Sindicales

11/12/2020

JUBILACIONES DE INDIGENCIA

El Senado aprobó el proyecto de ley de robo a los jubilados

En todo el primer semestre del 2021 habrá un aumento del 5% frente a una inflación del 20 o 25 por ciento.

Con el marco del debate en Diputados y la enorme concentración que desbordó la plaza Congreso por la media sanción de la ley del aborto, el gobierno aprovechó para que el Senado le diera media sanción al proyecto de ley que consuma un nuevo y enorme robo a los jubilados.

Sin fisuras, con el apoyo de legisladores de todos los colores del peronismo, pasó a la Cámara baja para su aprobación definitiva, un proyecto que despega totalmente a las jubilaciones de la inflación, cuando se estima que la misma rondará el 50% en el 2021.

La inmensa mayoría de los jubilados, que cobra la mínima, y que en este mes de diciembre recibirá un haber de miseria de $19.034, con la aplicación de la ley en proceso de aprobación cobrarán $20.140 entre marzo y junio del año próximo. Esto supone que, a mediados del 2021, recibirán una jubilación que no llega a cubrir el 40% del valor actual de la canasta del jubilado, que ya supera los $49 mil.

La sesión de Senadores de ayer se convirtió en un circo con los representantes de la oposición centrados en la defensa del proyecto aprobado en diciembre del 2017 y que provocó la pérdida de casi un 20% en el poder de compra de los haberes jubilatorios y los oficialistas desplegando alabanzas sobre el proyecto aprobado que profundiza la caída en el valor de las actuales jubilaciones de miseria que cobra la inmensa mayoría de los beneficiarios.

Los oficialistas, que “cuestionaron” la pérdida del 20% que sufrieron los jubilados durante los últimos dos años de gobierno macrista, obviaron que el nuevo proyecto no contempla ninguna forma de recuperación de esa pérdida y tampoco la que sufrirá una franja de los beneficiarios (sino todos) respecto de la inflación de este año.

También obviaron que la “sustentabilidad” del sistema se ha derrumbado, en buena medida, por las rebajas sistemáticas de los aportes previsionales concedidas a las patronales, que llevan años y que se han mantenido y profundizado durante este año con la excusa de la pandemia. Y que el nuevo proyecto no se plantea reponer, es decir, promueve el desfinanciamiento al igual que el robo de los fondos de la Anses, que se utilizaron a lo largo del año para subsidiar a las patronales a través de las ATP.

Haberes de miseria acordados con el FMI

La miseria de $1.100 de aumento que recibirán los jubilados que cobran la mínima a lo largo del primer semestre del año próximo (un 5% frente a una inflación esperada del 20 o 25 por ciento) es una muestra clara del derrumbe al cual empujan a las jubilaciones.

En la nueva movilidad del proyecto del gobierno, consensuado con el FMI, el centro está colocado, -como se ocuparon de reconocer claramente en el texto-, en la “sustentabilidad” del sistema, es decir que la prioridad serán las cuentas “ajustadas” que plantea el Fondo y no la “sustentabilidad” de las familias de los jubilados actuales y futuros. Por eso se coloca un techo a los aumentos, que nunca podrán ser superiores a la recaudación del año anterior y no un piso que garantice que no será menor a la inflación, esto cuando se vienen tarifazos y una inflación galopante.

Ni unos ni otros abrieron la boca para destacar que más del 85% de los jubilados cobra haberes que no alcanzan siquiera a cubrir la canasta básica de pobreza.

El debate de ayer fue una muestra de profundo cinismo de oficialismo y oposición, ambos defensores de proyectos antijubilarorios. La mejor definición de que en ese terreno no hay “grieta” que los diferencie la dio el senador Julio Cobos, cuando destacó: “quiero recordarles que todos los legisladores del Frente de Todos que hablaron (en la sesión) incluido el miembro informante (del proyecto oficial) votaron a favor, aunque sea en general, el proyecto de reforma previsional que fuera aprobado en diciembre del 2017”.

Unos y otros coinciden en el ataque a los jubilados y en la liquidación del ya tremendamente golpeado sistema previsional. Ambos se orientan a liquidar a la jubilación como un salario diferido, a que la misma permita a los beneficiarios cubrir el costo de la canasta básica y a que sea convertido en un sistema que “garantice” a todos los jubilados solo una mísera pensión a la vejez

La CGT y las CTA se han limitado a realizar “protestas” formales. Este brutal ataque a millones y millones de jubilados actuales y a todos los trabajadores –futuros jubilados- plantea la necesidad de un inmediato paro general y un plan de lucha para frenarlo.

Las organizaciones de lucha de los jubilados realizan hoy viernes a las 11 horas una concentración frente al Senado para repudiar el proyecto aprobado.

El Sutna recuperado convoca a una reunión a realizarse el próximo sábado a todas las organizaciones obreras combativas para organizar la repuesta, junto a los jubilados, contra este ataque a todo los trabajadores.

Vamos por movilidad automática por inflación o por sueldos, lo que sea mayor. Defendemos la jubilación como salario diferido y los $50.000 para la mínima, sin tope para la máxima. Esto se garantiza con direcciones electas por trabajadores activos y jubilados de Anses, de las cajas provinciales, de Pami y las obras sociales.