28/12/2020
PARITARIA

Como el 18% también es recorte salarial, continúa la lucha en el Garrahan

Movilización el 29 de diciembre y paro el 5 de enero.
Por Alejandro Lipcovich Delegado de la Junta Interna de ATE del Hospital Garrahan

El miércoles 23 de diciembre el Consejo de Administración del Garrahan firmó la segunda parte de la paritaria del hospital con las burocracias de UPCN y Sutecba. El acuerdo implica un 18% en tres cuotas (10%, 6% y 2%). Aunque el paquete es casi un espejo de la miserable paritaria de estatales nacionales, la patronal y UPCN se vanaglorian de que “las cuotas en el Garrahan se abonarán hasta marzo”, acortando el trayecto previsto a nivel nacional -se completa en mayo. Este “aumento”, en realidad, ratifica un recorte. Este martes 29 habrá movilización y el 5 de enero paro.

Sucede que se mantiene intacto el 7% de 2020; a la vez, bajo cualquier cálculo posible el salario pierde significativamente contra la inflación. Por ejemplo, a quienes argumentan que la paritaria es regularmente de junio a junio vale refrescarles que el 7% no solo fue un insulto, sino también tardío -recién en octubre. Es decir, durante toda la pandemia el salario básico del personal de salud apenas se movió un 7% los últimos tres meses del año, cuando la inflación 2020 se proyecta en aproximadamente 30 puntos más. La responsabilidad del gobierno de Fernández en el ajuste sobre el principal hospital pediátrico del país es indisimulable: el 80% de su presupuesto depende de Nación. Cuentan con la complicidad de Larreta, pues el 20% lo aporta Ciudad, que integra con un funcionario sobre cinco el Consejo de Administración.

La oficina de prensa del Hospital, en un ejercicio propio de “6,7,8”, difundió un comunicado que habla del “acuerdo con los gremios”. Así, intentan ocultar torpemente que dos de los cuatro sindicatos del Garrahan rechazan públicamente la paritaria e impulsan el plan de lucha (la Junta Interna de ATE y la Asociación de Profesionales). Como si esto fuera poco, la patronal plantea públicamente que el aumento representa un 31,86%, manipulando algunas sumas extras menores en sueldos muy bajos, que no llegan a la canasta de pobreza.

El segundo tramo de la paritaria fue firmado simultáneamente al desarrollo de un plan de lucha muy fuerte, que abarca a vastos sectores del Garrahan y contó con varios paros y movilizaciones. De hecho, el 22 de diciembre -un día antes de esta farsa paritaria- se había realizado una nutrida asamblea. Entre sus resoluciones se destacan el rechazo anticipado al 18% y la continuidad del plan de lucha, con una movilización alrededor del hospital el 29 de diciembre a las 13:30 y un nuevo paro el 5 de enero. Los reclamos incluyen el 50% de aumento, salario inicial igual a la canasta familiar (hoy en $79.000 según ATE Indec) y el reconocimiento de las condiciones de trabajo insalubres (licencias por estrés, jubilación anticipada, reducción horaria sin afectar salario). Además, se exige el pago inmediato a residentes con salarios adeudados y el pase a planta de contratadxs y tercerizadxs. La asamblea también votó acompañar la movilización de residentes (28/12), la de reclamo por la aprobación de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (29/12) y coordinar con sectores de salud.

La patronal y la burocracia sindical apuestan simplemente al desgaste; en otras palabras, que el fin de año y las fiestas disipen la tensión, sumado a las misérrimas mejoras respecto de la paritaria nacional. De este modo, buscan “pasar el verano”. Esta línea incluye no solo a UPCN y Sutecba, sino también a ATE en sus versiones Nación y Capital, pues tanto la Verde como la Verde y Blanca se oponen a la lucha. Priorizan su integración al gobierno antes que las necesidades de lxs trabajadorxs de la salud. Una postal opuesta a la pelea del Garrahan o de residentes del Amba, con quienes también buscamos confluir.

No obstante, la apuesta por el desgaste es de mira estrecha. Ocurre que el rechazo de las y los trabajadores a este paupérrimo 25% se dio en forma anticipada: cuando ya era público el ofrecimiento nacional, el Garrahan tuvo dos parazos -el jueves 17 y el sábado 19, durante el turno franquero. Como señalamos arriba, la asamblea del 22 ratificó un rumbo de lucha que la firma formal de este acuerdo a la baja no puede torcer.

La lucha del Garrahan se caracteriza por la confluencia de varios sectores. Es fundamental sostener y desarrollar el frente único de lucha entre la combativa Junta Interna de ATE, la Asociación de Profesionales y Técnicos, la CTIAP (insalubridad) y sectores autoconvocados. La mejor forma es continuar con asambleas generales sin distinción de afiliación o tarea, para votar allí paros escalonados y las medidas necesarias hasta conquistar nuestros reclamos. La unidad de lxs trabajadorxs de la salud, más allá de su tarea, es un salto en la conciencia colectiva. Vamos con todo a la movilización del martes 29 (13:30 en Combate de los Pozos) y a preparar un gran paro el próximo 5 de enero.

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