Sindicales

17/7/2014|1323

Despidos en Valeo: una lucha estratégica

CORDOBA

Por la asamblea general de la UOM


Foto de Alejandra Rodriguez
Foto de Alejandra Rodriguez

La patronal francesa de Valeo decidió dejar a 59 contratados afuera de su planta de Córdoba. Incumplió así con el acuerdo firmado en marzo, de pasar a planta permanente a todo el personal “de consultoras”, luego de la ocupación de la fábrica.

La ocupación de febrero -contra los despidos y por reclamos salariales- terminó con un triunfo de los trabajadores y mostró la iniciativa de los obreros frente a las pretensiones de descargar sobre sus hombros la crisis en curso. Resultado de esto fue el paro total de la UOM Córdoba el 28 de mayo frente a los despidos y suspensiones en gran parte de las empresas. En la UOM comenzó a levantar cabeza un sector independiente enfrentando a la conducción delasotista.

Ahora, el ministro de Trabajo decretó la conciliación obligatoria reconociendo a los contratados como personal de planta y planteó el pago del 100 por ciento del salario y su reincorporación. Este último punto ya fue desconocido por la empresa.

Los trabajadores denuncian que los despidos no responden a la crisis que envuelve al sector metalmecánico, ya que la empresa (productora de ópticas) tiene ventas cerradas por varios años y recientemente hizo inversiones en la planta para cumplir con los mismos. La empresa aprovechó estos meses para hacer stock y prepararse para un conflicto de largo aliento.

Además de incumplir los compromisos asumidos, hace un par de meses la patronal denunció penalmente a diez activistas -entre ellos, el delegado Leandro Sánchez, dirigente de la lucha de febrero- quienes tienen prohibida su entrada a la planta por parte de un fiscal penal, por supuestas amenazas a carneros.

La burocracia de la UOM, a través de su secretario general, el delasotista Rubén Urbano, hizo conocer que aceptaba “la suspensión pero no el despido” y se avino a discutir un plan de reubicación de los trabajadores y un recurso preventivo de crisis que presentaría la empresa.

A la par de esto, hay una campaña macartista contra el activismo: la consigna es “echar a la izquierda del gremio”. Esto incluye un constante ataque a los dirigentes del Frente de Izquierda y, en particular, a Cintia Frencia, ya que las iniciativas legislativas contra los despidos y las suspensiones, así como su apoyo y presencia en las luchas, son recibidas con inocultable adhesión y simpatía por parte de los trabajadores. La comisión interna se encuentra acosada así por la Justicia, la burocracia, el Ministerio de Trabajo y la patronal.

La salida a esta encerrona pasa primero por clarificar la situación. Denunciar activamente y sin tapujos a la burocracia de Urbano y reclamarle la inmediata convocatoria a una asamblea general del gremio para votar un plan de lucha. Recobrar la iniciativa y articular una acción que mantenga organizados a los despedidos junto a los trabajadores y rechazar las suspensiones.

!Todos con los trabajadores Valeo ¡!Ni un despido ni una suspensión! Por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.


Eduardo Salas