Sindicales
18/8/2026
Fate: crónica de seis meses de una heroica lucha que aún continúa
Los trabajadores, organizados en el Sutna, marcan el camino en la pelea contra la ofensiva del gobierno y los capitalistas.

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Este 18 de agosto se cumplen seis meses de una de las gestas más emblemáticas del movimiento obrero argentino en la etapa actual. Los trabajadores del neumático en la planta de Fate (San Fernando), organizados en el Sutna y con su asamblea a la cabeza, sostienen una inclaudicable permanencia en defensa de los puestos de trabajo y contra el salvaje lockout patronal. En medio de la recesión brutal planificada por el gobierno de Javier Milei y el silencio cómplice de la burocracia de la CGT, la lucha de Fate marca el camino de cómo se deben enfrentar los despidos.
El conflicto estalló en febrero, cuando Madanes Quintanilla –dueño también de Aluar e Infa y uno de los empresarios más ricos del país- decidió paralizar la planta de forma ilegal y avanzar con despidos masivos. La patronal montó un fraudulento Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), aduciendo una supuesta inviabilidad frente a la apertura de importaciones dictada por el gobierno nacional y problemas de "baja productividad".
La respuesta de los trabajadores de Fate con la dirección del Sutna a la cabeza fue la ocupación y el acampe. A lo largo de estos seis meses, la puerta de la fábrica no solo fue una barrera contra el vaciamiento, sino que se transformó en un centro de deliberación y acción de la vanguardia obrera. Allí también se desarrollaron las asambleas de los trabajadores de Fate e inclusive de todo el gremio, convirtiéndose en el centro de organización de los trabajadores del neumático.
En estos seis meses, por allí desfilaron centenas de organizaciones obreras, activistas, agrupaciones antiburocráticas, organizaciones de lucha, piqueteras, etc., que fueron a llevar su solidaridad y participaron de abrazos, conferencias de prensa, que tienen como convocatoria central "Fate no se cierra". Allí se realizó un enorme plenario del Sindicalismo Combativo, que reunió a más de 200 dirigentes y delegados (como Alejandro Crespo, Rubén "Pollo" Sobrero, Ileana Celotto de AGD-UBA, Eduardo Belliboni del Polo Obrero, entre otros).
La solidaridad popular
Para romper el cerco mediático y unificar la lucha con el pueblo de San Fernando y alrededores se organizaron jornadas culturales y hasta torneos de fútbol obrero y exhibiciones de boxeo para sostener el fondo de huelga. El Sutna organizó seis grandes festivales solidarios en los portones de la planta. Por los escenarios improvisados en la puerta de Fate pasaron decenas de artistas comprometidos. El tercer festival solidario contó con la presentación estelar de La Delio Valdez, mientras que en ediciones anteriores vibraron bandas y músicos como Gaspar Benegas (guitarrista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado), Julieta Laso, Valentina Cooke, Sobra Milonga, Las Manos de Filippi, entre otros. Cada festival masivo sirvió para recolectar alimentos, engrosar el fondo de lucha y reafirmar el mandato de la asamblea: ¡En Fate no sobra nadie! Estos eventos demostraron que la clase obrera no está sola.
Movilizaciones en las calles
La lucha no se quedó encerrada en el acampe. El sindicato llevó el reclamo a las calles y a los centros del poder político, desenmascarando la complicidad del Estado (tanto del gobierno nacional liberfacho como de la parálisis del Ministerio de Trabajo provincial de Axel Kicillof).
El 4 de marzo, el Sutna encabezó una enorme movilización a las puertas de la Secretaría de Trabajo de la Nación, rodeado de una amplia solidaridad, exigiendo la continuidad productiva y la marcha atrás con los despidos, que fue brutalmente reprimida. Hubo movilizaciones a Plaza de Mayo, al centro del poder político del país, pero también a La Plata –la última en una gran caravana que partió desde San Fernando- para reclamarle a Kicillof que recibiera a los trabajadores, que impulsaban además un proyecto de ocupación temporánea de la fábrica para garantizar la continuidad de una empresa clave, única productora en el país de neumáticos para camiones y tractores.
Este mismo reclamo fue llevado a una fuerte audiencia pública en el Congreso, coordinada por los diputados del Partido Obrero-Frente de Izquierda Unidad, Romina Del Plá y Néstor Pitrola.
Las provocaciones de Madanes y el rol del Estado
La tenacidad de los trabajadores de Fate, de la dirección del Sutna y la organización colectiva logró victorias fundamentales. Tras las presentaciones del sindicato, la Cámara de Apelaciones del Trabajo dictaminó que los despidos, incluyendo los retiros "voluntarios" encubiertos (artículo 241), eran ilegales e "ineficaces", obligando a la empresa a abonar los salarios caídos. Y, ante la rebeldía de Madanes, que pretendió quebrar la lucha por hambre negándose a pagar las quincenas, la Justicia trabó un embargo millonario sobre las cuentas de Fate para garantizar el cobro de los trabajadores.
Al ver que no podía derrotar la moral de los obreros del neumático, la patronal recurrió a todo tipo de provocaciones. En julio, intentaron montar un operativo clandestino con escribanos, empresas de "seguridad" privada y contratistas para llevarse cubiertas y tejer un nuevo alambrado, buscando fabricar pruebas para una causa penal por "usurpación" y forzar un desalojo. La maniobra fue frenada por el control obrero en los portones. Hay 24 compañeros de Fate con causas judiciales por sostener esta lucha.
Mientras tanto, los gobiernos dejan correr el ataque. A nivel nacional, la Secretaría de Trabajo de Milei se declaró "prescindente", avalando el lockout de hecho. Pero del otro lado, el gobierno provincial de Axel Kicillof ha mirado sistemáticamente para otro lado, al punto que el gobernador nunca recibió a los compañeros de Fate y al Sutna.
La lucha continúa
A seis meses de iniciada la resistencia, el grito de "Fate no se cierra" resuena en cada rincón del país. La heroica lucha del neumático reafirma que, mientras las cúpulas sindicales pactan y dejan pasar el ajuste, la asamblea, la huelga, el acampe en los portones y la movilización callejera son el único camino para derrotar a las patronales y a sus gobiernos.




