30/10/2020
Metalúrgicos

Diez días de permanencia de los trabajadores en la planta Gri Calviño de Florencio Varela

Luego de la movilización del pasado 28 de octubre al Ministerio de Trabajo provincial, que empalmó con la caravana multitudinaria de la CICOP (profesionales médicos), los compañeros de la metalúrgica Gri Calviño volvieron a la planta. Mientras transcurría la movilización, los dirigentes de la UOM Quilmes-Varela-Berazategui y parte del cuerpo de delegados se reunían con el ministro de Trabajo nacional, Claudio Moroni, y también mantenían contacto con el ministro de Producción Matías Kulfas.

Este jueves 29 de octubre tuvo lugar una asamblea en las que reinó una voluntad enorme de lucha contra el desconocimiento de acuerdos arribados meses atrás por parte de la patronal. Ese desconocimiento implicaba la flexibilidad laboral y una rebaja salarial absoluta.

En la misma, participó Francisco Gutiérrez (secretario general de la UOM de la seccional y exintendente de Quilmes), quien debió adaptarse a la enorme combatividad existente. Concurrió acompañado de su adjunto, Córdoba, y de integrantes de la Agrupación Felipe Vallese. Cabe señalar que el 28 estaba convocado (sorpresivamente) un congreso de delegados cuya concreción se postergó para el 30 del corriente. Tal postergación ocurrió (dicen) por la urgente convocatoria del ministro Moroni. No puede dejar de señalarse que el mencionado congreso, de realizarse, será el fruto de mandatos de asamblea de la fábrica, que lo exigieron con la finalidad de que se adopten medidas de lucha de toda la UOM seccional en solidaridad con la lucha que ya lleva 10 días de permanencia pacífica en planta y dos meses de conflicto, que se mantiene aislada por parte del sindicato, pero que por la presión de los trabajadores se ha visto obligado a llevar mercadería para repartir entre los mismos.

Por el momento la patronal ha venido tirando lastre de un modo tramposo. Ha ofrecido pagar retroactivamente la bonificación a cuenta negociada por Caló ($3.000 por quincena, impagos durante tres meses) que suman $18.000; un acuerdo de pago por pandemia que suman $20.000, que se extiende solo hasta noviembre y no contempla su continuidad mientras dure la misma y $30.000 a cuenta de ajuste de liquidaciones mal realizadas, incluida la segunda quincena de octubre, que corresponde cobrar el 5 de noviembre, cifra no exacta ya que hay deudas mayores.

Sin embargo, la oferta patronal se limita a esto, ya que pretende no continuar pagando ese dinero acordado meses atrás (únicamente la retroactividad) y se niega a pagar el reclamo por movilidad por esfuerzo adicional en el proceso productivo, consistente en trasladar maquinaria pesada de un punto a otro de la torre eólica. A esto se añade la pretensión patronal de imponer la multifunción sin reconocer un aumento de categoría por el cumplimiento de tareas diversas, cuya consecuencia debería ser otorgar la categoría de oficial múltiple. También queda pendiente una recategorización a todo el personal al que no se le reconocen las especialidades, descalificándolo.

A partir del acuerdo demandado por la patronal, aumentaría la explotación de los trabajadores sobre la base de una sobreexigencia laboral y una rebaja salarial absoluta. Esto es lo que con total justicia y conciencia rechazaron sucesivas asambleas. En este contexto, cabe mencionar que la patronal que mantiene el acero en el puerto tiene firmados contratos de exportación a Estados Unidos de doscientas torres eólicas con las empresas Gamesa y Vestas, dos monstruos de la industria eólica.

Mientras la patronal pretende doblar el brazo de la combativa clase obrera de la fábrica, aprovechándose de sus necesidades urgentes, ella misma está urgida de la salida de la producción. Por eso es vital que la UOM seccional vote un plan de lucha por la victoria de los trabajadores de Gri Calviño. Al mismo tiempo es preciso que los trabajadores de la zona, los vecinos y las organizaciones sociales rodeen de solidaridad esta lucha, ya que la misma está expresando una pelea decisiva contra la clase patronal y la pretensión general del capital y el estado de descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores.