Sindicales

24/6/2004|856

En vísperas de la reanudación de los servicios

La reanudación de los servicios de TDO, que arrancaría el 1 de julio, tiene un carácter extremadamente precario. Ecotrans S.A., la empresa que se haría cargo de las líneas, luego de la deserción en masa y concertada de las empresas de transporte de la zona oeste, no cuenta con unidades propias y está haciendo malabarismos para juntar colectivos a fin de cumplir con la fecha indicada. Parte de los micros serían cedidos por el juez de la quiebra de la antigua TDO; unidades que, como es sabido, ya tienen un grado importante de deterioro. Esas unidades necesitan un reacondicionamiento antes de poder salir a la calle. Otra parte, unos 30 ó 40 micros, a lo sumo, serian conseguidos a través de otras fuentes de aprovisionamiento. Todo está agarrado con alfileres y, para colmo, la empresa no está dispuesta a invertir un peso de recursos propios. Todo el dinero para arreglar los micros provendría del Estado, por medio de subsidios. Si alguien quisiera retratar el parasitismo patronal, el ejemplo no podría ser más elocuente.


Los trabajadores de Transporte del Oeste han denunciado esta situación a las autoridades. A nadie se le puede escapar el peligro que se abre con la reanulación del servicio bajo estas condiciones, que podría transformarse en un bumerang, si el público usuario percibe que no hay ningún cambio, que el servicio sigue siendo de mala calidad y que esta nueva etapa de la existencia de TDO no es más que una reedición agravada de la anterior. Este cuadro les vendría como anillo al dedo a los grupos capitalistas del transporte que con la complicidad de algunos estamentos del Estado vienen conspirando para que esta tentativa de reconstrucción de TDO fracase.


Los compañeros de TDO han manifestado su disposición a cooperar en todo lo que haga falta para poner a punto los colectivos. Al respecto, han elaborado un relevamiento de todas las unidades, detallando las reparaciones que habría que hacer y los repuestos y piezas que se necesitan. Pero, al mismo tiempo, como contrapartida, reclaman un plan serio, planteando que el servicio debe arrancar con un mínimo de 180 coches e ir ampliándose paulatinamente hasta completar las 240 unidades, que es el parque automotor que verdaderamente satisface las necesidades del público usuario. La puesta en marcha de este plan debería hacerse bajo el control conjunto del Estado y los trabajadores.


Al mismo tiempo, los compañeros de TDO reclaman el inmediato pago de los días caídos. El decreto presidencial apenas cubre un poco más de un mes de los dos meses adeudados (a fin de mes se incorpora el sueldo de junio). El cuerpo de delegados ha elevado el pedido a Provincia, para que saque un decreto similar al de Nación, y reclama que se disponga un anticipo salarial en forma coincidente con la reanulación de los servicios.


La campaña de movilización que ha permitido convertir la causa de TDO en una gran causa popular no debe detenerse. Más aún ahora, que entramos en un capítulo crucial.