07/06/2021

Ciudad de Córdoba: alerta por contagios en el Centro de Capacitación de Transporte municipal

La gestión del intendente Martin Llaryora incumple el protocolo.

En el Centro de Capacitación de Transporte y Tránsito y Emisión de Licencias de la ciudad de Córdoba se verificaron contagios entre los trabajadores sin que se activara el protocolo de actuación para los casos de coronavirus. Recibimos la denuncia de un trabajador del lugar, que nos contó que sobre un total de 24 personas que se desempeñan en la repartición, cinco dieron positivo, sin que se procediera a cerrar la repartición.

La fuente, que por razones de seguridad no daremos identidad, afirmó: “Se nos dividió en dos burbujas. El miércoles 2 de junio le tocaba la mía. Nos llevaron a hisopar al CPC Empalme. Dos compañeros dieron positivo. Uno de ellos contacto estrecho conmigo. El jueves fue entonces la otra burbuja, los llevaron a hisopar y dos compañeras dieron positivo. Además, están con carpeta por Covid otro compañero desde la semana del receso y el muchacho que atiende el Pago fácil”.

“Es decir, seis personas están transitando Covid, pertenecientes a mi repartición. Nuestra tarea consiste en realizar todo el trayecto para otorgar las licencias de conducir de particulares: motos y autos. Y de profesionales: camión, colectivo, taxi, remis, transporte escolar, seguridad, emergencia. Por cada licencia se realiza la carga de datos a cargo de los operadores. Luego pasan a la entrevista con el médico. Después, a realizar el examen teórico”, contó la citada fuente.

“Por último, las personas que realizan el trámite por primera vez deben realizar la prueba práctica. Para eso contamos con pistas de prueba. En cualquiera de esas etapas -médico, teórico o práctico- pueden reprobar y pueden regresar al otro día a realizar el examen correspondiente. Para quienes reprueban damos un curso en el auditorio con las puertas de seguridad abiertas para que corra el aire. Y la gente la hacemos sentar después de la tercera fila. Si han pasado bien todos los exámenes, se les realiza el cedulón de pago que se abona en el Pago Fácil. Y luego se les toma la foto para la emisión de la licencia”, completó el trabajador municipal.

El relato de quien denuncia pone en claro que hay un protocolo, pero en la práctica, no implica medidas que resguarden a los trabajadores. Con un cuarto de la repartición contagiada, no se cierra y se obliga a sostener el servicio. Los índices epidemiológicos de la ciudad revelan entre un 30 y un 35% de positividad, mostrando que el Estado municipal –en absoluto alineamiento con el Estado provincial- transgrede todas las barreras sanitarias posibles en procura de garantizar la productividad de la provincia y del municipio.

Los directivos de reparticiones municipales, en lugar de cerrar la repartición para resguardar la salud de los empleados y exigir la vacunación, hacen caso omiso de los protocolos que ellos mismos habilitaron. Aun cuando hay en curso una alevosa circulación comunitaria del virus, y un sistema sanitario en situación de colapso.

De ese modo, trabajadores que expiden las licencias, y las personas que las requieren, son víctimas de un Estado que no garantiza medidas elementales de bioseguridad, todo esto en función del slogan del gobierno “Córdoba no para”.

Lo que sucede en esta repartición no es ajeno a lo que ocurre, de manera general en la política del transporte. Sin frecuencias en los colectivos, los cordobeses se agolpan en las unidades, conminados por la urgencia de llegar allí donde se procurarán el sustento que el Estado no garantice. Mientras tanto, el gobierno municipal desconoce su lugar de poder concedente y deja sin control ni sanción a las empresas que lucran con la situación a la espera de nuevos subsidios.

Los municipales debemos tomar ejemplo de la docencia, que se organizó contra la presencialidad y obligó al gobierno a decretar la suspensión. Tomando este ejemplo, los municipales debemos exigir que en cada repartición se cumpla estrictamente el protocolo y recibamos las vacunas que garanticen nuestra salud.

Exijamos con asambleas el cierre de los establecimientos que presentan casos de contagio. Este colapso sanitario es responsabilidad de quienes nos gobiernan, que no previeron un presupuesto para enfrentar la segunda ola de esta pandemia y no garantizan la vacunación, haciendo estallar todo el sistema. Solo las y los trabajadores podemos darle una salida a esta crisis.

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