Sindicales

15/7/2023

La Plata

Elecciones en Adulp: se impuso el oficialismo sobre La Cámpora, y la Multicolor hizo una buena elección

Balance de la votación en el gremio de docentes universitarios de la UNLP.

La Azul-Violeta obtuvo 46,7%, Celeste y Blanca 42,4% y la Multicolor 9,8%.

En las elecciones de Adulp la lista Azul-Violeta, un acuerdo entre el oficialismo (Azul) y la corriente “16 de Abril” (Violeta) encabezado por el secretario general saliente del sindicato, Octavio Miloni, se impuso (46,7%) a la lista Celeste y Blanca (42,4%), que es una ruptura de la burocracia local organizada por La Cámpora, apoyada por el decanato de Periodismo, y el actual secretario general de Conadu, Carlos De Feo.

La *16 de Abril”, es una escisión de la burocracia de Conadu que hasta las vísperas estaba enfrentada tanto con Miloni como con De Feo. En esta elección volvió a mostrar la hilacha: sólo se diferencia de la burocracia en su disputa por los cargos.

La lista Multicolor obtuvo el 9,8%. Es un frente de todo el activismo de izquierda, integrado por la Naranja (PO), Rompiendo Cadenas, el Frente Popular Darío Santillán, la Marrón (PTS), el MAS e independientes, Hizo una muy buena elección en un contexto de fuerte polarización entre las gestiones de las unidades académicas (decanatos), que se enfrentaron apoyando a una u otra ala de la burocracia: del lado de la Celeste y Blanca principalmente Periodismo, mientras del lado de la Azul-Violeta estuvieron Artes, Humanidades, Trabajo Social e Ingeniería. Otras gestiones quedaron atravesadas por el enfrentamiento y no tomaron posición abierta.

La votación de la Multicolor en algunas mesas superó el 20%, como en la de Ingeniería, Exactas, Arquitectura (23%), la del Nacional y Liceo (21%) y la de la Escuela Anexa (26%). Además, en la mesa de Humanidades-Psicología obtuvo un 15% que sube al 20% si sólo se considera Humanidades, y un 14% en la de Trabajo Social y Bachillerato de Bellas Artes, que sube al 20% si se toma sólo Trabajo Social.

El otro aspecto que resalta esta votación, contra la polarización alimentada por las gestiones, es que la elección se dio en el marco de un fuerte vaciamiento y nulo debate en el sindicato. Hace año y medio que no se reúne el plenario de delegades, y las asambleas se convocan sólo para refrendar acuerdos ya cerrados con el gobierno. Esta es la política que defienden tanto la Azul-Violeta como la Celeste y Blanca, ya que ambas se referencian en el gobierno y actúan como sus “guardaespaldas” en lugar de hacerlo como direcciones al servicio de los reclamos docentes.

El estrecho vínculo con las gestiones también contribuye al vaciamiento del gremio, porque inhibe a les delegades ligados a la conducción de actuar frente a conflictos locales como la no aplicación del convenio colectivo (CCT), los ataques a la estabilidad laboral y otros reclamos sobre condiciones de trabajo. No se puede atender a ambos lados del mostrador.

La derrota es un golpe a De Feo y su camarilla, que se adueñaron de manera fraudulenta de la dirección de Conadu en 2021 y contaba a Adulp como su principal sostén. Se profundiza la crisis de una burocracia cuyo telón de fondo es su atadura al gobierno que ajusta de la mano del FMI. Sin embargo, el activismo no debe albergar expectativa alguna sobre un derrotero de lucha por parte de ninguna de estas fracciones; su vínculo común con el gobierno es lo que va a primar frente a su disputa interna.

La campaña de la Multicolor estuvo resumida en una consigna: “tres listas, dos concepciones sindicales: por un gremio democrático que luche por el salario y las condiciones de trabajo”.

Sirvió para plantar una referencia de lucha, un paso hacia resolver esa necesidad cada vez mas aguda que tenemos les docentes universitarios de contar con una organización sindical para enfrentar el ajuste en curso y los ataques que todas las fuerzas patronales (Unión por la Patria, Juntos por el Cambio, o Milei) tienen en carpeta.