13/06/1996 | 498

En San Martín y Tres de Febrero: ¡Rebelión docente!

El jueves 30 de mayo pasado, una reunión organizada por la Dirección General de Escuelas, en La Plata, con personal directivo de las escuelas técnicas de la Región Vª, fracasó cuando los docentes no obtuvieron respuestas satisfactorias a sus preguntas sobre el futuro de la educación técnica. Este resultado llevó a los directores de numerosas escuelas a promover reuniones en sus colegios, para organizar la defensa de los técnicos. Como producto de esas asambleas y deliberaciones, 100 docentes de técnica y media de Tres de Febrero irrumpieron en una reunión de personal directivo de primaria y secundaria con Lía Cáceres y comitiva, realizada el viernes 7/6, que tenía por objeto articular el tercer ciclo de la Enseñanza General Básica.


Los profesores concurrieron con el propósito de cuestionar los perjuicios que provoca la ley y para reclamar por la integridad del secundario. La Cáceres, directora provincial de media, técnica y agraria, se negó a proseguir con la reunión en presencia de los profesores, y se retiró de la reunión con su séquito de alcahuetes, que se fracturó en la ocasión. Directores y profesores labraron un acta denunciando el bochorno. Por la tarde estaba prevista una reunión en San Martín con el mismo objetivo, que demoró una hora en comenzar por el tardío arribo de la inefable comitiva (¿para tomar aire?). En ese ínterin, los dirigentes de los Autoconvocados informaron sobre la situación a los 150 directores presentes y convocaron al Campamento Blanco previsto para el 14 en la Plaza de San Martín.


Comenzada la reunión, los directivos conformaron comisiones para tratar la articulación, la mayoría de las cuales propuso no innovar y mantener el 7º en primaria y el 1º y 2º años en secundaria. Al recomenzar el plenario, se hicieron presentes 60 docentes enterados de lo ocurrido en Tres de Febrero. Nuevamente, Cáceres se negó a proseguir la reunión y volvió a retirarse ‘amenazando’ articular escuela por escuela, o sea, terminar en el 2001. El fracaso de la articulación en los dos distritos estuvo precedida durante el último mes por una intensa agitación de los docentes Autoconvocados y de Tribuna Docente, en el que se realizaron plenarios, asambleas en los colegios, recolección de fondos para financiar los miles de afiches y volantes que poblaron los colegios y las colas de cobro en numerosos bancos, difundiendo el programa votado y convocando al Campamento, que ha concitado un inmenso interés.


Ley en bancarrota


Muchos son los indicios del naufragio en la aplicación de la ley. Se ha suspendido la ‘capacitación’ a las directoras del primario, tras el pronunciamiento de este sector en Vicente López reclamando el pago de las horas o hacerla en horario de clases, negándose a ‘capacitarse’ en otras condiciones. Se han sucedido reuniones de directoras primarias en varios distritos objetando asumir la responsabilidad civil por los alumnos de 8º y 9º albergados por otros establecimientos, así como la sobrecarga de tareas que implica la articulación. Han renunciado los inspectores en jefe de las Regiones Vª y VIª, por disidencias con la aplicación. La Cáceres viene de presentar su renuncia, que fue rechazada, ¿y ahora? A todo esto se agrega el mentado enfrentamiento entre la Giannetasio y la ministra Decibe, que no se limita al examen de egreso. La reforma educativa, que no termina de instalarse, se constituye en un factor de descomposición del Estado: se ha producido una crisis institucional, de enormes alcances políticos, ni más ni menos que el inicio del derrumbe de Duhalde.


El movimiento contra la ley triunfa si forja en el curso de esta lucha un programa y una dirección consecuentes. Los Autoconvocados y el Campamento del 14 en San Martín son un avance en esta dirección.