19/10/1993 | 404

El paro activo general

Apenas disipado el escenario electoral, brotó un vigoroso proceso de lucha de los estatales y de sectores de trabajadores azucareros.


La decisión del gobierno de otorgar 50 pesos a los empleados de la Casa de Gobierno, que amenazaban parar días antes de las elecciones, aceleró y unificó al resto de los estatales tras el reclamo de un aumento similar, así como también 200 pesos de salario mínimo, que han sido otorgados a nivel nacional.


Las asambleas en las reparticiones, los paros y las movilizaciones callejeras, han creado una virtual huelga por tiempo indefinido. A este proceso se ha sumado la sanidad pú-blica, con movilizaciones diarias y cortes de calle, agregando otros reclamos, como la vigencia de la carrera sanitaria y el blanqueo de 40 pesos otorgados en el pasado. Los médicos estatales, a través de su sindicato (AME), también han llamado a sumarse a las huelgas y movilizaciones. Los jubilados provinciales, a su vez, reclaman el repudio al Pacto Fiscal, porque contempla la transferencia de los jubilados de la provincia a la órbita de la Nación, y con ello la pérdida del 82 y 70%.


A este cuadro conflictivo, se han sumado los obreros azucareros de varios ingenios, quienes se están movilizando y en algunos casos han llegado a la ocupación de las fábricas, reclamando el pago de los salarios y algún subsidio ante la culminación de la zafra.


 


Bancarrota capitalista


“Dime de qué te jactas, y te diré de qué adoleces”. El dicho viene como anillo al dedo para caracterizar al gobierno de Palito, quien en innumerables ocasiones afirmó haber “ordenado” las finanzas públicas. En realidad, el gobierno de Palito disimuló el quebranto estatal mediante la ayuda del Tesoro nacional y un fenomenal endeudamiento (emisión de bonos Independencia y toma de créditos avalados por los recursos de la coparticipación). Por otro lado, el gobierno no tomó ninguna medida efectiva para ejecutar a los grandes deudores impositivos de la provincia, e incluso pretende adherir al Pacto Fiscal, que precisamente le elimina al gran capital el pago de casi todos los tributos provinciales y municipales.


Palito se niega a otorgar los 200 pesos de salario mínimo con el argumento de que las cuentas provinciales “no dan”. Se ha ganado también un choque con la Legislatura, pues ésta acaba de aprobar la equiparación de las asignaciones familiares con las nacionales.


“La Gaceta” (10/10) afirma que ello “significa poco menos que decretar la quiebra de las finanzas de la provincia: representa una erogación de casi 2 millones de pesos por mes”. Lo que ocurre es que el presupuesto tucumano está enteramente destinado a pagar una deuda pública creciente.


Palito también se ha jactado de haber ordenado y salvado a la industria azucarera, pero ésta sigue mamando de los créditos de los bancos estatales, que nunca reembolsa. Un reciente plan de refinanciación con importantes quitas no fue aceptado. Hace pocos días, la compañía Córdoba del Tucumán, una de las propietarias del ingenio La Providencia, decidió pedir la convocatoria de acreedores, lo cual precipitó la suspensión de la zafra por parte de la empresa que arrendaba el ingenio; los obreros ocuparon el ingenio y tomaron rehenes para exigir el pago de los salarios, el aguinaldo y las vacaciones. Por otro lado, en esta zafra el ingenio San Pablo como el Florida no molieron y el resto, debido a la merma del cañaveral, molió un tercio menos que la zafra pasada, lo cual determinó que miles de trabajadores zafreros este año no hayan tenido trabajo o que lo obtuvieran por sólo dos meses y medio. Ahora, los ingenios, en forma generalizada, están imponiendo un lock-out que deja en la calle a miles de obreros, para no pagar los salarios de los permanentes ocupados en el período interzafra.


Mientras, el cuadro de miseria de los trabajadores ha llegado a límites insoportables, y la caída del cañaveral ha provocado la ruina de muchos pequeños cañeros; los oligarcas se benefician, porque la caída de la oferta duplicó el precio del azúcar. Con el argumento de la falta de caña o de la caída del rinde, los ingenios están negociando con el gobierno nacional el monopolio de la importación de 200.000 toneladas de azúcar. El beneficio es obvio, pues “el azúcar brasileño, se lo puede obtener a 0,25 el kilo colocado en el mercado argentino” (La Gaceta 10/10), cuando el producido aquí está en 0,44 (vagón ingenio).


Ellos o nosotros


Está planteado unificar y extender los reclamos de los trabajadores: salario mínimo de 200 pesos, aumento de emergencia de 50 pesos, no al pacto fiscal, defensa del 82% para los jubilados, vigencia de la carrera sanitaria, pagos de los salarios y de la caña adeudada a trabajadores y cañeros; impuesto a los beneficios de la oligarquía para establecer un subsidio de emergencia interzafra de 200 pesos.


Alrededor de este programa se debe unificar una lucha de conjunto: el paro activo provincial y la huelga general, eligiendo un comité de huelga para dirigirla. En esta perspectiva, el PO de Tucumán llama a los partidos combativos y a los delegados y activistas a poner en pie un frente de lucha.

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