Sindicales

24/2/2021

Frente al régimen de la vacunación VIP, trabajadores de la salud convocan Encuentro Nacional

Será este sábado 27, para organizarse para luchar por la vacunación y su control, el salario y todas las reivindicaciones.

Tribuna de Salud

Willy Monea Ojo Obrero Fotografía

En las vísperas del Encuentro Nacional que se realizará este sábado 27 de febrero de manera virtual, crecen las razones para que los trabajadores de la salud se organicen para luchar por la vacunación y su control, el salario y todas las reivindicaciones.

El escándalo de la vacunación VIP ha expuesto a los ojos de todo el país un régimen de privilegios con epicentro en el Ministerio de Salud, cuyo alcance todavía se desconoce. Mientras los amigos del gobierno, empresarios, jefes del PJ o de la burocracia sindical peronista e incluso jóvenes funcionarios y sus asesores son vacunados en secreto, los trabajadores de la salud son vacunados a cuenta gotas, debiendo soportar el riesgo de la atención de la pandemia en un sistema de salud en ruinas, con condiciones laborales precarias y salarios hundidos.

La crisis se ha llevado puesto a Ginés Gonzáles García, quien hasta hace poco era presentado por el oficialismo como un prócer de la salud pública. Lejos de ese relato, hoy quedaron al desnudo las internas en el propio ministerio, cruzadas por el lobby de los grandes pulpos farmacéuticos, algunos de ellos muy cercanos al propio Ginés, como el Grupo Insud que produjo localmente la vacuna de Oxford-AstraZeneca, los cuales buscaron a través del Estado desarrollar sus negocios. En su lugar quedó Carla Vizzotti, quien desde el momento que asumió está tratando de encubrir la magnitud de la vacunación VIP en lugar de encabezar una investigación a fondo, lo cual habilita a preguntarse si ella misma no conocía lo que ocurría bajo sus narices.

Mientras desde el oficialismo pretenden presentar los hechos como el resultado de un error en una gestión intachable, la realidad es que la corrupción con las vacunas es el resultado último de todo un régimen VIP que aborda la escasez de vacunas con sus propios métodos: la utilización del Estado para beneficio de la clase capitalista, sus políticos y sus amigos.

En la Ciudad de Buenos Aires Larreta y Quiroz, han sido denunciados por entregar las vacunas a los grandes grupos capitalistas de la salud, quienes vacunan a sus clientes. Al romper el registro único de vacunación y otorgar las vacunas según un estricto orden de prioridades sanitarias, las vacunas se han convertido en un negocio y los que se vacunan no son quienes lo necesitan sino quienes pueden pagarla.

En la provincia de Buenos Aires los funcionarios se apresuraron a vociferar que habían vacunado a la totalidad de los trabajadores de salud, lo cual fue desmentido en el acto por cientos de trabajadores que esperan su turno. Las denuncias de vacunación a intendentes, familiares y amigos demuestra que la lista del Posadas es la punta de un Iceberg.

A su turno, la escasez de vacunas es el resultado de la apropiación por parte de los laboratorios internacionales de sus patentes, lo que impide masificar su producción. Se impone el derecho al lucro frente a la necesidad de la vida, cuando el conocimiento es un patrimonio social y las investigaciones son financiadas por los Estados. El desconocimiento de la ley de patentes y la producción irrestricta de vacunas es una medida elemental de defensa de la salud mundial. Los escándalos de corrupción con las vacunas recorren el mundo.

No se trata de un error, se trata del lucro privado. La defensa de la salud pública nunca puede estar en manos de los burócratas de turno sino de los trabajadores a través de la lucha. Como las enfermeras que se pusieron de pie, en medio de la pandemia, exigiendo el pase a la Carrera Profesional para terminar con la discriminación; como las y los residentes y concurrentes que a través de su asamblea desbordaron a la burocracia de AMM (Asociación de Médicos Municipales) en la lucha por el salario; como lo hicieron a través de autoconvocatorias miles de trabajadores de la salud para exigir condiciones de trabajo seguras, protocolos y elementos de protección.

Estas luchas dejaron al desnudo a una burocracia sindical que en vez de defender los derechos de los trabajadores y la salud pública está asociada a las patronales en el negocio de las obras sociales y por eso avalan las rebajas salariales, la precarización laboral y el vaciamiento hospitalario. Un punto central del Encuentro Nacional de Trabajadores de la Salud será discutir el apoyo y desarrollo de cada lucha y la recuperación de los sindicatos como una herramienta de lucha contra el Estado y las patronales.

Es por eso que el desarrollo de un programa y una lucha contra el régimen de la vacunación VIP será un punto central a debatir en el Encuentro de Trabajadores de la Salud que se realizará este sábado. Cuestiones como la necesidad de organizarnos para garantizar la vacunación de la totalidad del personal de salud en todo el país, incluyendo administrativos, tercerizados de limpieza y otras funciones, abrirán paso a un plan de acción.

La necesidad de pelear por un registro único, transparente y bajo control de los trabajadores. La lucha contra los monopolios, desconociendo la ley de patentes, la centralización estatal de todo el sistema de salud y el aumento de presupuesto son medidas de fondo por las cuales es más necesario que nunca pelear. Y terminar así con todo el régimen de precarización laboral el cual es resultado de los sucesivos ajustes en el Estado y del que se benefician los privados. Planteamos una campaña por un plan de lucha nacional por la recomposición salarial luego de años de ajuste que han pulverizado el poder adquisitivo. Por todos estos motivos, el sábado 27 invitamos a todas y todos los trabajadores de la salud a sumarse.