13/02/2020 | 1581

Enorme jornada nacional del frente de lucha piquetero

Miles en las calles contra el FMI y el ajuste

La primera gran movilización nacional del año la acaba de protagonizar el Polo Obrero, el martes 11, con un frente de lucha que unificó las medidas mediante un plenario previo, en el que participaron 700 delegados de las organizaciones convocantes. Dicho plenario estuvo atravesado por un debate duro pero franco, donde hubo discrepancias en algunos puntos de la declaración: el MTR-Cuba se negó a firmar una denuncia al Triunvirato de San Cayetano, argumentando que no se podía criticar a organizaciones con las que compartimos las barriadas obreras (curiosamente, esta oposición no se manifestó bajo el gobierno de Macri, pero sí ahora bajo el de Fernández). Otro debate fue la crítica a la burocracia de la CTA. El MAR se opuso a una crítica por ser parte de la conducción de la CTA Godoy.


Los debates no impidieron, como debe ser, la acción unitaria que acordó una declaración y un pliego de reclamos que unificó las fuerzas de 27 organizaciones piqueteras que sacudieron la modorra del verano y rompieron la “paz social” que quieren imponer la CGT, las CTA y las organizaciones del Triunvirato San Cayetano al servicio o en apoyo al gobierno.


La jornada tuvo un carácter realmente nacional y combativo, se realizaron cortes y movilizaciones en 21 provincias. Se destacó una enorme movilización en Mendoza capital y en Eldorado, Misiones, que aumentó un 50% su capacidad de movilización. En Caleta Olivia y en Tierra del Fuego, que viene del acampe más austral del mundo, la semana pasada, también hubo acciones importantes.


En Buenos Aires, una multitud copó ambas manos de la enorme Avenida 9 de Julio por varias cuadras, movilizando más de 15.000 compañeros. La acción fue destacada por todos los medios nacionales y estuvo precedida por un enorme cartel que planteaba “No pago de la deuda externa. Fuera el FMI”.


El gobierno sintió el golpe y acordó una reunión con el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, para la semana que viene. El frente de lucha seguirá en las calles si no hay respuesta. La jornada del martes fue la primera de una serie de medidas progresivas que votó el plenario de Plaza Lorea la semana pasada.


La jornada tuvo novedades políticas importantes porque, a pesar de la política de cooptación de Fernández-Fernández, creció en su capacidad de movilización el frente de organizaciones que viene de actuar en común el año pasado. Sufrió una deserción y varias incorporaciones, pero, sin embargo, creció. Barrios de Pie manifestó su acuerdo con los reclamos pero prefirió “esperar a la próxima”, mientras hay rumores de una integración al gobierno. En cambio, el MST Teresa Vive, que estuvo ausente de casi todas las jornadas del año pasado, volvió a pedir su participación. Pero la novedad fue que organizaciones como el MTD Aníbal Verón, de Nicolás Lista; el FTC 29 de Mayo; Mov. 19 de Dic.; MIP, Juventud Combativa MTD VG fueron parte de la movilización por primera vez con nuestro frente único, rompiendo con la inacción y la parálisis de la CTA a la que formalmente pertenecen. Encontraron en nuestro frente el canal de lucha que no les ofrece la burocracia sindical. 


En la marcha de Buenos Aires también estuvieron delegaciones de Kimberly Clark, de despedidos municipales de Pilar y también de jubilados de distintos barrios. El grupo de Altamira carnereó otra vez, no nos sorprende, es lo que hicieron todo el año pasado.


Lo dicho, las masas empiezan a tener una conciencia sobre los objetivos del gobierno y comienza un proceso de movilización contra sus planes ajustadores.


El Polo Obrero preparó esta jornada con una enorme agitación en las barriadas con 100.000 volantes y un crecimiento en sus asambleas. Luego del ataque a los jubilados y después a los docentes de Buenos Aires y de una política totalmente raquítica en materia social, sometida al ajuste presupuestario, amplias capas de trabajadores empiezan a cuestionar lo que cada vez más se comprende como un ajuste para pagar la deuda externa -es decir, para rescatar al capital en detrimento de las necesidades populares.


La tarjeta alimentaria, único anuncio del gobierno en la pomposamente llamada “lucha contra el hambre”, es una miseria de 133 pesos por día y es solo para niños de hasta 6 años, ¡después de los 6, que se arreglen solos! Si será paupérrima la “política social” del gobierno que hasta el conductor Marcelo Tinelli se horrorizó, por Twitter claro, por sus bajísimos efectos. La recesión, los despidos y la inflación, que se comen los ingresos,  van socavando las expectativas de las masas en el gobierno.


El volante del Polo denunció que “no vienen a poner plata en el bolsillo de los argentinos, sino en el del Fondo y los bonistas” y se preparó, y lo seguirá haciendo para ser un canal de lucha por el trabajo genuino mediante un plan de obras públicas, el aumento en los programas sociales, su apertura para los que no lo tienen y la universalización de la tarjeta alimentaria.

En la próxima etapa será fundamental fortalecer esta perspectiva abierta por esta  jornada de lucha y ampliarla con la unidad de ocupados y desocupados para enfrentar los planes de ajuste que la misión del FMI viene a discutir con un gobierno que ya los está aplicando.

 

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