23/04/2015 | 1360

ECOTRANS: Concurso trucho y ataque a los trabajadores


Salta a la vista que estamos frente a una convocatoria de acreedores trucha. La recaudación, lejos de reducirse, ha ido ascendiendo. Ecotrans, en los últimos tiempos, no da abasto para satisfacer la creciente demanda. Como producto de la suspensión de los trenes en los horarios nocturnos, y en particular los fines de semana, las unidades circulan colmadas de pasajeros. La empresa viene convocando a los choferes para trabajar los francos a fin cubrir las necesidades. Estamos lejos de una escasez de fondos, como pintan los Cirigliano. Si no se recauda más es porque se tropieza con la ausencia y el deterioro de las unidades en circulación, resultado de años de desinversión premeditada.


Por otra parte, basta examinar la primera documentación presentada por la patronal para darse cuenta de que estamos frente a una impostura. ¿Quiénes son los acreedores? La Afip y la UTA. Una parte importante de la deuda con el organismo fiscal es por la falta de pago de los aportes jubilatorios. Esto incluye no sólo las llamadas cargas patronales sino la parte que se le descuenta del salario del trabajador que la empresa no deposita y la desvía para otros fines. Los Cirigliano vienes haciendo ese tipo de maniobras para luego entrar en moratorias e, inflación mediante, licuar las deudas. Lo mismo ocurre con las contribuciones de la obra social.


En resumen, los principales acreedores son los propios trabajadores. Los Cirigliano no ponen un peso y vienen financiándose, junto con los aportes estatales, con la plata que se apropian indebidamente de su personal. ¿No es una prueba lapidaria, acaso, del carácter parasitario y fraudulento de la gestión patronal?


¿Qué va a pasar, ahora, con la deuda por los aportes jubilatorios y la obra social? El pago queda congelado hasta tanto culmine el concurso y se establezca la forma en que se cancelará la deuda. Los principales perjudicados son los trabajadores.


Un tercer acreedor es el Banco Macro cuyo dueño, Brito, es compinche de negocios y socio de los Cirigliano. Dicha institución bancaria es la que encabeza un fideicomiso que cobra y administra los fondos que recibe el grupo Plaza, incluidos los generosos subsidios del Estado. Todo esto huele a podrido, y lo más probable es que estemos frente a un dibujo que se ha orquestado con la convivencia del banquero, inflando las deudas o haciendo figurar deudas inexistentes.


Los Cirigliano pretenden utilizar el concurso como un instrumento más para continuar recibiendo los subsidios en momentos en que el grupo económico ha entrado en desgracia y el gobierno viene recortando los fondos.


Si sumamos la recaudación y los subsidios la empresa cuenta con los recursos para funcionar en forma satisfactoria No hay ninguna razón que justifique, por lo tanto, la convocatoria. Todo esto refuerza el planteo que vienen enarbolando los compañeros que denuncian el vaciamiento en curso, el riesgo de un desguace y la complicidad de la Secretaría de Transporte que vienen haciendo la vista gorda frente a este colapso y llaman a defender un transporte para todos. Es necesario que los trabajadores de Ecotrans, junto con el Estado, establezcan un control de la empresa de modo de asegurar que los fondos que ingresan se dirijan a concretar las inversiones necesarias para restablecer el servicio. El acto realizado en la puerta de Ecotrans, la semana pasada, es un puntapié inicial de la movilización por este objetivo.

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