16/10/2014 | 1336

Defendamos a la única interna clasista

delegada general de la comisión interna de Apuba Ciencias Sociales


Al cierre de esta edición, comenzaban las elecciones de comisión interna no docente (Apuba) en la Facultad de Sociales.


Allí votarán 350 trabajadores distribuidos en dos sedes. Hoy, la interna está en manos de la oposición a la conducción burocrática del gremio. Se presentaron tres listas, dos en condiciones estatutarias de competir.


 


Las dos listas que hoy quedan en pie dividen aguas: de un lado, la lista «354» que lleva en sus filas a no docentes representantes de la directiva de Apuba junto a militantes camporistas y de otras líneas kirchneristas. La lista fue armada en las sombras por el secretario de derechos humanos de Feduba (sindicato de los docentes universitarios funcionarios, opositor a la AGD), quien es no docente en la carrera de Comunicación, dirigida por el decano kirchnerista Postolski y por el sindicato.


 


A la cabeza colocaron al hijo de un burócrata del gremio textil, cuyo antecedente es el de haber estado en la interna que dirigimos desde la agrupación Bordó, en 2009, ocasión en la cual se negó a participar de ninguna reunión con la gestión de entonces y que se borró cobardemente en difíciles momentos de entonces: es el caso de la toma de la facultad que duró 45 días y contra la cual la gestión y el sindicato (y el candidato en cuestión) pretendían usar a los no docentes como fuerza de choque. No lo lograron.


 


Ex funcionarios del AFSCA, de Aerolíneas Argentinas, de Télam, del Rectorado de la UBA, como el propio decano, buscan preservar sus ingresos equiparados a puestos ministeriales. Un subsecretario de facultad -depende de la antigüedad que haya acumulado como docente- cobra entre 30 y 50 mil pesos. Algunos de los beneficiados con esta beca ni siquiera pisan la facultad, sólo pasan por el Banelco. Este botín quieren preservarlo sacando del medio a la interna que defiende a los trabajadores.


 


Funcionamiento por asamblea


La lista armada por la gestión y el sindicato debe hacer campaña contra una interna que ha crecido en integrantes y que ha logrado arrancar reivindicaciones únicas en nuestro gremio. Nuestro Frente de Recuperación Gremial, dirigido por la Bordó junto a la agrupación René Salamanca, ha obtenido importantes conquistas de la mano del funcionamiento en asamblea. Somos la facultad con menos recursos propios de la UBA; sin embargo, hemos cobrado las sumas extras de refuerzo salarial más elevadas. Las internas de la burocracia sólo consiguen pagar, en negro, sumas miserables. En los cuatro años previos a nuestra conducción de la interna, quienes hoy se postulan consiguieron apenas 20 recategorizaciones. En nuestros dos períodos al frente de la interna, logramos 170, un hecho sin precedentes.


 


La desesperación de la gestión con promesas y armado de provocaciones alcanza para entender que el cambio de conducción que proponen tiene por objeto perjudicar la vida de los no docentes en beneficio propio.


 


Izquierda Socialista intentó presentar una lista que no logró siquiera ser completada. Varios de sus integrantes se fueron con la burocracia. IS dirigió la interna en el período 2011-2012 de la mano de la dirigencia burocrática de Apuba y de la conducción kirchnerista de la facultad. Luego de haber perdido la interna con un rechazo feroz de parte de los compañeros, durante estos dos años siguieron atacando a la única interna antiburocrática y beneficiaron a la gestión y a la burocracia, con cuya lista negociaron ingresar -sin éxito- hasta hace sólo una semana. Llamamos a la militancia de izquierda a condenar esta actuación.


 


Estamos peleando con fuerza para que el 15 de octubre Sociales siga teniendo una interna clasista al servicio de los trabajadores y de la ruptura de los trabajadores con las burocracias sindicales de todo pelaje.


 

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