores de la cuenta Speedy (Internet de Telefónica) ha tirado por la borda el intento de hacerlos trabajar los sábados por no llegar a los arbitrarios objetivos de ventas. Con una “colgada de vincha” de aproximadamente 80 operadores se ha frenado esta medida explotadora. En Action Line-Arribeños la patronal despidió a una operadora por promover la organización de sus compañeros. En respuesta, se realizaron dos escraches en la puerta del edificio, con gran repercusión en los ámbitos de trabajo. Ambos casos se presentaron en cuentas de Telefónica, empresa que terceriza su trabajo en Action Line (como en tantas otras empresas, por ejemplo, Atento) con el fin de evadir fraudulentamente el convenio telefónico. No nos olvidemos que un trabajador de Action trabaja el doble y cobra la mitad que un trabajador encuadrado bajo el convenio telefónico, además de trabajar en condiciones enteramente precarias.


 


En Teleperformance-Alem, en la cuenta Vodafone (“off shore” de España), se han producido una serie de despidos para quienes intentan hacerle frente a la insalubridad y la precarización de las condiciones de trabajo, salario e higiene. En este caso, aproximadamente 30 trabajadores del ‘back office’ le exigieron a la patronal la mensualización de su salario (en casi todo ‘call center’ se paga por hora “logueada” en el sistema) y la vuelta atrás en la imposición de bonos inalcanzables, que llevan inevitablemente a la reducción del salario y al trabajo a destajo. En un principio, la patronal aceptó retroceder ante un pliego de reclamos y la presión de los trabajadores, sobre todo en cuanto a los bonos.


 


Pero, posteriormente, en represalia, se despachó con el despido de tres compañeros y la relocalización de otros tantos. Entre los despedidos, se encontraba un compañero que había sufrido una descarga en el oído debida a la falta de mantenimiento de las herramientas de trabajo. Este gravísimo hecho fue uno de los principales motivos por los cuales los trabajadores comenzaron a organizarse. En la última semana la patronal, preocupada por la organización incipiente de los trabajadores, despidió a seis trabajadores más, y se han comenzado a organizar acciones para denunciar los despidos y exigir la reincorporación en los puestos de trabajo.


 


Desde la Agrupación Clasista Telefónica impulsamos la organización de un amplio movimiento de lucha para enfrentar los despidos y las persecuciones. Llamamos, en primer lugar, a Foetra, a la Fatel y a todas las organizaciones políticas, sindicales y de derechos humanos a tomar esta denuncia en sus manos.


 


Se plantea un desafío que hace a la propia existencia del sindicato telefónico. Con una proyección de más de cien mil telefónicos afiliados a Comercio, a otros sindicatos o directamente en negro, los sindicatos telefónicos representarán a una porción extremadamente minúscula de los trabajadores de la rama.


 


Para los telefónicos, y sus sindicatos, pasar a los trabajadores de los ‘call centers’ al gremio telefónico es también una cuestión de vida o muerte. Esto es lo que está en juego en la lucha por la incorporación de los trabajadores de los ‘calls’ al convenio telefónico.


 


(04/02/07)