16/08/2021

Docentes Córdoba: Schiaretti y Monserrat buscan consolidar la pérdida salarial

En las asambleas escolares y de delegadxs, organicemos el rechazo activo. Vamos por el 50% en base al salario de julio para salir de la pobreza.
Delegado escolar – Tribuna Docente.

El 13 de agosto se dio a conocer una nueva propuesta salarial del gobierno de Juan Schiaretti para estatales, que consiste en un 28% en cuatro tramos no acumulativos, con base en el salario de enero 2021, para la segunda mitad del año: 5% en agosto, 7,5% en septiembre, 10% en noviembre y 5,5% en enero de 2022. El ofrecimiento, ya celebrado por las conducciones sindicales como el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) y la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), representa una nueva pérdida del poder adquisitivo que se suma al 11% ya perdido en la paritaria del 2020.

La conducción de Uepc ha salido a militar el acuerdo, presentándolo como una mejora del 10,5% frente al acuerdo paritario que impusieron con el rechazo de la docencia a principios de año. Recordemos que el acuerdo firmado en marzo estaba confeccionado a la medida de la fantasiosa proyección de inflación del gobierno nacional y provincial, un 32%, y que en el segundo tramo del año consistía en un 9% en septiembre y un 8,5% en noviembre, mes en el que el acuerdo debía ser revisado. Por entonces, Juan Monserrat, secretario general de Uepc a tono con el gobierno nacional, se jactaba de “recuperar lo perdido” del periodo 2020 y de haber alcanzado un acuerdo que lograría empatar, o hasta superar, la inflación. Ahora incluso postula una mejora a sus éxitos.

Pero veamos los números…

El salario/cargo testigo de una maestra en enero 2021 era de $37.349; hoy, luego de un aumento en cuotas del 17,5%, llega a $43.991. Si llevamos el salario de enero al ritmo de la inflación, medida por el IPC-Córdoba de este primer semestre, hoy tendríamos que tener un salario de $45.968. Es decir, en base al salario de enero, el salario ha perdido frente a la inflación en este primer semestre un 5%. Si lo sumamos al 11% no recuperado del 2020, estamos abajo en un 16%.

Si proyectamos el promedio de la inflación del primer semestre al segundo semestre, tendríamos una variación interanual del 52% a enero del 2022. Sin embargo, el acuerdo de Schiaretti-Pihen-Monserrat se queda en un 45,5%. Es decir, consolida una pérdida salarial de al menos un 6,5% para el 2021 y de un 17,5% si sumamos el 2020.

A los puntos porcentuales perdidos, cruciales ante futuras negociaciones, se suma el dinero de bolsillo recortado a lo largo del año, el cual para el salario testigo es de $13.000 (un tercio del salario de enero 2021), número que se incrementa significativamente al subir el escalafón.

Incluso con los propios números del gobierno del IPC-Córdoba, se puede ver cómo se busca consolidar la pérdida salarial, al mismo tiempo que hay una total ausencia de control de los números elaborados por el propio gobierno. Por otro lado, en el preacuerdo no hay cláusulas de revisión, ignorando que históricamente la inflación se ha disparado luego de un escenario electoral.

Enfrentemos el ajuste, como el Sutna y el Sitram

Es un aspecto tradicional de la Celeste de Monserrat partir de las necesidades del gobierno y no de las de la docencia. La conducción de Uepc no llama a asambleas para que la docencia tome la iniciativa y delibere de acuerdo a sus propias necesidades materiales (método utilizado por el sindicalismo antiburocrático que a nivel nacional se referencia en la Multicolor), sino que lo hace para poner a consideración de la docencia un preacuerdo a la medida de las necesidades del gobierno. Al mismo tiempo, la Celeste no brinda las herramientas para poder analizar críticamente la “propuesta” (tarea mínima a realizar por un sindicato), sino que oficia de mensajero del gobierno y gestiona la aprobación del recorte salarial a lo largo y ancho de la provincia. Schiaretti encuentra en Pihen y Monserrat sus mejores militantes electorales. No será la primera vez, ya en las elecciones del 2015 “La Tiza” (órgano de prensa de la Uepc) titulaba “Ganamos” ante el triunfo electoral de Schiaretti, quien pocos meses después iba a recortar la jubilación con la ley 10.333 y recientemente con la ley 10.694.

El escenario amerita que la docencia se prepare y organice para desenmascarar las “mejoras” presentadas por la conducción; vayamos por un rechazo activo al ajuste salarial, que empalme con el rechazo y la lucha que ya vienen desenvolviendo les trabajadores de la salud. En nuestra provincia, el combativo Sitram (Sindicato de trabajadores municipales) de Jesús María acaba de conquistar un 55% en las categorías iniciales, lo mismo ocurrió con el Sutna, que conquistó 5 puntos por encima de la inflación.

Para el mes de julio, la canasta básica familiar se ubica aproximadamente en los $68.000 para no caer en la pobreza. Una maestra necesita un aumento del 50% en base al salario de julio para alcanzarla. Asimismo, para blindar nuestro salario frente a las corridas inflacionarias, necesitamos una indexación mensual de acuerdo a la inflación, sin condicionamiento de presupuesto, bajo control de delegadxs paritarios electos en asamblea.

El presente escenario es también la previa a las próximas elecciones de delegadxs escolares. Es necesario el protagonismo de la docencia para recuperar y ampliar los cuerpos de delegadxs para la lucha, haciendo retroceder la influencia de la Celeste y del gobierno en toda la provincia. Si avanzamos en este sentido, podremos luchar cada vez más, en mejores condiciones para recuperar nuestro salario, jubilación y sindicato. Tribuna Docente va por este camino.

 

 

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