Sindicales

6/7/2022

Dirección provincial de Aten: la deriva cegetista de una burocracia yaskysta

El TEP-Celeste de Aten, al estilo Daer-Moyano.

Aten.

Desde que el gobernador de Neuquén anunció, hace cuatro semanas, que pagaría el aguinaldo del primer semestre el 15 de julio (nueve días después de vencido el plazo legal), desde la seccional Plottier de Aten iniciamos una campaña promoviendo acciones para torcer ese atropello salarial.

Reclamamos en el plenario de fines de junio que estábamos en condiciones de realizar “retención de tareas” vencido el plazo legal de pago el día 6 de julio. Nos quedan dos días (el jueves 7 y viernes 8) para impulsar medidas y acciones que no concedan pasivamente el atropello salarial.

Sin embargo, la dirección provincial de Aten (TEP-Celeste) se limitó a presentar una nota a mediados de junio, donde derrocha razones para impulsar acciones, pero optó por dejar pasar una vez más que la patronal ejecute su plan contra el aguinaldo.

En su nota, el TEP-Celeste argumenta, con razón, que el aguinaldo debe pagarse “junto con el salario del mes de junio, sin más demora, en tiempo y forma”, ya que “en tiempos de inflación, cobrar diez o quince días después devalúa lo cobrado. La inflación en la canasta de alimentos no para, por eso es necesario contar con nuestro salario y aguinaldo en tiempo y forma”.

Pero la política de la conducción de Aten no pasó del uso de la lapicera. Desde allí se llamó a recato, a pesar de la provocación con la que le contestó el ministro de Educación, Osvaldo Llancafilo, cuando declaró en los medios que “el momento elegido busca tener un equilibrio entre las erogaciones y los recursos que ingresarán a la provincia, para evitar endeudamientos” y que “la frecuencia y el tiempo de ejecución de los recursos fiscales presentan determinadas restricciones”.

Esto bastó para que el TEP-Celeste quedara conforme.

La seccional Plottier de Aten

Nuestra seccional decidió impulsar la retención de tareas para los días jueves 7 y viernes 8. Con la recorrida de las Jornadas Institucionales del 27 de junio y un plenario de delegados llevamos la campaña a las escuelas. A pesar de ser una medida novedosa, turnos enteros de distintos establecimientos comenzaron a asumir la retención de tareas y enviar las notas de sumarse a la medida a las correspondientes direcciones escolares.

Ante la masividad que apunta a pasar por encima de la pasividad del TEP-Celeste, el gobierno y la dirección sindical se lanzaron a una ofensiva para boicotearla oficiando el TEP-Celeste de guardianes de las “restricciones” mencionadas por el ministro Llancafilo. Restricciones ficticias y contra el salario.

En una orquestada maniobra, ayer lunes el TEP-Celeste emitió un comunicado anunciando que “nuestra organización no está convocando, bajo ninguna modalidad, a medida de fuerza para esta semana”. Y según la secretaria adjunta de la directiva provincial “se analizará en su momento”. ¡Pero el momento es ahora, no el 15 de julio cuando las escuelas neuquinas están en pleno receso de invierno!

Ante la reacción de la base, el TEP-Celeste reforzó su boicot con llamadas telefónicas a la Supervisión y directivos escolares diciendo que se trataba de una medida “sin sustento legal (…) que no ha sido resuelta por ningún órgano autorizado del sindicato” y que “no ha sido informada a la Subsecretaría de Trabajo”, tratando de sembrar dudas y amedrentando a la base.

Todas falsedades, porque la retención de tareas, como una medida pluriindividual, no es una medida de fuerza que debe denunciarse ante la Subsecretaría de Trabajo. Y es una medida que tiene suficiente sustento legal y jurisprudencia que la avala.

Ninguna de estas razones desconoce el TEP-Celeste, pero las esgrime y milita para desarmar una acción independiente en defensa del salario, amoldándose a la prepotencia gubernamental, transformando la nota que presentó en su momento en una mera formalidad para cubrir su propia complicidad con el ajuste salarial en curso.
Una política que se parece como dos gotas de agua con las resoluciones de la cúpula cegetista: “Esperar el momento oportuno” para convocar a una movilización.

Las conducciones sindicales que se colocan como custodias de las medidas de ajuste del FMI, precisamente, escriben con una sola lapicera: la del FMI.

En medio de esta lucha entra la seccional Plottier y la burocracia sindical, algo ha quedado claro: quienes estamos dispuestos a defender el salario, las jubilaciones y las condiciones laborales; y quienes, con sus compromisos políticos con los gobiernos ajustadores, juegan y jugarán el papel de verdugos de las conquistas y derechos laborales.

Recuperamos la seccional Plottier para el clasismo para ponerla en pie de lucha tras años de parálisis y vaciamiento. Procedemos en consecuencia.