Sindicales

30/11/2023

Córdoba: “retiros voluntarios” en Renault, una extorsión para despedir

La empresa pretende dejar sin empleo al menos a 450 trabajadores.

Fábrica.

La planta de la multinacional Renault, ubicada en el barrio Santa Isabel de la ciudad de Córdoba, pretende dejar sin trabajo a 450 operarios. La modalidad para proceder a las cesantías es a través de “retiros voluntarios”, que apuntan principalmente contra los trabajadores contratados.

Los “retiros voluntarios” en los hechos son una extorsión para despedir trabajadores, que están bajo la modalidad de contratados. La situación de precarización laboral en la que se encuentra este colectivo de trabajadores le es funcional a la orientación de la empresa, que también cuenta con el concurso de la conducción sindical. Así las cosas, de un total de alrededor de 586 operarios, bajo la modalidad de contratados, solo quedarían unos 136.

De esta manera la multinacional realizaría “una reducción del 15% en su plantel de colaboradores en Argentina”, de acuerdo a un cálculo publicado en La Voz del Interior. La empresa le comunicó su orientación a la conducción gremial del Smata, que se lo transmitió a los trabajadores.

La empresa alega que el motivo para avanzar en los “retiros voluntarios” es una caída de la producción para los próximos meses. Por eso, “fuentes del sector automotriz confirmaron que la empresa Nissan-Renault abrió el registro para el retiro voluntario de operarios de su planta de barrio Santa Isabel, en la ciudad de Córdoba”, publicó Cadena 3. “Desde la compañía prevén una importante caída en la producción para los próximos meses y esperan que se inscriban unos 450 operarios”, según la citada fuente.

Cabe agregar que un escenario similar de retiros voluntarios se dio a conocer “la semana pasada en la planta de Mercedes-Benz Argentina en el Centro industrial Juan Manuel Fangio de la localidad de Virrey del Pino, partido de La Matanza”, según publicó Cadena 3.

A los anuncios de cesantías de metalmecánicos, hay que agregar unos 500 despidos en la construcción en Vaca Muerta y 1.000 más en puerta. También está la amenaza latente de despidos en las empresas del Estado. Se trata de ejemplos concretos de un plan de guerra contra la clase obrera.

En este cuadro, la burocracia sindical paraliza a los trabajadores ante la ofensiva antiobrera que anuncia Javier Milei, no anunció ninguna medida concreta para enfrentar la ofensiva del gobierno nacional entrante, ni tampoco defiende a los trabajadores del ajuste de la gestión del “súperministro” Sergio Massa.

Las pérdidas de fuentes de trabajo son esperables si se ejecuta el programa de Milei. Puesto que su plan motosierra apunta contra los ingresos populares, y por lo tanto contra el consumo; para peor, en el inicio del nuevo gobierno se acelerará muy fuerte la suba de precios. Con un riesgo de “estanflación”, una combinación de una recesión profunda y una tasa de inflación superior a la del gobierno de Alberto Fernández. Como si esto fuera poco, se preparan tarifazos en los servicios públicos.

En oposición a los planes de quienes gobiernan, la movilización piquetera marca un camino de deliberación, organización y lucha para derrotar el ajuste al servicio del FMI. La unión de ocupados y desocupados es clave en este sentido. Ningún despido ni “retiro voluntario”. Abajo la ofensiva patronal.