10/10/1996 | 514

En ‘La Prensa’, la semilla sigue viva…

El día previo al paro, junto con el secretario gremial de la UTPBA, Da­niel Terreno, nos instalamos desde las 13.30 hasta las 15 hs. en la puerta del diario La Prensa, donde distribuimos material gráfico del sindicato para la movilización que el gremio convoca para el martes 15 de octubre próxi­mo, a la sede del juzgado correccio­nal N° 10, Lavalle 1640. Ese mismo día, para mi sorpresa, apareció un fax con el siguiente texto:


“Buenos Aires, 25 de septiembre de 1996.


“Los trabajadores de La Prensa SA.: periodistas, correctores, diagrama­dores, fotógrafos, y demás compañeros declaramos por la presente nuestro más absoluto repudio al juicio oral y público al que será sometido el delegado Jorge Brodsky el próximo 15 de octubre. Por la libertad de expresión, por el respeto a los fueros gremiales establecidos a través del artículo 14 bis de nuestra Carta Mag­na, porque la peor opinión es el silencio.


«Esperamos que el periodismo -como alguna vez lo expresó el co­lega Ferreira, despedido (reciente­mente) por el diario La Razón- no sea una rebelión inútil”.


A este texto le seguían 38 firmas, juntadas en una empresa de régimen carcelario. Al día siguiente, primer día del paro de 36 horas, los compañeros, superando la ausencia de representa­ción gremial, cumplieron en forma ma­siva la medida durante una hora, con­centrándose —simbólicamente— en el bufet de la empresa.


El destino de La Prensa es incierto, ya que las ventas siguen en picada. Todo indica que sus trabajadores no serán espectadores pasivos de lo que suceda de aquí en más. ¡Adelante, com­pañeros!


a de marchar para exigir justicia convocando desde las comisiones vecinales de Ciudad Oculta y Barrio Transitorio, a todo el barrio de Lugano y Mataderos a los partidos políticos de la zona y organizaciones sociales. las va a tener que ver con los trabajadores telefónicos, que vienen en un proceso creciente de moviliza­ción. Y que en la concentración del 26 participaron con una columna de más de 1000 compañeros bajo la ban­dera del plenario antiburocrático del Sindicato Buenos Aires. /o:p>


Con este programa se marchará al plenario de delegados convocado para el 11 y hacia la asamblea del 24, dos grandes instancias de movi­lización.


Están colocadas las piezas de una batalla decisiva. Al repudio del pre-acuerdo, debe agregarse el con­tra-proyecto y el pliego propio de reivindicaciones de los trabajadores (jornada de 7 horas, aumento sala­rial, estabilidad laboral) como pro­grama de lucha.