10/06/2020

Chaco: nuevamente marchamos en defensa de los trabajadores de la salud

Una jornada nacional de lucha de los trabajadores de la salud en reclamo de la apertura de paritarias; aumento salarial; fin de la precarización laboral; cobro del bono estímulo; rechazo a la persecución judicial; cumplimiento de la ley e inversiones necesarias para garantizar los insumos y elementos de bioseguridad, indispensables para enfrentar la pandemia, se llevó a cabo el lunes pasado. Esta jornada, que se realizó en varias provincias a nivel nacional, también tuvo su réplica en Chaco. Los trabajadores concentraron frente al Hospital Pediátrico y en hospitales y centros de salud del interior, como en el Hospital del Bicentenario de Castelli, donde se realizó una nutrida movilización.


En el Hospital Perrando los médicos residentes hicieron sentir el reclamo contra la precarización laboral a la que son sometidos gracias a un convenio firmado por la universidad y el Ministerio de Salud, el cual establece que el salario de los mismos sea cubierto por algún tipo de beneficio. De un total de 338 residentes, 201 de ellos cobran sus salarios a través de una beca provincial, el resto con programas precarios provinciales o nacionales. Son médicos profesionales que están haciendo la especialización (residencia) atendiendo un 80% del total de las atenciones del hospital. Estos trabajadores no cuentan con ART, ni paritarias (hace más de un año que esas becas no aumentan), no recibieron el bono de salud, incluso algunos cobraron 3 mil pesos menos, por la actualización salarial que se hizo. A esto se suma que debido a la cuarentena tampoco recibieron sus títulos. Por otra parte, denunciaron que se creó una lista de residentes que iba a atender pacientes con Covid-19 y que está “afectación” sería parte de las horas de formación que se cubren con becas. Es decir, no se consideraría como horas extras.


Las pésimas condiciones laborales y la desidia se reflejan en la escasez de barbijos, mascarillas, guantes para el quirófano, barbijos quirúrgicos, ni siquiera cuentan con los delantales adecuados para afrontar su tarea diaria que implica posible contacto estrecho con pacientes con Covid-19. Incluso se verifica la falta de insumos y recursos en la Unidad de Terapia Intensiva, donde se atiende a pacientes con Covid-19 en situación grave y el riesgo de contagio es altísimo.



En el Hospital de Castelli, los trabajadores hace meses que vienen con un estado de asamblea permanente, movilizaciones e incluso interpelaron al gobernador, a la ministra de Salud y al intendente y no obtuvieron respuestas. Al contrario, los recursos se siguen destinando a fraudes y corrupción. Un ejemplo de ello fue la estafa provincial, con una inversión de más de 9 millones de pesos para pintar y hacer arreglos superficiales, llevada adelante con la Constructora Palacios -que adeuda salarios a sus trabajadores y les aplicó descuentos salariales del 50%-  sin solucionar los problemas edilicios reales en las instituciones de salud. Mientras, siguen pendientes el pase a planta, provisión de medicamentos, insumos y elementos de bioseguridad.


Desde la banca de diputados del Partido Obrero exigimos los informes sobre esta inversión. Hasta el represor y exgobernador Bacileff Ivanoff (quien reemplazó a Capitanich cuando este formó parte del Ejecutivo nacional) habló sobre dicha estafa, alegando que “esto ya es común en el gobierno de Capitanich”.


Mientras el gobernador se pasea por los medios anunciando inversiones millonarias que no se materializan, las trabajadoras y trabajadores de la salud sufren las consecuencias de la falta de presupuesto en el área. Esto se agrava en los centros de salud del Interior provincial que sufren un total abandono y en la mayoría de los casos están sostenido por las y los trabajadores junto a la comunidad.



Las condiciones de precariedad salarial y laboral, la falta de elementos de seguridad e higiene necesarios para afrontar esta pandemia, ha marcado una triste realidad: más de la mitad de los contagiados de coronavirus en el Chaco pertenecen a la cartera de trabajadores de la salud. En este sentido otra muestra del abandono estatal son las y los trabajadores de la línea 107, que atienden las urgencias médicas y el 80% de su personal se encuentran en aislamiento porque están contagiados. Lo que llevó a que sean reemplazados por médicos policiales sin la experiencia que esta actividad requiere.


A lo expuesto se suma que la población teme acercarse a los centros de salud, se quedan en sus casas padeciendo malestares de leves a graves, ya que saben que ir a un hospital o salita barrial los coloca frente a la inminente posibilidad de contagio. Con el vaciamiento de salud durante décadas, el abandono y la precarización laboral y sin recursos ni insumos, hoy, contraer Covid-19 en Chaco, no da garantías de asistencia médica.


Por ello es necesario apoyar y profundizar este plan de lucha, con un congreso de trabajadores de la salud que plasme las necesidades más urgentes, acompañado de medidas de fuerzas nacionales y provinciales, para torcer el brazo de estos gobiernos que pretenden que la crisis en curso la paguen los trabajadores.




 

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