07/04/2011 | 1171

El Senado contra los derechos de huelga y de protesta

Los K y la oposición, unidos

La semana pasada, el Senado aprobó por unanimidad -y a propuesta del Frente Para la Victoria- una declaración donde expresa «su rechazo y repudio a la metodología de bloqueo que, el pasado domingo 27 de marzo, impidió la normal distribución de un medio de comunicación gráfico».

La reacción del kirchnerismo en el Senado fue una de entre otras muchas señales -aunque, sin duda, la más relevante- que han confirmado la caracterización del Partido Obrero en cuanto a que el último bloqueo a Clarín-Agea (donde se imprime el diario) por parte del moyanismo y la interna de AGR no sólo fue una apretada «contra los medios» sino, sobre todas las cosas, contra su propio gobierno, una amenaza de patear el tablero si no se rescata a Moyano de su acuciante situación judicial y un reflejo de las contradicciones explosivas de la amalgama kirchenrista.

Entusiasmados, los senadores «nacionales y populares» fueron incluso mucho más allá. Así, en unidad con el duhaldismo, los radicales, sojeros y oligarcas, en los fundamentos de la declaración señalan que la prensa gráfica «debe circular libremente por todo el territorio nacional, y no se puede avalar un mecanismo de protesta que afecte la libertad de circulación de diarios, como tampoco avalamos protestas con cortes de ruta o calles».

Luego, en los artículos, no sólo rechaza el último bloqueo a Clarín y La Nación, sino «también a cualquier otro método de protesta que afecte la libre circulación de los medios de comunicación. Y a todo aquel bloqueo o piquete que impida la libre circulación de los argentinos»

Por supuesto, la mención posterior a la libertad sindical y la defensa de «la política de no reprimir los reclamos sociales» son un contrasentido con el que sólo buscan ponerle un taparrabos a esa declaración carnera, propatronal y derechista.

Así es como el kirchnersmo, primero através de su socio sindical (el moyanismo), bastardea los métodos de lucha y los reclamos de los trabajadores (en este caso los de AGR-Clarín), para luego pararse del otro lado del mostrador, defender horrorizados la «libertad de prensa» y atacar el derecho de huelga y de protesta de los trabajadores gráficos y de prensa en particular, como así también el de toda la población en general, atacando incluso los cortes de calles y de rutas.

Ya es conocida la irremediable tendencia de los regímenes nacionalistas a transar con la derecha y el imperialismo contra el «cuco» de la revolución social, pero lo novedoso del kirchnerismo es cómo tira la chancleta ante una apretada de su propio riñón. Su cobardía no le permite repudiar a Moyano y ataca a los trabajadores.

Así, el moyanismo no sólo le ha hecho un flaco favor a los gráficos de AGR-Clarín bastardeando su lucha y sus reclamos mediante un piquete que tan sólo buscaba impunidad para el jerarca y billetes para algunos delegados, sino que, ahora, los senadores K completan la tarea atacando los derechos de los trabajadores de los medios y del conjunto del pueblo que lucha.

Para Moyano, en cambio, se negocia la posibilidad de encabezar la lista de diputados bonaerenses para cubrirlo con el manto de los fueros políticos, mientras éste -no contento con cagar a los gráficos de Clarín en busca de impunidad- acaba de firmar una paritaria a la baja en camioneros (24%) y un aumento aún menor (20%) de la cifra que abarca el impuesto a la ganancia.

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