Sindicales
21/2/2026
Después del paro nacional en Córdoba se calienta la lucha por el salario y contra la reforma laboral
Docentes y judiciales en pie de guerra. La pelea en la industria. La estrategia para derrotar la motosierra de quienes gobiernan.

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Movilización del sindicalismo combativo en Córdoba.
El paro nacional en Córdoba fue masivo. Hubo movilizaciones en la capital provincial y también en ciudades del interior como Villa María y Río Cuarto. Así las cosas, las empresas de comunicación tuvieron que hacer referencia a la contundencia de la medida contra el proyecto de reforma laboral; también se coló el reclamo por salario, jubilaciones, y rechazo a despidos.
En Córdoba capital, por la acción del plenario de sindicatos combativos y el Polo Obrero, entre otras organizaciones, hubo una gran movilización bajo la consigna: "Abajo el pacto de la burocracia de la CGT, paro y plan de lucha", en una columna independiente de varias cuadras que superó holgadamente a la convocatoria de las conducciones de las centrales sindicales, que pretendían un paro matero.
Sin embargo, las conducciones burocráticas tuvieron que improvisar una convocatoria ante la decisión de los sindicatos combativos (UEPC-Capital, Químicos, Sutna) de hacer activo un paro que se arrancó desde abajo. La CGT realizó una reducida concentración en la casa histórica, mientras la convocatoria independiente construyó una marcha y un acto para levantar una tribuna de organización y continuidad de la lucha.
Es evidente que la orientación de la burocracia sindical, por acción u omisión, gira en torno de continuar su pacto con quienes gobiernan, en particular con la gestión del gobernador Martín Llaryora, uno de los principales colaboradores del régimen de Milei. Bien vistas, las medidas del supuesto “plan de lucha” contra la reforma previsional que impuso el peronismo cordobés en el 2025, son una cortina de humo para que siga pasando una verdadera confiscación de los ingresos de docentes, estatales, judiciales.
Además, en los gremios industriales hay en curso despidos, no pago de salarios, cierres de empresas. En los últimos días, a la dura pelea en las fábricas del neumático, se sumó la noticia del cierre de la firma de alfajores La Paila (una de las empresas más tradicionales de dulces); la caída del consumo y el impacto de las importaciones, trae como consecuencia la pérdida de puestos de trabajo en el sector de la alimentación, que se suma a la liquidación de la empresa Mabe y la de motores WEG.
La pérdida de puestos de trabajo ilustra a una burocracia totalmente entregada a las patronales y sus gobiernos. La gran lucha de lxs trabajadores químicos es un ejemplo de cómo juegan el Estado y los burócratas, y de la importancia de desarrollar una acción de defensa de los puestos de trabajo, que demostró que luchar rinde.
En un contexto de cierre de empresas, es esclarecedor la creación del FAL (Fondo de Asistencia Laboral), que se aprobó con el voto de peronistas, libertarios, radicales, a efectos de facilitar los despidos; se trata de una de las tantas políticas de Estado para favorecer a las patronales que van descargando a fondo la crisis sobre los bolsillos de las familias obreras. Como lo sintetizó la diputada por el Partido Obrero en el FIT-U, Romina Del Plá, la reforma laboral es un programa de beneficios para las patronales, al que hay que oponer una acción desde abajo y a la izquierda, impulsando la deliberación popular. En ese sentido, la movilización del pasado 19 de febrero debe ser un punto de continuidad en la lucha por reagrupar fuerzas para arrancar un paro activo de 36 horas que apunte a la huelga general.
Es claro que la burocracia sindical buscará que la bronca que crece contra la motosierra de quienes gobiernan quede contenida en un paro aislado de 24 horas, y continuar bloqueando un curso de acción independiente que la desborde. Pero las conducciones burocráticas navegan en el marco de un mar de fondo en varios sectores del movimiento obrero.
UEPC Capital prepara el no inicio de clases contra la miseria salarial de Llaryora en Córdoba. En esa perspectiva, apunta a desarrollar plenarios de docentes con mandato para defender el salario y las condiciones de trabajo; un curso a seguir para el conjunto de lxs trabajadores cordobeses. Hay que apoyar con todo la pelea de la docencia que enfrenta a una burocracia celeste entregada completamente al cordobesismo.
En tribunales, el paro nacional pegó fuerte, y al día siguiente hubo un abandono de tareas de lxs trabajadores indignadxs con la conducción directiva que es reacia a desarrollar un plan de lucha. Cabe recordar que Federico Cortelletti es uno de los “triunviros” de una de las CGTs, que no solo no llama al paro contra el robo a las jubilaciones, sino que quiere llevar al colectivo de judiciales a que acepten mansamente el ajuste de Llaryora, lo que golpea sobre los haberes de conjunto.
Hay que decir que en judiciales el activismo impulsa un plan de acción por una recomposición salarial, descuentos de la Caja de Jubilaciones, y de obra social Apross. Las brasas de la autoconvocatoria judicial que arrancó paro y plan de lucha están más vigentes que nunca.
En tanto que, en la jornada de paro nacional, el Suoem (municipales) realizó una reducida convocatoria de cuerpos orgánicos, sin ningún tipo de llamado de asambleas, en la misma línea que el resto de las conducciones gremiales. Un claro ejemplo de que hacer seguidismo a la burocracia sindical es un camino a la derrota.
El paro nacional expresó con fuerza el rechazo a la reforma laboral que crece, atizado por la confiscación de los ingresos populares, los despidos y suspensiones en fábricas. En este cuadro es clave desarrollar a fondo el plenario de sindicatos combativos y organizaciones de lucha para superar a las burocracias sindicales que no tienen mandato para aceptar la reforma laboral, ni la confiscación de salarios y jubilaciones.
En la perspectiva señalada, sin dudas que la puesta en pie de un plenario de estatales con mandato sería una vía de desarrollo de un plan de lucha que refuerce la pelea por derrotar la política de quienes gobiernan. Fuera Milei, huelga general.

