27/10/2020

Córdoba: las patronales de la construcción reclaman que se quite el IFE

Y que esos fondos se redirijan a subsidios para ellas.

En declaraciones en los medios locales, el presidente de la Cámara Empresarial de Desarrollistas Urbanos de Córdoba (Ceduc) Pablo Balián, al igual que los representantes de las empresas más importantes de la provincia, salieron a plantear que no consiguen personal porque los trabajadores no quieren trabajar o piden hacerlo en negro para no perder el Ingreso Familiar de Emergencia. En medio de una desocupación que no paran de crecer en la provincia, los capitalistas dicen que no hay demanda de la parte laboral, insólito.

En realidad, lo que los capitalistas de la construcción reclaman es “que el Estado, en el lugar de volcar fondos en planos sociales, descuente ese mismo monto de los aportes patronales para los nuevos empleos; eso incentivaría a las empresas a contratar más trabajadores”, en palabras de Pablo Balián a La Voz del Interior.

Este reclamo lo desarrolla uno de los sectores con los salarios más bajos y con el convenio más desfavorable para los trabajadores, que hasta se pagan sus propias indemnizaciones, con los fondos de desempleo. Ahora los empresarios del sector reclaman que se les quite a los trabajadores una ayuda social miserable y se la den a los empresarios.

Para echar por tierra el argumento de los grupos empresarios solo hace falta ver la bolsa de trabajo de la burocracia de la Uocra, con miles de trabajadores de la construcción desocupados. O las largas colas de jóvenes donde se ofrece un puesto de trabajo. Ni que hablar de las movilizaciones del Polo Obrero y de otras organizaciones de lucha en reclamo de trabajo genuino, con salarios de convenio.

Pero los planteos de la patronal no se quedan cortos: pretenden culpar a la juventud, que es la que más se organiza y la menos disciplinada a un sindicato patronal como la Uocra. Por eso, sostienen que la juventud que pide trabajo lo pide en negro, para no perder los beneficios de los planes sociales, algo que es un absurdo porque los programas sociales son insuficientes en cantidad, y los montos son bajos como para que la gente pretenda no trabajar para “vivir del Estado”.

Los únicos que viven del Estado son los empresarios, que son los beneficiarios de grandes subsidios y exenciones impositivas. Las familias trabajadora, con salarios mínimos cuyo monto no reúne las condiciones de “vital y móvil” que establece la Constitución, es claro que hacen lo que pueden para sobrevivir.

Es necesario que los trabajadores reclamemos un salario mínimo igual a la canasta familiar y el 82% móvil para los jubilados, y que los desocupados nos organicemos en todos los barrios para reclamar trabajo genuino y salarios de convenio, y un plan de obra pública de construcción de viviendas, para enfrentar la desocupación y dar soluciones habitacionales al conjunto de la población trabajadora.

También te puede interesar:

Cintia Frencia plantea anular tributos municipales y cualquier otro concepto que agrave el monto de las facturas.
Francisco fue trasladado por falta de camas desde Córdoba Capital a la ciudad de Cosquín y falleció.
Se redujo el gasto en alimentos por estudiante, los fondos del programa siguen una tendencia al ajuste que se aprecia en el presupuesto educativo de conjunto.
Se suman al reclamo de otras carreras, urge la vacunación y protocolos sanitarios bajo control de estudiantes y docentes.