06/12/2019

Despidos petroleros: Schlumberger no cumple la conciliación obligatoria

Necesitamos una asamblea general y un plan de lucha

Los trabajadores petroleros de la empresa Schlumberger denunciaron que la patronal no ha cumplido con lo mandatado por la conciliación obligatoria. Al paso de varios días de decretada la conciliación, la empresa no ha reincorporado a nadie. La denuncia fue corroborada por el sindicato. Un grupo de trabajadores contó que el día de los despidos, mientras se cerraban las negociaciones en Buenos Aires, la patronal no les permitió el ingreso  luego del almuerzo.


Frente a esta situación, el sindicato se limitó a pedir una inspección laboral y la amenaza de una multa a la empresa. Como señalamos en Prensa Obrera, las patronales están utilizando el tiempo  de la conciliación para obligar a los cientos de compañeros despedidos a aceptar las indemnizaciones o los retiros voluntarios. Es tal la extorsión de las empresas, que el propio sindicato tuvo que salir, a través del Facebook, a decirles  a los compañeros que “no arreglen”. Se trata de un saludo a la bandera, porque lo que debe hacer el sindicato es impulsar la acción del colectivo de los trabajadores. Hasta ahora eso no ha sucedido con la expectativa de que la conciliación frenaría los despidos, algo que a la vista no ha sucedido ya que las empresas la incumplen con la venia del Estado. La acción colectiva y de lucha de los trabajadores es la única forma de defender a los compañeros y quebrar la brutal presión de la patronal. Las indicaciones por redes sociales o mensajes individuales son, simplemente, para lavarse las manos.


El cuadro de parate en la industria continua y en todas las empresas es un secreto a voces que las grandes empresas preparan nuevos despidos. Sin embargo, las petroleras acaban de beneficiarse con un segundo tarifazo a los combustibles en el curso del último mes y medio. Por eso el reclamo, por parte de los trabajadores, de que se abran los libros de contabilidad de las empresas es clave. Así, se evidenciaría que las patronales petroleras siguen amasando fortunas y que los despidos son injustificados y sólo apuntan a sostener determinada tasa de beneficio empresarial.


En cambio, el secretario general del sindicato de petroleros privados de Neuquén, Rio Negro y La Pampa, Guillermo Pereyra, ha convocado a la “Mesa de Vaca Muerta” para fijar los meses de inactividad y propuso adelantar vacaciones.  Esta mesa (conformada por el Estado neuquino, el nacional, las empresas y el sindicato) fue formada para asegurar la aplicación de la adenda flexibilizadora del convenio colectivo del sector. Ahora, Pereyra reclama su puesta en marcha para que todos los actores pongan sus huellas en los despidos y las suspensiones.


Sigue planteada más que nunca la necesidad de asambleas en los lugares de trabajo y una asamblea general de todo el gremio. En ella, es necesario votar un programa: ningún despido, apertura de los libros de contabilidad de las empresas, si hay menos trabajo se ratifica la necesidad del cambio de diagrama, para pasar al 1×1, sin reducción salarial. Y un paro general y un plan de lucha hasta imponerlo.

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