El viernes 7 de abril continuó el proceso iniciado contra los responsables políticos del Partido Obrero y contra el Polo Obrero como organización. El proceso se lleva a cabo por presunta violación del repudiado “código de convivencia”.


 


 


Está caratulado como “ruidos molestos” que serían los provenientes del megáfono usado en la Asambleas del Polo Obrero de Boedo, que reúnen a más de 200 trabajadores, desocupados, jubilados (sin jubilación), y la juventud. Estas Asambleas se realizan en una plaza que se encuentra debajo de la autopista 25 de Mayo, en manos de Ausa (Macri + menemismo + GCBA).


 


 


La Asociación de Profesionales en Lucha en el Polo Obrero defiende a los compañeros Marita y Adrián, responsables del Partido de la zona y referentes de la Asamblea del Polo en lo que es claramente una persecución político contra nuestro Partido y la organización independiente de los trabajadores.


 


 


LA denunciante refirió que lo que realmente le molestaba eran las posiciones políticas del PO. La fiscalía trató de reencausar el testimonio sobre el punto de los ruidos molestos, pero ella insistió en sus ataques contra nuestra organización, diciendo que el Estado tenía que disolver la Asamblea… El fiscal se vio obligado a dejar de preguntarle porque se enterraba sola.


 


 


Se pasó a un cuarto intermedio; quisieron llegar a una conciliación. Querían que firmemos un documento que sometiese la Asamblea al control estatal. Denunciamos entonces el terrorismo de Estado por parte de la comisaría 10, que infiltra las Asambleas y que persigue en la calle a los compañeros y los llaman por nombre y apellido sin identificarse, y le dicen que abandonen la Asamblea del PO. Por eso exigimos la absolución para los compañeros sin ningún tipo de condicionamiento.


 


 


En su alegato, la fiscalía debió desistir de una de las dos denuncias existentes. De cualquier manera, la fiscalía pide tres días de acción comunitaria para los compañeros.


 


 


La defensa denunció que el Estado no aclara el atentado contra nuestro local central y es cómplice del trabajo esclavo y responsable de los muertos de Caballito. S e entró en cuarto intermedio (hasta el martes 11/4) para desgastar a los compañeros del Polo que estaban en la puerta del juzgado.