Sindicales

22/4/2022

Empleados de Comercio: otra paritaria de hambre

Recomposición salarial e indexación mensual por inflación ¡Fuera la burocracia sindical!

Paritarias Comercio.

Acaba de hacerse pública la firma de la paritaria de Comercio para el periodo de abril 2022-marzo 2023, que afecta a 1,2 millones de trabajadores registrados. La pauta acordada es del 59% para el período,pero en siete cómodas cuotas, siendo las tres primeras de solo el 6%. Cavalieri había reclamado una paritaria corta de tres meses por el 24%, desde la prensa burguesa pronosticaban un acuerdo corto por una cifra de entre el 20 y el 23%. En el periodo “corto” de cuatro meses (julio sin aumento) Cavalieri firmó finalmente el 18%. Engañosamente la prensa capitalista titula que el sueldo básico subió a $139.000 pero ocultando que ese monto se cobraría con presentismo en abril del año que viene.

Las paritarias del año pasado (54%), a pesar de la revisión en enero, quedaron un punto por debajo de la inflación interanual acumulada a marzo (55,1%), cuando vencieron, pero el retroceso es mayor si se toma en cuenta que la cuota más grande fue la última (marzo 2022) con el 10%. La paritaria del año anterior terminó peor: más de siete puntos por debajo de la inflación (35% la paritaria contra 42,6% según el Indec).

¿Salariazo?

El 59% firmado equivale a lo que el banco central estima como inflación de este año (REM), estimación que crece mes a mes. En el mejor de los casos, este porcentaje final sostiene un magro salario frente a la inflación. La estructura de cuotas (7), concretamente, es un mecanismo confiscatorio: 18% para los cuatro primeros meses, sin aumento en julio que se cobra el aguinaldo.

En concreto, la mayoría de los trabajadores de comercio con poca antigüedad pelean mes a mes con la línea de pobreza. La amplia mayoría de los salarios están por debajo de los 100 mil pesos. Y cada vez más aumenta la incorporación de personal part-time, con salarios que están por debajo de la mitad de estos montos, apenas superando la línea de indigencia.

Planteamos la defensa del salario frente la carestía, con la indexación mensual acorde a la inflación, pero con la recomposición salarial como punto de partida, sino es indexar los salarios de hambre actuales. Por un salario básico a cobrar en abril de este año de 120 mil pesos para la categoría más baja (actualmente maestranza con $74.733). Fuera la burocracia sindical que entrega a los trabajadores, paritarios electos en asamblea.

Las elecciones del sindicato, la madre de todas las batallas sindicales

El porcentaje acordado busca apuntalar a la burocracia de Cavalieri frente a las elecciones del SEC (Sindicato de Empleados de Comercio) que se realizarían en el mes de septiembre. El octogenario Cavalieri haría su “retiro voluntario” luego de nueve mandatos de secretario general, dejando a su “pollo”, Carlos Pérez, titular de Osecac, como el candidato de la oficialista lista Azul. El mérito patronal de esta burocracia ha sido entregar el salario y las condiciones de los trabajadores. Promover activamente la reforma laboral, aceptar el part-time y el banco de horas, firmar un convenio a la baja para los call centers y no tomar medidas contra el Covid, salvo cerrar las sedes sindicales (“alguno casos” de Covid minimizaba Cavalieri).

Frente a Cavalieri, Ramon Muerza encabeza a la Granate Morada, también vehiculizando intereses patronales. En la elección anterior, donde literalmente votaron “hasta los muertos”, por poco no arrebata el gremio denunciando fraude, luego de una ocupación prolongada de la sede sindical. Para esa elección, Muerza contó con el apoyo de Larreta-Santilli contra Cavalieri, que era apoyado por Macri y su ministerio que avaló el fraude oficialista.

Esta fractura del PRO se puso en evidencia en la causa de las escuchas ilegales de la AFI. Contó a su vez con la “Unión Supermercadistas Unidos” que dirige Alfredo Coto y con el apoyo del moyanismo que en el gremio tiene una importante fuerza organizada. Muerza durante toda la pandemia se mandó a guardar, ese año solo se lo vio con los dueños de Coto rechazando la clausura de una sucursal por precios abusivos.

En la disputa por la CGT, el gremio de comercio es estratégico, representando al 10% de los trabajadores afiliados del país. Por eso el moyanisno promovió la escisión de Muerza de la directiva de Cavalieri, como antes hizo con Nievas. Ahora Muerza, frente al cambio de gobierno, se enroló en la Corriente Federal de Trabajadores y se acercó a La Cámpora de Máximo Kirchner. Cavalieri y los gordos cierran filas con Alberto, Muerza-Moyano se acercan al kirchnerismo.

El árbitro va a ser el Ministerio de Trabajo, con lo cual agrava aún más la crisis de este gobierno que ha cedido su capacidad de arbitraje al FMI. Como se ve, el supuesto empate entre la inflación esperada y la paritaria firmada apunta a bloquear que pase en Comercio lo que pasó en la UOM. Las elecciones del gremio están colocadas en el centro de la crisis política.

Por el salario y por el gremio: que tercien los trabajadores

Se fracturan por arriba pero ambos bloques estuvieron totalmente ausentes frente a la pandemia. Aislaron la lucha de Garbarino permitiendo miles de despidos. Movilizan patotas para acallar a los delegados antiburocráticos, mientras entregan a los trabajadores.

Todo este desgaste de la burocracia sindical, frente a una patronal que avanza destruyendo conquistas y con una reforma laboral de hecho, en un cuadro de agitación en el gremio (peleas por bonos y protocolos en call centers, shopping y supers) plantea una necesidad: abrir un canal de reagrupamiento y lucha frente a la pelea por el salario y la recuperación del sindicato. La experiencia de estos años ha sido intensa. Llamamos a las agrupaciones antiburocráticas, a delegados y activistas a poner en pie un frente de lucha por todas nuestras reivindicaciones y avanzar poniendo en pie una lista antiburocrática en el camino de la recuperación del Sindicato de Empleados de Comercio.