Sindicales

24/10/1996

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¡Catamarca se suma a la lucha!

El espíritu de rebelión de los docentes se extiende a Catamarca. La demora en el pago de los sueldos del mes de agosto fue el detonante de una escalada de pronun­ciamientos, sobre todo de los departamen­tos del Oeste, donde a la fecha sigue una huelga masiva declarada en asambleas y ratificada reiteradamente. Como contra­partida, las tibias reacciones de otrora de los docentes de Capital y el Este, están siendo reemplazadas por la decisión es­pontánea de las escuelas de acompañar aquellas medidas con diversas modalida­des. Ni las amenazas de descuento de los días no trabajados, ni los intentos de ‘dis­ciplinarlos´ por parte de directivos y supervisores, da demasiados resultados. Ni siquiera el proceso electoral del gremio docente (ATECa) ha permitido abrir un compás de expectativa en una salida dife­rente a la lucha. En forma cada vez más decidida, los docentes se van sumando a la lucha nacional contra el ataque a las con­quistas históricas del gremio.


Elecciones… ¿y después?


A pesar de los esfuerzos realizados por Tribuna Docente para dar un carácter rei- vindicativo a la campaña electoral (parti­cipó en una de las seccionales de la Capi­tal), el resto de las corrientes nucleadas en la Rosada se limitó a convertir las eleccio­nes en una lucha de aparatos, o en algo peor: un acto confiado a la Divina Provi­dencia. Con mucha suerte, eso sí: la lista opositora (Celeste y Blanca, marisanchista) representa concepciones (por ejemplo: repudia la reivindicación salarial) y alber­ga personajes tan enteramente ‘junados’ por la base, que no encontró otra salida que boicotear las elecciones, apelando al apa­rato judicial del Frente Cívico, el mismo que no pudo dar solución al caso María


Soledad, por lo que los resultados de la elección han quedado congelados.


Paro y movilización


El ámbito caldeado de los docentes pudo percibirse en la Asamblea de Delegados, que declaró el estado de Asamblea Perma­nente, la solidaridad con los docentes que no han cobrado (muchos desde el año ‘95), y paros de media jornada hasta el lunes 14, con movilización ese día. Es de señalar que hubo numerosos delegados que mocionaron transformar la movilización del 14/10 en campamentos, toma de escuelas y reparti­ciones, llamados a los demás trabajadores, etc. Sólo la desconfianza en la capacidad de la directiva está frenando, de momento, la concreción de estas iniciativas. Pero la si­tuación evoluciona en este sentido.