24/02/2021
VIDAS EN RIESGO

Córdoba: se derrumba el techo del Hospital Misericordia

El deterioro de los hospitales públicos se acelera en plena pandemia.

En la madrugada del lunes se derrumbó parte del techo del histórico edificio del Hospital Misericordia de Córdoba. El hecho se desarrolló a las 5 de la mañana, en la zona donde funciona la farmacia para pacientes ambulatorios, un sitio que cuenta con un constante tránsito de personas a partir de las 6 am.

Una de las trabajadoras del hospital advirtió a Prensa Obrera que “si hubiera pasado a las 9 de la mañana esto era una tragedia, porque siempre transitan muchos pacientes y madres con niños en brazos, porque se entrega medicación para niños ahí. Mis compañeras no quieren entrar a trabajar porque tienen miedo”.

               

El colapso de la parte vieja del edificio es la consecuencia de una política de años de desinversión y malversación de fondos. Un cartel de la gobernación de Juan Schiaretti, instalado en la entrada del hospital, anuncia una inversión de $51.000 millones en infraestructura, pero trabajadores del nosocomio denuncian que solo se renovó la fachada de los patios internos, se colocó mampostería en los cielorrasos y no se conoce el destino del resto de los fondos.

El incidente, lejos está de ser consecuencia de una desidia estatal. Hay detrás una política criminal de negociados y desinversión que pone en riesgo la salud de trabajadores y pacientes. Es así que la parte nueva del hospital ya presenta una serie de problemas edilicios, no cuenta con salida de emergencia adecuada y por tanto tampoco con la habilitación de bomberos.

Otro de los trabajadores nos indicaba que “si se produce un nuevo incendio, como se produjo hace un año en la guardia central, van a morir todos los pacientes. Lo primero que ocurre en el hospital cuando hay un incendio es que dejan de andar los asesores; y tanto los pacientes de terapia que están en el segundo piso, como quirófano que está en segundo piso, el internado de clínica quirúrgica, el internado de clínica médica, la terapia de pediatría, el internado de pediatría y la USI de pediatría, que están en el primer piso, no tenés rampa para bajarlo por el interior del hospital. Y mucho menos tenés rampa de escape, por eso no está aprobado por bomberos el edificio”.

La crítica situación edilicia del Hospital Misericordia es una constante en los hospitales provinciales. Sin embargo, el ministro de Salud de la provincia, Diego Cardozo, no ha dado una sola respuesta a las constantes advertencias de trabajadores y trabajadoras de los nosocomios. Muy por el contrario, la política del gobierno de Schiaretti durante el 2020, en pleno pico de la pandemia, fue la reducción presupuestaria en salud vía el recorte salarial, la precarización laboral, los despidos y cesantías y la desinversión en mantención de equipamiento e infraestructura.

El derrumbe del techo del Hospital Misericordia coloca nuevamente en la agenda mediática la situación en la que deben enfrentar la pandemia las y los trabajadores de la salud. No se puede garantizar una atención adecuada si no existen condiciones mínimas de seguridad y salubridad. Los funcionarios provinciales deben rendir cuenta del destino de los fondos que se destinarían al nosocomio, y sé que investigue las responsabilidades del hecho. Asimismo, corresponde un inmediato relevamiento edilicio y un plan de obras adecuado a las necesidades del hospital, dirigido y controlado por las y los trabajadores del hospital.

Es urgente reforzar la organización en los hospitales, con asambleas que fijen un pliego único de reclamos, y la conformación de comités de salubridad y seguridad para garantizar el efectivo cumplimiento de los planes de obras y los protocolos de funcionamiento.

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