27/07/2017 | 1468

Conadu Histórica rechazó el acuerdo paritario

Por I.C.


Desde febrero de 2017, luego de siete reuniones paritarias y distintas propuestas inaceptables, el gobierno presentó a las federaciones de docentes universitarios una oferta que éstas consideraron aceptable para ser llevada a las asambleas de base.


 


El nuevo ofrecimiento implica un aumento del 25% que, sumado al nomenclador y jerarquización -establecidos por convenio colectivo de trabajo- llega a un 26,45% en la mayor categoría. Todo en cuotas a diciembre 2017, siendo la más alta en octubre. A la vez, establece la garantía salarial por cargo y con un aumento del 101% (2016-2018) y cláusula gatillo desde el segundo semestre.


 


Esta oferta fue presentada por la Secretaría de Políticas Universitarias (Ministerio de Educación) en pleno plan de lucha de la Conadu Histórica, sin toma de finales y con el anuncio del no inicio en el segundo cuatrimestre. Llamativamente, además, la reunión paritaria se hizo unas horas después de que Vidal cerrara con Baradel.


 


La no toma de exámenes, muy fuerte en algunas universidades del interior, estaba siendo un tema candente en las casas de estudios, dividiendo aguas tanto en estudiantes como en docentes. La Franja Morada comenzó a tener los niveles más altos de militancia de los últimos tiempos contra la medida docente, llegando en algunas universidades a amenazar a dirigentes, como sucedió con la secretaria general Mariana Carminatti, de Adul (Santa Fe). En la UBA no sólo Nuevo Espacio (Franja Morada) atacó a los docentes. La dirección del Centro de Estudiantes de Psicología, en manos de El Impulso (Libres del Sur, Mella y El Brote) lanzó una campaña a través de un flyer contra la no toma de exámenes, reclamando por el derecho de los estudiantes a rendirlos. ¡Y hasta Feduba salíó a defenderlos! Varias “caretas” se fueron cayendo.


 


Una propuesta insuficiente


 


La propuesta deja por fuera de la garantía salarial a los docentes más bajos del escalafón, los ayudantes de segunda, que son los de menores salarios. Tampoco se avanza un ápice para terminar con el trabajo gratuito en las universidades nacionales, quedando en el acta paritaria una cláusula de compromiso a censarlos para avanzar hacia las rentas, un nuevo saludo a la bandera, como ya pudimos comprobar luego del incumplimiento de la paritaria 2016. Por otro lado, el porcentaje de aumento, cuotas incluido, dista mucho del 35% reclamado -o sea, que no nos permite recuperar en nada la pérdida de 2015/2016 y de 2016/2017.


 


La mayoría de las asociaciones de la Conaduh rechazamos la oferta. Con ese mandato, el Congreso de la Federación resolvió no firmar y presentar una contrapropuesta en base a los reclamos más imperativos: adelantamiento de las cuotas, garantía salarial para los ayudantes de segunda, ad honorem. 


 


Sin embargo, la contrapropuesta ni fue escuchada por el ministerio. No lo necesitaban porque ya tenían pactada la firma de Conadu (Yasky), Fedun (Corriente Federal), UDA, Ctera y Fagdut (UTN). Así, el acta paritaria fue suscripta por todas las federaciones salvo la Conadu Histórica.


 


Esta situación no llama la atención. Desde que empezara en febrero el plan de lucha, con más de 35 días de paro por parte de la Histórica, las demás federaciones vinieron a la rastra, en el mejor de los casos. Con asambleas de base, clases públicas, tomas de rectorados, marchas y concentraciones, y hasta la gran jornada de AGD en Plaza de Mayo, todas las iniciativas fueron organizadas y tironeadas por la Conadu Histórica. Todo un plan de lucha que obligó al gobierno, que comenzó las reuniones paritarias ofreciendo cero de aumento, a subir la oferta. Hasta se volvió a repetir la marcha conjunta donde sólo nosotros fuimos a reclamar a Plaza de Mayo. Por eso no nos extrañó la premura en aceptar y firmar la primera oferta que se bajó a las asambleas. Claro, no hay que olvidar el extorsivo 1% que reciben los firmantes.


 


El plan de lucha continúa


 


Más allá de la situación impuesta por la firma de las burocracias sindicales (y van…), la Conadu Histórica ha resuelto continua rpeleando no sólo por nuestros reclamos paritarios sino contra la reforma del sistema universitario que emprenderá este gobierno con la venia de todo el arco político patronal que intenta presentarse como opositor. En el segundo semestre sumaremos acciones contra el avance de la mercantilización en las universidades y contra las leyes antieducativas, como la ley de Educación Superior que viene manteniéndose desde el menemato.

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