23/10/2020

El Garrahan empieza a moverse contra el 7%

Por Alejandro Lipcovich Delegado en la Junta Interna de ATE Hospital Garrahan.

El jueves 22 de octubre se realizó una asamblea en el Hospital Garrahan que resolvió un plan de acción para enfrentar la rebaja salarial. Fue convocada en forma común por la Junta Interna de ATE, la Asociación de Profesionales y Técnicos y la Comisión de Trabajo Insalubre y Agotamiento Prematuro. La asamblea ratificó el pliego de reuniones previas, esta vez con una participación sensiblemente mayor.

Así, se rechazó el 7% que acordaron el Consejo de Administración y UPCN. En contraposición, se exige un 50% de aumento y salario inicial de $72.000. Entre otras cosas, se reclama por el establecimiento de un régimen de insalubridad (reducción horaria sin afectar el salario, jubilación especial, licencias por estrés), el pase a planta permanente de tercerizadxs y la inclusión en el tramo profesional de instrumentación quirúrgica, bioimágenes y enfermería (eliminación del concurso trucho en este último caso).

Una olla a presión

El día anterior, la Asociación de Profesionales había convocado un paro que fue apoyado por la interna de ATE y tuvo repercusión en algunos sectores de enfermería.

La acumulación de agravios contra los trabajadores y trabajadoras de la salud está armando una verdadera olla a presión. Después de siete meses de trabajo en condiciones de estrés extremo, el “reconocimiento”  a la “primera línea” del principal hospital pediátrico del país es un recorte salarial.

El acuerdo es tan malo que su firmante -UPCN- no ha pegado siquiera su clásico cartel “informativo”. Muchos compañeros y compañeras empiezan a discutir la desafiliación. Como si todo esto fuera poco, la paritaria fue convocada en forma intempestiva, sin respetar los pasos formales más elementales. En simultáneo, la patronal del Garrahan -un Consejo de Administración integrado en 80% por Nación y 20% por Ciudad- inició la discusión de un convenio colectivo que genera enorme inquietud.

En medio de la avanzada flexibilizadora del gobierno y las patronales, las discusiones de condiciones de trabajo que no se enfrenten con organización terminarán a la baja. El cóctel de más trabajo por menos salario; maltratos constantes de jefaturas y supervisiones; esbozo de reforma a la baja del convenio, por nombrar algunos ejemplos, está haciendo que muchxs digan basta. Varias salas de enfermería pararon el 21; en Centro Quirúrgico, por otro lado, se autoconvocó un ruidazo para el lunes 26, que la asamblea resolvió apoyar. Su carácter “sin banderas gremiales” dejó planteado un debate para el futuro inmediato, pues no es conveniente diluir la barrera tajante que existe entre los sindicatos burocráticos (UPCN y Sutecba) y aquellos recuperados que están impulsando la lucha. Esta discusión debe abordarse sin ultimatismos y buscando la confluencia de todos los reclamos e iniciativas en un movimiento único.

Enfrentamos una política antiobrera general

Es importante tener en cuenta que el 7% no afecta únicamente al Garrahan; más allá de que tenga paritaria formalmente autónoma, se inscribe en el plan general que están aplicando a trabajadorxs del Estado en toda la línea, como nacionales o la docencia universitaria, todxs con el mismo porcentaje. Por eso, también están planteadas iniciativas para confluir en la lucha.

En este marco, es preciso introducir conclusiones políticas de primer orden, pues el 7% es a cuenta y orden del FMI, con el concurso del gobierno, la burocracia sindical y hasta Larreta, que integra el Consejo en minoría. En salud, el relato oficial sobre un “manejo serio” de la pandemia se está despedazando, con muertes y fallecimientos en cifras récord, provincias colapsadas y una economía devastada. La “primera línea” no ha tenido reconocimiento alguno y está exhausta.

Plan de acción

Además del ruidazo del 26 de noviembre, se resolvió un corte de calle para el 3. Proponemos impulsar asambleas por sector para deliberar y reforzar la participación en estas iniciativas. Está planteado profundizar el plan de lucha con medidas crecientes resueltas en una asamblea única. Arriba los salarios y la salud pública, abajo el pacto con el FMI.

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